Emprender una reforma de vivienda es una excelente manera de estrenar sin tener que invertir grandes cantidades de dinero.
Los propietarios de esta casa en Envigado optaron por esta alternativa y lograron darle a su hogar un aspecto totalmente renovado. Ellos no querían renunciar a la tranquilidad de la que gozan en una unidad cerrada ni a las raíces y vínculos que durante años han construido en su entorno.
La empresa Arttectónico, liderada por el arquitecto Oscar González, fue la encargada de este proyecto y brindó un servicio integral, que incluyó desde el diseño hasta parte del amoblamiento.
La intervención incluyó una reforma de las habitaciones, la cocina, el baño social y la biblioteca que pasó a tener el carácter de un centro de entretenimiento.
La firma de arquitectos tuvo en cuenta las necesidades y el estilo de vida de los habitantes de la casa.
De ahí que la cocina se adecuara como centro de vida familiar y social de la vivienda, quedando ubicada en un lugar inusual, entre la sala y el centro de entretenimiento.
Esta distribución fue posible separando el patio de ropas, que se trasladó a la parte trasera de la casa. De esta manera, la cocina quedó a la vista, en un lugar central del hogar y pasó a convertirse en una zona social y en el punto de interacción de sus habitantes. Otro acierto de este proyecto es que se integró la biblioteca al salón comedor.
Al plantear la reforma de esta manera se tuvo en cuenta el estilo de vida de los clientes. “Ellos tienen familias grandes y les gusta reunirse. Necesitaban un espacio social grande y todo giraba en torno a la cocina”, señala el arquitecto. Por eso esta quedó como centro de interacción de los habitantes de la casa y sus invitados, que con frecuencia se reúnen para compartir una cena o algún evento social o familiar en medio de un ambiente tranquilo.
Este espacio quedó en un lugar central, sin ventilación directa. Esto se solucionó ubicando una campana en isla con pantalla de vidrio que además resultó siendo un elemento decorativo que le aporta estética a este ambiente, considerado como el más significativo de la casa. Aquí se mezclaron con acierto los enchapes, el vidrio, la madera y el aglomerado.
Detalles acogedores
Otro aspecto que llama la atención en este proyecto son los acabados. En espacios como el baño y la cocina, se transmite calidez gracias a la sobriedad del mobiliario, en gran parte construido por Arttectónico. En la cocina, una de las paredes recubierta en mosaico en diferentes tonos de verde aporta frescura y atrae las miradas. Lo mismo sucede en el baño social, atravesado por una franja que contrasta con los enchapes neutros.
Justamente esa era la intención del arquitecto: generar elementos de contraste sin perder la armonía general de los ambientes.
Además de la modernización de acabados y adecuación de espacios, se reutilizaron algunos elementos existentes que adquirieron una apariencia renovada gracias a la modificación de colores y texturas.
Este es el caso de las puertas. En lugar de ser desechadas, se pintaron y se cambiaron las chapas por unas más modernas. Con esto se logró disminuir algunos costos. “En las remodelaciones se propone un cambio radical pero después hay que aterrizar esos presupuestos a la realidad del cliente”, explica el arquitecto.
Los pisos sí se cambiaron por completo. En la planta baja se instaló un piso cerámico y en el segundo piso un laminado en madera que se traduce en habitaciones cálidas y acogedoras.
Sin duda, la habitación del hijo es uno de los logros más importantes de la reforma. Según González, el objetivo de esta era que tuviera una vida útil que le permitiera adaptarse al crecimiento del niño. El mobiliario se destaca por ser moderno y funcional. También fue elaborado por Arttectónico Arquitectura Integral.
Un proyecto que buscaba darle una nueva cara a una vivienda, renovando y modernizando sus espacios y acabados y que al mismo tiempo logró interpretar la necesidad de los usuarios. Una de las mayores satisfacciones de Arttectónico, al ver que los habitantes de esta casa la sienten como nueva [P]