La cuadragésima edición del Foro de Davos, que congrega cada año a la elite de la política y las finanzas, abrió este miércoles una nueva cita que preludia un fuerte pulso entre dirigentes de gobiernos y económicos por el futuro del sistema económico y financiero mundial.
La apertura oficial del Foro tendrá lugar en la tarde de este miércoles con sendos discursos de la presidenta suiza, Doris Leuthard, y del francés Nicolas Sarkozy, quien ya se expresó en contra de los excesos del capitalismo.
Con el mundo saliendo apenas de la recesión, unos 2.500 participantes asisten a esta edición del Foro en medio de las habituales y fortísimas medidas de seguridad que hacen de esta pequeña localidad una ciudad sitiada y al abrigo de manifestantes antiglobalización.
Confianza
Tras la tormenta que a punto estuvo de hacer naufragar todo el sistema económico y financiero, y con las aguas más calmadas, los organizadores del Foro no perdieron la oportunidad de mostrarse ante el mundo dispuestos a ayudar a encontrar soluciones a un sistema y a unas prácticas que nunca antes habían criticado.
"Mejorar el estado del mundo: repensar, rediseñar, reconstruir" es el lema de esta edición marcada por las diferencias entre los Gobiernos y los dirigentes financieros y económicos tras haber tenido que intervenir los primeros para salvar a bancos y empresas.
Algunos comentaristas sugieren que los dirigentes de los mayores bancos estadounidenses aprovecharán su estancia en Davos para coordinar una postura común contra el anunciado interés del presidente de E.U., Barack Obama, de evitar que las instituciones financieras arriesguen demasiado en sus operaciones.