Mejor calidad, precios y tecnologías para los usuarios, mayor cobertura en telefonía móvil e internet en el país y unas condiciones más equitativas del mercado de telecomunicaciones.
A estos tres fines apunta el paquete de medidas que reveló ayer el Gobierno al destapar las condiciones finales de la subasta de espectro radioeléctrico para la tecnología de cuarta generación (4G- internet móvil de alta velocidad).
En medio de las ampollas que ha levantado la subasta con que el Gobierno busca ganar por lo menos medio billón de pesos, el Ministerio de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones restringió la potencial participación de la multinacional Claro (Comcel y Telmex) en un hecho que contradice las proyecciones de inversión del grupo América Móvil, de Carlos Slim.
El último borrador de condiciones, publicado ayer, dispone que Claro no podrá participar por ninguna de las tres porciones de 30 megahercios (MHz) de espectro adjudicado en la frecuencia AWS (1.700 MHz) que se adjudicarán por los próximos 10 años. Esta franja es la llamada "joya de la corona" para la expansión de cobertura en el negocio de datos móviles y en la que funcionan equipos de última generación como iPhone 5 y el mini iPad.
No obstante, Claro sí podrá pujar por una de las siete porciones iguales de 10 MHz en la frecuencia de 2.500 MHz para ganar velocidad de transmisión. En esta banda alta, Une Telecomunicaciones tiene participación y ganó la primera subasta, en junio de 2010.
Esta restricción es la medida más contundente con que el Gobierno pondrá en cintura la posición dominante de mercado de Claro (62,4 por ciento de usuarios) y que declaró como tal la Superintendencia de Industria y Comercio desde 2009 a la entonces Comcel.
Incluso el ente regulador emitió un concepto en septiembre pasado, en el que alertaba sobre los riesgos de que Claro sumara más espectro, "generando posibles situaciones de insolvencia sobre los demás operadores (...) ratificando de esa forma, una posición de dominio mucho mayor en el mercado".
Ahora bien, los operadores actuales de 4G o nuevos jugadores que quieran hacerse a una porción de espectro en 1.700 Mhz o 2.500 Mhz tendrán obligaciones considerables, explicó a EL COLOMBIANO el ministro de las TIC, Diego Molano Vega.
Lo primero es asegurar cobertura de 4G en las 1.102 cabeceras municipales del país, empezando con las de más de 8.000 habitantes. También deberán ofrecer servicio de roaming nacional (comunicación entre redes de cada operador) a todos sus competidores, con un precio definido por la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC).
En tercer lugar, "todos los que participen deben compartir infraestructura, es decir, que todas las torres actuales las podrán usar nuevos operadores que entren al mercado", agrega el ministro de las TIC.
Los adjudicatarios de espectro, deberán cumplir con metas de penetración de internet y ofrecer planes de servicios móviles 4G. Esto incluye tabletas o portátiles para unos 1,2 millones de usuarios, entre estudiantes y profesores de estratos 1 y 2.
Así las cosas, el ministro Molano insiste en que no se está excluyendo a Claro de la subasta, solo restringiendo su participación. Aunque esta compañía considere que la decisión oficial falta a la igualdad de condiciones y va en contravía del contrato de estabilidad jurídica con que entró al país. De ahí que no podrían descartarse medidas jurídicas contra el proceso.
Por otro lado, los operadores del mercado, entre ellos, Une y Avantel, consideran que la exclusión de Claro debe ser total para corregir las fallas de competencia en el mercado de las telecomunicaciones.
Los operadores tendrán tres semanas para presentar sus solicitudes de partición de la subasta que el Ministerio proyecta realizar el 14 de marzo de 2013. Para mediados de abril se sabrán cuáles son los ganadores en ambas frecuencias de la subasta más grande de espectro en la historia. Así cambiará un mercado de inversiones millonarias para masificar la tecnología 4G en el país.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8