El excomandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Bolivia general Alvín Anaya fue detenido el pasado lunes por orden de un fiscal que investiga un presunto caso de corrupción en el manejo de "gastos reservados" cuando ejerció el cargo hace una década.
El fiscal Harry Suaznábar informó a los medios que instruyó el arresto del general en retiro en celdas de la policía judicial después de que se presentara a una declaración, tras ser buscado por agentes desde hace varios días para que asumiera su defensa.
Anaya, cabeza de las Fuerzas Armadas en el período 2000-2002, comparecerá este martes ante un juez, a quien el fiscal pedirá su detención en una penal porque cree que existe el riesgo de fuga.
El fiscal imputó a Anaya por supuesto enriquecimiento ilícito, incumplimiento de deberes y uso indebido de influencias.
La prensa local señala que Anaya recibió más de 700.000 dólares de los "gastos reservados", que eran fondos de libre disponibilidad que generalmente se destinaban a actividades de seguridad interna, pero no rindió cuentas sobre esas sumas.