Según Pablo Muñoz, liquidador de la holding de Interbolsa, esta firma le entregó al italiano Alessandro Corridori y al grupo que este coordinaba, un total de 93.000 millones de pesos que fueron utilizados para el proceso de presunta especulación con la acción de la textilera Fabricato. El problema, dijo, es que “las posibilidades de recuperación de ese dinero son bastante parecidas a cero”.
La razón, según explicó Muñoz, es porque “Corridori lo único que ha exhibido es su cédula de extranjería”, una debilidad en las garantías que también aplica para las empresas que participaron en esa controvertida operación.
Muñoz hizo estas aseveraciones al dar a conocer el informe de auditoría forense de Interbolsa. En su opinión, la firma de auditoría contratada hizo un detallado análisis del caso de Fabricato, que revela cómo desde 2010, y de manera progresiva e irresponsable, “la gente de Interbolsa no tenía ojos, sentimientos, ni un objeto diferente que darle plata a Corridori y quebrarse al final por ello”.
El agente liquidador advirtió que dentro de las investigaciones que se realizan por la presunta manipulación de la especie de Fabricato, que pasó de 24 pesos a cerca de 90 pesos en la Bolsa de Valores de Colombia (BVC), están involucradas personas que hicieron uso de información privilegiada, pues trabajaban para Fabricato, pero también para el italiano Corridori, un aspecto que fue denunciado por El Colombiano.
De otro lado, Muñoz indicó que Interbolsa tiene un hueco de 250.000 millones de pesos, lo que, en otras palabras, significa que ese es el dinero que hoy tienen embolatados y con bajas posibilidades de pago por pare del grupo que presidía Rodrigo Jaramillo Correa.
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