Pico y Placa Medellín

viernes

2 y 8 

2 y 8

Pico y Placa Medellín

jueves

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

miercoles

4 y 6 

4 y 6

Pico y Placa Medellín

martes

0 y 3  

0 y 3

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

1 y 7  

1 y 7

A porrazos aprenden skateboard

12 de agosto de 2009
bookmark

No hay uno solo que hoy haya olvidado su primera clase, tormentosa por demás. Ese primer porrazo contra el piso o contra una baranda; el chichón, el raspón o el dolor de nalga.

Pero qué va, "el que es verraquito sigue aquí, eso no es nada", les reitera el profe Mauricio Mejía -el Cabe-, quien en compañía de Juan Pablo Gallego -el Barbas- han visto como en los últimos dos años se les ha ampliado el proyecto de enseñanza que, a modo de escuelita, emprendieron en la pista en forma de "u" de la Terminal Sur. Allí, en ese pequeño espacio y a falta de una liga que los agrupe -a pesar de ser una de las modalidades vivas del patinaje-, comienzan a forjarse los skaters antioqueños.

Erod Escobar, un muchacho de 14 años, quien no atinaba siquiera a pararse en la tabla y poco se relacionaba con sus compañeros, hoy no le falla a clase alguna los fines de semana. "Ese mancito se convirtió en una biblia de este deporte, se las sabe todas: baja videos, lee en internet, hasta se las ingenia para ensayar otros trucos", cuenta el Cabe.

Como él, casi todos los alumnos llegan apurados por sus padres de familia, quienes coinciden en que este deporte los saca del mundo de los videojuegos, el playstation y la televisión en general.

Los padres son pieza fundamental en esta labor. A los más nuevos y pequeños hasta los acompañan con "municiones" (loncheras). A los ya mayorcitos los dejan bajo la tutela de los entrenadores, quienes se consagran a ellos con paciencia. Hay clases en grupo o personalizadas, lo importante es que aprendan.

Santiago Echavarría, Sebastián Velásquez, Simón Sánchez, y los hermanos Martín y Gregorio Mesa, cuyas edades no superan los 13 años, coinciden, como los restantes, en que lo más complicado en el inicio es el ejercicio del equilibrio en la tabla, impulsarse y frenar.

De resto, esas piruetas de voltearse en el aire y agarrar la tabla, girar 180 grados y caer encima de ella, bajar por una baranda de hierro o saltar rampas a gran velocidad sin caerse, es para ellos como pan comido.

Te puede interesar

Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD