El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, llegó tarde a la cita con su homólogo colombiano, Juan Manuel Santos, porque en el camino desde el aeropuerto Simón Bolívar detuvo la comitiva, se bajó del automóvil y saludó a los pobladores del barrio La Lucha de Santa Marta.
Chávez, rompiendo el protocolo, pidió detener la comitiva en La Lucha, un deprimido barrio de esta ciudad, donde saludó a sus habitantes y alzó en brazos a algunos niños.
Esta parada, unida al retraso con el que llegó su avión procedente de Caracas al aeropuerto de Santa Marta, provocó que toda la agenda oficial con Santos se retrasara por lo menos dos horas.
Una vez en la Quinta de San Pedro Alejandrino, el histórico sitio donde murió El Libertador Simón Bolívar, se encontró con Santos, quien le recibió junto con el secretario general de la Unión Suramericana de Naciones (Unasur), Néstor Kirchner.
Allí, se volvieron a rendir honores, se escucharon los himnos de las dos naciones para después dirigirse al interior del Museo Bolivariano, dedicado a El Libertador.
También en ese momento, Chávez rompió con el protocolo al alejarse por momentos de Santos para saludar a las delegaciones diplomáticas apostadas a los lados e incluso a los periodistas.
Finalmente se adentraron a las instalaciones de la Quinta para iniciar su reunión.