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¿Una carrera de noche, por las vías de Antioquia?


FOTOS cortesía juan s. vargas y andrés sánchez

Desde 1971 el Club Los Tortugas, la institución más respetada en Colombia en el tema automovilístico, organiza el emblemático Rally La Lechuza, que nació en Bogotá gracias a una idea del ingeniero Guillermo Montoya.

Este integrante del club vivió en Inglaterra y Alemania en los años 60 y allí conoció esas competencias que reunían entusiastas alrededor de una carrera nocturna por diversas regiones de Europa en ejemplares de todo tipo, con el único fin de divertirse a bordo de sus automóviles.

No era ni mucho menos un campeonato profesional ni había grandes equipos, simplemente eran aficionados que querían disfrutar de las prestaciones de sus deportivos en carretera.

Con esta iniciativa, los socios de Los Tortugas organizaron hace 46 años el primer rally que se corría en Colombia sin la luz del sol, y por eso lo bautizaron La Lechuza, en honor al ave rapaz de costumbres nocturnas y con un excelente sentido de la visión y capacidad de navegación aérea.

Durante un buen tiempo la carrera se corrió exclusivamente en territorio cundinamarqués y boyacense, no sin dificultad, pues convencer a las autoridades civiles y de policía era complicado por las condiciones que entrañaba competir en horas de la noche y en automóviles con velocidad superior a la media y corriendo con la vía abierta. Además de tener comisarios y jueces apostados en lugares inhóspitos o en zonas urbanas y rurales por igual.

En esa primera edición, que partió de la calle 100 con carrera 15 de la capital colombiana y ante 10.000 personas, participaron 80 tripulaciones en automóviles tan disímiles como el recién lanzado Renault 6 o en un rústico Jeep Commando Viasa.

“Los premios eran en efectivo o en especie y se llegaron a entregar motocicletas y pasajes a Miami y Panamá, con premiación en la discoteca Unicornio, la más in de Bogotá”, según recuerda don Guillermo en un reportaje concedido al periódico La Nación de Neiva en 2016.

De los certámenes automovilísticos que aún se llevan a cabo en el país, el Rally La Lechuza es tal vez el más tradicional, pues si bien no fue el primero de carácter deportivo, sí se conservan su esencia y filosofía, con válidas nocturnas y el mismo reglamento básico inicial.

“Los últimos cuatro años hemos descentralizado esta carrera. Estuvimos en Anapoima, Girardot, Cambao y Ambalema y en 2016 en 11 municipios del Huila, incluyendo un paso por el desierto de la Tatacoa. Este año será el más grande de todos los recorridos, porque vamos hacia Girardot, en el Tolima, de ahí hasta Pereira y terminaremos en Medellín el domingo 12 de noviembre”, cuenta Luis Eduardo Abondano, vicepresidente del Club Los Tortugas y director de esta edición, que partió ayer desde Bogotá.

¿Y qué es un rally?

Es una carrera que se lleva a cabo por tramos y fuera de una pista, es decir, en calles, autopistas y vías secundarias como las que transitamos todos los días. Los hay muy famosos como el Dakar, que se corre a comienzos de cada año desde el sur del continente hasta Perú, o los que agrupa el Campeonato Mundial de la especialidad (WRC), con válidas tan famosas como el de Montecarlo, el Mil Lagos en Finlandia o el Tour de Córcega, en esa isla de jurisdicción francesa.

Están los que cruzan países y continentes, como el París-Pekín, el Londres-México (que en 1995 pasó por Medellín), el Safari en África o el de Mongolia. Allí participan incluso vehículos de época acondicionados para la ocasión, en una aventura que tarda incluso meses en concretarse y que pone a prueba las habilidades y capacidad de resistencia de los competidores y sus máquinas.

Competir por emoción

El Rally la Lechuza es de regularidad, esto quiere decir que no necesariamente el que vaya más rápido es el ganador. La victoria la obtiene quién haya cubierto cada tramo dentro de los tiempos más cercanos a los que estipula la organización, es decir, el que haya sido más constante con la hoja de ruta.

En documento lo explican así: “Entre Medellín y Santa Elena hay 20 kilómetros, vamos a tomar por diferentes vías (descritas en la hoja con kilómetros y tiempos) y se debe demorar X minutos en llegar al punto señalado para tomarle el tiempo”.

Quien llegue antes o después va ganando puntos, y así, el que menos tenga es el ganador. Por eso es tan importante la labor del navegante, porque es quien va haciendo los cálculos e indicándole al piloto a qué velocidad debe ir y las características del terreno para no llegar por debajo o pasarse de tiempo.

La ruta

La competencia partió anoche de Bogotá y llegó a Girardot al cierre de esta edición y hoy deben estar cubriendo la etapa hacia Pereira, pasando por Armero y Manizales, donde llegarán en la noche para terminar el domingo en Medellín después de las seis de la tarde.

Cada etapa se compone de cuatro tramos. “La ruta la diseñamos con un comité organizador escogiendo el trazado ideal que mejor se adapte a las características de los carros participantes”, dice Abondano.

La ruta de entrada al departamento es por la vía que viene de La Pintada y tendrá incursiones por algunas secundarias del suroeste, incluyendo el corregimiento de Bolombolo y entrando por el municipio de Caldas hasta el hotel Sheraton en El Poblado, donde se llevará a cabo el coctel de premiación.

Las vías son abiertas, es decir, no habrá cierres ni desvíos al paso de la competencia y la velocidad no podrá superar la estipulada por las autoridades de tránsito. Es una carrera de precisión más que de rapidez.

Delegación antioqueña

Serán 85 tripulaciones (piloto y navegante), las que arriben mañana a la ciudad, alrededor de las siete de la noche.

La convocatoria fue hecha por Los Tortugas aprovechando su base de datos, llena de aficionados y entusiastas, especialmente de los carros antiguos. Del departamento se desplazó una delegación de nueve tripulaciones, casi todas a bordo de automóviles de época, como el de la dupla de Ramiro Londoño y Juan Guillermo Martínez, quienes llevarán un Volvo 244 GL de 1982.

“Desde el año pasado le propuse la idea a Luis Eduardo Abondano de hacer un rally itinerante, de varios días y con sede en diferentes ciudades, nos acogieron la propuesta y por eso llegaremos a Antioquia. La idea es que en unos años tengamos más rallies de este tipo avalados por la Federación Internacional de Vehículos Antiguos (FIVA), tratando de revivir el extinto Circuito Central Colombiano, una competencia de 1.600 kms. en cuatro días, parecida a la famosa Carrera Panamericana de México”, anota Londoño.

Divisiones

Son ocho categorías, cinco para carros antiguos, según sus prestaciones y capacidades, y tres para automóviles modernos.

El vehículo más veterano en competencia será un Ford A tipo “Barquette” (dos puestos, sin cabina) de 1928. Está especialmente preparado para este tipo de certámenes pues ha competido en rallies por medio mundo y tiene su palmarés estampado en la carrocería.

Se destaca un Renault 4 de 1970, el primer año en el que fue ensamblado en Envigado por Sofasa, un rarísimo Porsche Speedster R de 1957, un 911 Turbo de 1982, un Alfa Romeo Giulia Sprint GT de 1966 y un Audi Quattro de 1983.

Entre los modernos están un Ferrari 348 de 1994, un Mitsubishi Lancer Evolution IX de 2006 y la Mercedes-Benz G500 2017, uno de los autos más nuevos en la carrera.

El Rally La Lechuza se hizo por primera vez hace 46 años. La edición de 2017 terminará en Medellín. No había pasado antes por las vías del departamento. Participan locales.

Contexto de la Noticia

Estos son las tripulaciones antioqueñas que están participando en el Rallye La Lechuza:

-Porsche 912 1967 #9 (Juan Sebastián Vargas / Felipe Álvarez)

-Triumph TR4A 1967 #10 (Arturo Vayda / Carlos Andrés Gómez)

-Opel Rekord Sprint 1967 #11 (Alejandro Hoyos / Andrés Hoyos)

-Mercedes-Benz 280 SL 1968 #15 (Juan Manuel Posada / Juan Carlos Posada)

-Volvo 244 GL 1982 #23 (Ramiro Londoño / Juan Guillermo Martínez)

-Toyota Celica ST 1974 #31 (Juan Camilo Posada / Juan Camilo Monsalve)

-Datsun 240Z 1972 #43 (Calixto Nicholls / Solito Calixto.

-Pontiac GTO 1966 #50 (Luis Moreno / Isabel Llano)

-Mazda MX-5 Miata 1991 #61 (Carlos Medina / Hernán Correa).


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