tendencias | Publicado el

En Cholula, México, hay una iglesia por cada día del año


La Gran Pirámide (arriba) tiene la base más grande del mundo con una extensión de 400 metros por cada lado. El volcán Popocatepetl se ve desde este lugar. FOTO sstock

Casi, casi. Eso se dice, que en Cholula, Puebla, México, hay una iglesia para los 365 días, pero en realidad son 300 templos. Corre el rumor de que son el número que tiene un año no bisiesto.

En un capítulo dedicado a este poblado en Historia General de las Indias de Francisco López de Gómara, años más tarde de la segunda carta que le envió el conquistador Hernán Cortés al emperador Carlos V, este historiador, que nunca cruzó el Atlántico, dice: “Por fuera es de las más hermosas que pueda ser a la vista; muy torreada porque hay tantos templos a los que dicen: como días tiene el año, y cada una tiene su torre y algunas más y así juntaron 400 torres”. Además, la describe como santuario de los indios.

Su nombre hace alusión a la abundancia de sus recursos hídricos. Cholula está llena de agua que prevee el derretimiento de uno de los tres volcanes que están en este valle del sur de México, según cuenta Alfredo Torres, un habitante de 65 años que vive de narrar a su Cholula de Rivadavia y a Puebla. “Agua que cae en el lugar de huida” es lo que significa Cholula en la lengua náhuatl.

La ciudad fue fundada antes de la conquista española, en 1557. El sitio que ocupa tiene indicios de asentamientos por lo menos desde el Preclásico medio mesoamericano, unos 500 años antes de Cristo, lo que representa una habitación continua desde hace más de 30 siglos, según el Atlas de México Prehispánico, número especial de la revista Arqueología Mexicana.

Recorrerla despacio

En un día despejado y al subirse a la corona del Santuario de la Virgen de Los Remedios, justo en la cúspide de su Gran Pirámide, se pueden apreciar los volcanes Iztaccíhuatl, Citlaltépetl, mejor conocido como Pico de Orizaba, y la Sierra Nevada. Su Gran Pirámide tiene el basamento más grande del mundo con una extensión de 400 metros por cada lado. Los turistas pagan cerca de 70 pesos mexicanos (unos 12.000 pesos colombianos) para recorrer 280 metros de su interior.

La pequeña capilla, sobre el lugar dedicada al dios Quetzalcóatl, en la que se hacían sacrificios humanos, recuerda a Europa, de la misma forma en la que lo hace casi toda la ciudad de Puebla.

Se siente el toque de la varita mágica española; apenas se llega a uno de sus lugares importantes hay prefectos con echarpes (chales) tricolores parecidos a los franceses o italianos, solo que en Cholula los bordados son en oro.

En sus iglesias se respira opulencia. A cada una la cuida un fiscal, el dueño de las llaves. “Debe ser de la región, responsable, de familia... en general un hombre de bien”, agrega Torres. Y dice hombre porque las mujeres no pueden tener este cargo. “Recién al ayuntamiento llegó una mujer”, consuela Torres. Y esto sí que es nuevo en la región. Nunca antes el pueblo había contado con una para este cargo de liderazgo político.

La más antigua de América

La ciudad fue llamada la Roma del Anáhuac porque al ser contemplada desde una mezquita se le vio llena de torres y templos. Más recientemente se le conoce como la más antigua de América por ser la urbe que ha permanecido habitada de manera ininterrumpida por más tiempo.

Cholula cuenta con ejemplos de arquitectura colonial y la más grande Plaza Central de México, después de la Metropolitana. Rodean a esta inmensa explanada el conjunto monumental formado por la iglesia y el convento de San Gabriel, la iglesia de la Tercera Orden la Capilla Real con sus típicas capillas posas y sus atrios y la Biblioteca Franciscana Fray Bernanrdino de Sahún, la parroquia de San Pedro, el museo de la ciudad Casa del Caballero Águila, y el Portal Guerrero.

Además de sus atractivos religiosos como el convento Franciscano; Cholula aloja la Universidad de las Américas y el Jardín Etnobotánico Francisco Peláez, en el que se cultivan alrededor de 1200 variedades de hierbas y flores de todo el planeta: aromáticas, medicinales, culinarias, cosméticas, tintóreas y más.

No faltan tampoco los puestos de antojitos para degustar chalupas, molotes, tlacoyos, solo por mencionar algunos productos locales. Otra de las delicias que se prueban en este rinconcito de México son sus tamales de frijol, asado verde, mole poblano (salsa con muchos ingredientes), ponche (bebida preparada con maíz azul con leche); dulces de leche, alegrías y pepitorias (con semillas peladas de calabaza y miel) y sidra.

Cholula es solo uno de los 217 Pueblos Mágicos de México; esto gracias a su gastronomía y a la riqueza cultural prehispánica, una de las más prolíficas de los pueblos mesoamericanos. Un territorio en el que palpita la historia antigua.

Contexto de la Noticia

En la ladera de la montaña, entre valles de selvas de helechos gigantes, senderos que conducen a cascadas, grutas que se sumergen en el inframundo y pozas de un agua increíblemente transparente, se encuentra Cuetzalán. El pueblo donde el hombre se transforma en pájaro en su ritual dominical Los Voladores. Allí etnias poblanas y veracruzanas en grupos de cinco llevan a cabo el ritual desde un árbol de 30 metros de altura.

Se encuentra en el valle de Puebla a 10 kilómetros al poniente de la ciudad capital del estado que tiene el mismo nombre. Su zona arqueológica es muy importante debido a las dimensiones de la Gran Pirámide que, según arqueólogos, mide de 430 a 460 metros por lado en base cuadrangular y cerca de 66 metros de altura.


Powered by