El crecimiento de la economía en el segundo trimestre fue muy inferior al estimado anteriormente, debido sobre todo al aumento de las importaciones y a un crecimiento más lento de los inventarios, informó este viernes el gobierno de Estados Unidos.
El Departamento de Comercio dijo que el producto interno bruto creció a una tasa de 1,6% anual en el período abril-junio, comparado con el 3,7% en el primer trimestre. La estimación anterior era del 2,4%.
El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, dijo que el banco central estudiará la posibilidad de efectuar una nueva gran compra de bonos si la economía se deteriora significativamente y aparecen señales de deflación.
En pasajes de una conferencia que brindaría luego en Jackson, Wyoming (Estados Unidos), Bernanke dijo que las perspectivas son "inherentemente inciertas" y la economía "sigue siendo vulnerable a sucesos imprevistos".
El jefe de la Fed no se comprometió en concreto a tomar medida alguna, pero planteó la posibilidad de comprar valores tales como bonos de deuda del gobierno o hipotecarios para provocar la baja de las tasas y estimular el gasto por parte de los particulares.
El crecimiento promedio de los últimos cuatro trimestres ha sido de 2,9%, muy bajo luego de tan profunda recesión, aunque muchos economistas habían pronosticado incluso una contracción mayor.
El crecimiento del déficit comercial restó casi 3,4 puntos al crecimiento del segundo trimestre, el mayor desde 1947, dijo el gobierno.
El informe confirmó que la economía ha perdido empuje de forma significativa en los últimos meses. La mayoría de los analistas creen que el PIB seguirá creciendo a un ritmo similar en el actual trimestre de julio-septiembre y por el resto del año.
Crecimiento
La economía estadounidense ha crecido durante cuatro trimestres consecutivos, pero ese crecimiento ha sido de apenas 2,9% en promedio, un ritmo muy débil tras una recesión tan severa. La economía debe crecer un mínimo de 3% para mantener la tasa del desempleo y evitar que empeore. En la actualidad es del 9,5%.
Las inversiones empresariales en nueva maquinaria, computadores y software impulsaron gran parte del crecimiento del año pasado, aumentando casi un 25%.
Sin embargo, gran parte de esa expansión se debió a la adquisición de bienes importados, que aumentaron un 32,4%, la mayor cuantía desde 1984, superando con creces el aumento del 9,1% en las exportaciones.
Los consumidores gastaron un poco más en el segundo trimestre que lo calculado anteriormente, creciendo a un ritmo anual del 2%, frente al 1,9% del primer trimestre.
Los economistas creen que otros sectores que impulsan el crecimiento económico seguirán perdiendo fuerza. El gasto del gobierno federal y el sector de la vivienda impulsaron la economía el trimestre anterior, pero la construcción ha vuelto a contraerse y seguramente afectará negativamente el crecimiento en el tercer trimestre. El impacto de los 862.000 millones de dólares de gastos extraordinarios adoptado por el gobierno federal perderá fuerza igualmente a finales de año.
Pocos fueron los indicios de crecimiento. Se estima que las inversiones empresariales disminuirán. A principios de semana el gobierno dijo que los pedidos empresariales de bienes de capital se contrajeron en julio.
El BIP mide la producción de bienes y servicios y el del viernes fue el segundo de los tres que emite el gobierno cada trimestre.