Por problemas del Inpec con el traslado de tres ex paramilitares y dos militares detenidos, se canceló la audiencia prevista para este viernes en el Palacio de Justicia de Medellín en el juicio a 10 militares investigados por la muerte de ocho personas de la comunidad de paz de San José de Apartadó.
La diligencia pretendía escuchar una nueva serie de testimonios de desmovilizados y militares citados por la Fiscalía y la defensa de los uniformados en calidad de testigos. Aunque la audiencia se canceló, la juez del caso programó nuevas diligencias para los días 16, 17 y 19 de marzo, con lo que descartó que se vencieran los términos del proceso el próximo 17 de febrero y los militares pudieran quedar en libertad.
Tras la cancelación de la audiencia, uno de los militares, el coronel Orlando Espinosa, desmintió que el general (r) Mario Montoya, ex comandante del Ejército, tuviera responsabilidad en la masacre de San José de Apartadó, como informaron algunos medios el jueves. "El general Montoya era comandante de la División y de la brigada 17 una unidad menor de ésta, entonces, era lógico que (Montoya) supervigilara las operaciones, pero nunca él ordenó que se hiciera una masacre", aseguró el oficial, quien se declaró inocente y la espera de que "la justicia esclarezca los hechos y salga a relucir la verdad".
En una audiencia preparatoria el pasado jueves, el capitán Guillermo Armando Gordillo Sánchez, declaró como testigo que la operación Fénix (durante la cual tuvo lugar la masacre), tenía como objetivo perseguir al grupo de las Farc que el 8 de febrero de 2005 asesinó a 19 militares en la vereda Porroso (Mutatá).
El oficial dijo que esta operación había sido planeada por los comandantes de la Brigada 17 y el general Mario Montoya, comandante de División para esa época, declaración que, según los abogados de los militares, fue malinterpretada por algunos medios que la publicaron como una implicación al general Montoya en los hechos.