Las razones que originaron el accidente aéreo en el que se vio involucrado un helicóptero de la empresa Sadi (Servicios Aéreos de Ibagué), en Teorama, todavía no están claras, dejó entrever ayer un vocero de la mencionada compañía, sin entrar en mayores detalles sobre el hecho.
“No tenemos suficientes argumentos que nos permitan calificar la situación. Hay que hacer una serie de investigaciones y verificaciones. No se podría decir en este momento cuál fue la causa del accidente”, dijo Roberto Niño, encargado del área de Aseguramiento de la Calidad de Sadi.
Las versiones oficiales sobre el accidente dieron cuenta de que la aeronave se precipitó a tierra cuando volaba entre los corregimientos de San Pablo y El Aserrío, tras enredarse con unas cuerdas del tendido eléctrico, información inicial que al parecer también le fue entregada a la compañía.
Niño aseguró que ayer se había desplegado personal para recorrer el lugar donde se registró el siniestro y, al cierre de esta edición, no habían entregado un reporte de lo sucedido.
“La gente que está en el campo no ha llegado todavía”, precisó el declarante, al ser consultado además por los nombres de las personas que fallecieron.
Sin embargo, reveló los nombres y algunos detalles de las personas que iban a cargo del helicóptero.
El piloto era el coronel Aldemar López Bedoya, de 55 años, retirado de la Fuerza Aérea Colombiana. “Había volado por más de 20 años y a la compañía ingresó hace 5 años”, aseguró el vocero de la empresa.
El copiloto fue identificado como Iván Roberto Rossi Jiménez, de 46 años, oficial retirado de la Armada Nacional. “Llevaba sumando horas de vuelo durante los últimos 5 años. Recientemente ingresado a la compañía”, añadió la citada fuente.
También murió el técnico aeronáutico y mecánico del helicóptero, Edgar Darío Báez Rodríguez, de 30 años.
Los tres, reportó la empresa, llevaban al menos mes y medio prestando sus servicios en Norte de Santander y “estaban contratados para transportar a las personas de la compañía petrolera - Oleoducto del Norte de Colombia S.A.S.- en la reparación del oleoducto” que había sido dinamitado por guerrilleros de las Farc.
Roberto Niño afirmó que en los últimos cinco años la empresa, establecida en Bogotá e Ibagué, no había registrado accidentes e incidentes.
Las otras dos personas fallecidas fueron identificadas como Jaime Darwin López Saya, de 50 años, y Alexis Cala Reyes, quienes eran operarios que trabajaban para una empresa contratista encargada de labores de mantenimiento del oleoducto.
Parientes de López Saya aseguraron que aún nadie les ha dado una explicación contundente sobre los motivos que suscitaron el accidente, por lo que sienten que se ha tendido un manto de misterio.
“Ni la empresa petrolera, ni aerolínea ni las autoridades nos han dado un reporte claro. Llegamos el martes de Bogotá y hemos escuchado que hubo unos enfrentamientos. Entonces no sabemos si el helicóptero lo tumbaron o se accidentó”, precisaron dos de sus familiares, Andrea Patricia López y Raquel López.
Las mujeres afirmaron que el pasado jueves los operarios al servicio de la petrolera habían salido de la zona para descansar y el martes, el día del accidente, tenían que retornar a sus labores.
“Eran cuatro personas las que iban a volver, pero por espacio salieron primero dos y las otras dos se quedaron en Ocaña. (López Saya) se dedicaba a soldar tubos”, añadieron.
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