Colombia | Publicado el 21 de August de 2018

Así funcionaba la red de reventa de boletas de las Eliminatorias

FOTOS COLPRENSA, Coutnry Club, Deportivo Táchira y Real Cartagena

Santiago Cárdenas Herrera

Las autoridades encontraron que fueron más de 42.000 boletas revendidas por más de 21.000 millones de pesos, por una red corrupta que infiltró la Federación Colombiana de Fútbol. Fue tanto su poder que hablaban de sacar a José Néstor Pekerman y hasta los jugadores se llegaron a quedar sin cortesías para los partidos.

El 30 de julio de este año se conoció una decisión que dejó al mundo del fútbol boquiabierto. El superintendente de Industria y Comercio, Pablo Felipe Robledo, dio a conocer tras 10 meses de investigación como funcionaba una red de reventa de boletería entre la FCF, TuTicket Ya y TicketShop, en los partidos que disputó la Selección Colombia como local en Barranquilla.

Luego de largas entrevistas con César Carreño, representante legal de TicketShop, y quien se acogió al Programa de Beneficios por Colaboración, se pudo formular pliego de cargos contra toda una red que salpicó a reconocidos empresarios en Barranquilla y también a la cúpula de la Federación Colombiana de Fútbol, que desde el pasado viernes está siendo investigada por la FIFA.

Así nació la red

En el fallo publicado por la SIC se revela que Rodrigo Rendón, dueño del Real Cartagena, habría sido la persona encargada de establecer los primeros contactos en el año 2015 entre Elías Yamhure, dueño de TuTicketYa y César Carreño, dueño de TicketShop, para que este último presentara una oferta a la FCF y así convertirse en la agencia de venta de boletas para la Eliminatoria a Rusia en Barranquilla.

El ente relata que la empresa de Yamhure, TuTicketYa, no cumplía con el lleno de los requisitos que exigía la FCF, por lo que habría buscado otra compañía que sí los cumpliera por lo que se acercó en un principio a Tu Boleta pero luego a Ticketshop, con quienes sí pudo concretar el negocio y participar en la oferta.

La SIC comprobó por medio de investigaciones que Rendón y Yamhure habrían tenido información privilegiada de miembros de las altas esferas de la Federación, lo que les permitió incrementar las probabilidades de adjudicación del contrato.

Rendón, en declaraciones de César Carreño de TicketShop, habría comentado que él tenía “casi asegurada” la adjudicación del contrato pues conocía los requerimientos “gracias a sus contactos en la FCF” y que había alguien dentro de esta que le había prometido las eliminatorias. Además, que había confirmado que tenía injerencia en Ramón Jesurún.

Las primeras reuniones de esa red iniciaron en 2015 en las oficinas de TicketShop, en restaurantes y hoteles en Bogotá, relata la SIC. En esos primeros encuentros se reunió toda la documentación para presentar la oferta y se cuadraron los términos y condiciones económicas.

Así mismo, en las reuniones Rendón y Yamhure le habrían dejado claro a TicketShop que “el negocio lo traían ellos” y que al ser los “dueños del negocio” la empresa tiquetera era una simple “intermediadora” y por eso necesitaban que les cobrara.

Según la SIC, Rendón, Yamhure y sus socios se quedaban con las utilidades de la comercialización de la boletería y TicketShop con una comisión del recaudo total del 2.5%, más un valor fijo por partido de 60 millones de pesos.

El 19 de agosto de 2015 se conoció que TicketShop se había ganado el contrato con una oferta de 40.124’640.000. Y aunque no fue la mejor propuesta económica, ni financiera, ni operativa, pues en eso los superaba Primera Fila (Cine Colombia), la empresa de Carreño ganó el contrato.

Un negocio multimillonario

Luego de suscribir el contrato y celebrar el logro, comenzó a operar la red. Yamhure le habría exigido el desvío de boletería partido a partido a TicketShop para operar la reventa, según confirma la SIC en el fallo.

Y aunque el aforo en Barranquilla era de 45.580 personas, TicketShop disponía en cada partido de 30.175 boletas para ser vendidas por sus canales de comercialización física y virtual.

De ese número de boletas que manejaba TicketShop, Yamhure comenzó a recibir para la reventa 3.000, 4.000, 6.000 y hasta 14.000 boletas como sucedió en el partido entre Colombia vs Brasil, que generó, según la SIC, más de 7.000 millones de pesos en la reventa.

Yamhure declaró ante esa delegatura que las boletas no fueron revendidas sino regaladas a amigos políticos y sociales.

Pero en el partido entre Colombia vs Bolivia, TicketShop paró de enviarle boletas a Yamhure porque no eran canceladas en su totalidad y el hueco financiero de TicketShop aumentaba cada vez más.

Romero y Yamhure, según la SIC, tuvieron que hipotecar un predio en el corregimiento de Bayunca, en Cartagena a nombre de Cesar Carreño, como garantía del pago de los 4.000 millones que le adeudaban a TicketShop en boletería para ese entonces y seguir recibiendo las boletas para continuar la reventa.

Fue tanta la molestia, que tuvo que interceder Roberto Saer Daccarett y entrar como “gerente del proyecto”, sostiene la SIC. Su fin era el de actuar de interlocutor entre estos y suavizar las asperezas que se originaron por el incumplimiento de pagos.

Una de las cosas que llamó la atención de la SIC antes del partido entre Colombia y Bolivia fue una charla sostenida por Alberto Romero en un chat grupal, sobre la situación de la Selección Colombia. En ella Romero pensaba que había que buscar la salida del argentino José Néstor Pekerman y contratar a Reinaldo Rueda, pues si el equipo quedaba eliminado, Jesurún perdería su puesto y peligraría todo el negocio.

La joya de la corona

Para el partido Colombia vs Brasil, que era según ellos “la joya de la corona”, hubo una discusión por vender en abonos las boletas para los sectores de Norte y Sur, las cuales ya no estarían disponibles para desviar para la reventa. Incluso se planteó devolver el dinero a cada una de las 17.307 personas que habían comprado los abonos para esas tribunas.

El ente relata además que TuTicketYa restringió la comercialización de la boletería por parte de TicketShop para ese partido y se terminaron desviando 14.207 boletas para la reventa. Y aunque TicketShop informó que 6.000 boletas iban a ser vendidas por internet, no se puso en venta ni una sola boleta.

Yamhure reconoció que él pidió boletería para venderla a los barranquilleros que habían acompañado a la Selección en la mayoría de partidos. “A mí me podrá pasar lo que quiera, pero lo que si te digo es que esta ciudad está agradecida conmigo y créeme que no está agradecida porque les revendí boletas como dicen, sino porque les facilité a los barranquilleros ir al estadio”, dijo Yamhure a la SIC.

Las tarifas superaban el valor de taquilla oficial de: 320.000 (occidental), 180.000 (oriental) y 60.000 (norte y sur). Uno de los ejemplos que muestra la SIC es una persona que para el partido entre Colombia vs Brasil pagó por boletas de occidental baja y alta 600.000 pesos, es decir con un sobrecosto del 71%.

Otra persona compró boletas para sur y norte a 170.000 pesos con un sobrecosto de 183%. La SIC estableció que las personas que adquirían a un sobreprecio ponía en manos del público las boletas a un precio superior, creando otros eslabones de reventa que inflaban el valor hasta un 700 y un 1.000%.

El enlace en la Federación Colombiana de Fútbol

La SIC encontró varios aspectos clave para confirmar la relación entre la Federación Colombiana de Fútbol y la red de reventa de boletería.

Primero, halló que la FCF tenía una preferencia oculta por el esquema de compra en firme de boletería que usó TicketShop, frente al esquema de comisión por venta y distribución, así que todo aquel que ofertara en el segundo esquema entraba en desventaja.

Segundo, halló una serie de inconsistencias en la oferta presentada por TicketShop que no le valieron la cancelación del contrato. Por ejemplo, en la presentación de la oferta TicketShop cambió el valor de la propuesta de 38 mil millones a 40 mil millones a última hora, incurriendo en un error pues el valor en letras era diferente al de números.

“No me dicen por qué, pero suponemos que era porque era el valor ganador... Si nos lo mandaron cambiar pocos minutos antes del cierre de la propuesta era porque era la propuesta que iba a ganar con esas condiciones económicas”, confesó César Carreño en declaraciones a la SIC.

Otra de las cosas para la SIC, es que la propuesta económica de TicketShop era inviable y poco rentable y solo podía generar réditos desde la racionalidad económica de una inversión, la cual conduciría a la reventa de boletas para cumplir los mínimos económicos de la propuesta.

Para el ente, resulta también “económicamente irracional” que TicketShop asumiera una venta de más del 80% del aforo, cuando el nivel de asistencia a un partido resulta aleatorio debido a variables como el desempeño de la Selección, una temprana eliminación, el prestigio del rival, el mal clima, la disponibilidad hotelera, entre otros.

Además se encontraron comunicaciones entre Yamhure y directivos de la FCF y reuniones para el tema de boletería a las que asistía Jesurún. “El presidente de la FCF, Ramón Jesurún era la persona que tenía el poder de decidir la cantidad de boletas con las que en cada partido podían contar los suscriptores del acta, esto es, el grupo de socios TuTicketYa con destino a la reventa masiva”, dice la SIC sobre una acta en la que sale mencionado Jesurún.

Otra de las pruebas es que directivos de la FCF le habrían solicitado boletería a Rendón y Yamhure. En el caso de Rendón, el ente logró establecer que solicitó tres sobres de 60 boletas (30 de occidental y 30 de oriental) para Fernando Perdomo, Ramón Jesurún y Álvaro González.

En otro caso, Luis Guillermo Escobar Romero, gerente de la FCF, le solicitó a Elías Yamhure 100 boletas para entregarlas a los jugadores.

Para la SIC, todo lo ocurrido con TicketShop, TicketYa y la FCF sería una defraudación del régimen de la libre competencia por lo que podrían pagar millonarias multas por la reventa de más de 42.000 boletas que les generaron más de 21.000 millones de pesos, es decir que 1 de cada 8 espectadores adquirió una boleta revendida para ver a la Selección.

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