cultura | Publicado el 2 de June de 2016

Tiempo, nueva exposición de Parque Explora

FOTOS MANUEL SALDARRIAGA

El reloj es reloj depende desde dónde se mire. Desde lejos es uno gigante, blanco, deformado por la pared. Desde un orificio blanco que hay al principio es uno pequeño en el que encajan todas las piezas. Desde dentro del túnel son pedazos de un reloj dibujado en una pared negra. Desde ninguna parte se mueve, pero a medida que se avanza, un tic tac suena.

Ese reloj es la primera mirada de Tiempo, nueva sala interactiva del Parque Explora. El lugar, que se convierte cada tanto en un espacio para explorar un tema –el de antes fue Comer–, esta vez propone ser permanente, experimentar con el tiempo y ser a su vez, dice Patricia Fernández, líder temática, un experimento sobre el mismo.

“El tiempo, ese algo etéreo y a la vez implacable, forma parte de nosotros mismos –se lee en la pared –. En nuestra experiencia diaria sentimos cómo se encoge, se estira, se congela, y cómo se nos escapa cuando pretendemos definirlo. Por eso el tiempo que mide el reloj es solo una parte de la historia”.

La idea, y por eso el eslogan que acompaña al título, es ir más allá del reloj. Revisar las muchas posibilidades que esta idea puede tener. Alejandro Villegas, líder temático, precisa sin embargo que no es una propuesta para responder qué es el tiempo, sino hablar de él, jugar desde diferentes posibilidades y que cada visitante se quede con sus propias conclusiones.

El concepto de la sala es un laboratorio del tiempo, que se suma a la idea de no ocultar nada, de poder mirar qué hay detrás. La muestra, además, se divide en cinco zonas, por colores, que exploran distintos conceptos: percepción, manipulación, transformaciones, medición y relatividad.

En la exhibición han trabajado unos dos años, con un proceso de investigación que los llevó a descubrir conceptos, procesos y a construir las experiencias. Alejandro señala que fue muy importante un vox pop que hicieron y en el que le preguntaron a la gente qué es el tiempo. Bien lo dice la frase que más repitió Patricia, la de San Agustín: “¿Qué es, pues, el tiempo? Si nadie me lo pregunta, lo sé; pero si quiero explicárselo al que me lo pregunta, no lo sé”.

Experimentar

El camino empieza en La casa de la infancia, una esquina que tiene una silla gigante. Sentarse ahí es saberse pequeño, otra vez, tanto que los pies quedan colgando. Tiene que ver con eso de cómo cambia la relación con el tiempo y el espacio cuando crecemos. Patricia expresa que cuando somos niños las sillas de la casa son gigantes, los corredores son canchas de fútbol, la cama es un estadio. Luego crecemos, y la silla ya no es gigante, sino apenas.

El recorrido es para hacerse preguntas. Hay una cápsula del tiempo para mandarle un mensaje al yo del futuro y un Agujero de gusano. “Son atajos –se lee– en el espacio-tiempo que permiten acortar distancias”. El gusano negro de Explora conecta el segundo piso con el primero, en un viaje de luz. Aunque antes, también, ya está la posibilidad de lo imposible: detener el tiempo..

Contexto de la Noticia PARA SABER MÁS un juego en el tiempo

La exposición se inaugura este jueves, en la noche, y queda abierta al público desde el viernes. En la propuesta caben niños y adultos, y por eso la idea de tener un equilibrio entre la contemplación y la interactividad.


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