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Las pirámides alimentarias ¿con qué se comen?


La alimantación nos hace parte de un grupo humano y nos distancia de otros. FOTO Sstock

Sin importar el lugar, los componentes esenciales de una dieta saludable siguen siendo los mismos: colmarse de granos enteros y verduras y limitar los azúcares, especialmente los añadidos. Sin embargo cada país difiere mucho en las imágenes que usa para representar sus guías alimentarias, popularmente conocidas como pirámides alimenticias.

Entre los más de 100 países que se han sumado a elaborar sus guías con el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, mundialmente conocida como la FAO, se pueden encontrar desde representaciones evidentes como el nuevo plato de comida de Estados Unidos y Colombia, hasta una olla paraguaya, una bandera en Tailandia, una piña en Fiji, un trébol de cuatro hojas en Turquía y una pagoda en China.

Diseños atípicos

Algunas de estas guías de alimentos destacan los alimentos básicos locales, otros más dirigidos hacia las poblaciones indígenas y hay países que imprimen mucha creatividad en sus propuestas.

En 2011, Estados Unidos reemplazó su icono de la pirámide de los alimentos por un plato, pero las comidas dentro de una pirámide siguen dominando el paisaje: hay más de 24 países que la usan y en Europa sí que son populares, 15 de ellos las utilizan, desde Albania hasta España, que alguna vez incluyó la copa de vino en la suya.

Su elaboración cuenta con expertos de diversas áreas e incluso con el aval de la gente. En Colombia, a través de grupos focales.

Las guías se realizan de acuerdo con las respectivas situaciones alimentarias, disponibilidad de alimentos, culturas culinarias, enfermedades que se padezcan y hábitos de alimentación de cada país, según Luz Mariela Manjarrés, nutricionista de la Universidad de Antioquia que participó en la elaboración de las guías alimenticias de Colombia y quien coordina el trabajo de las nuevas guías para niños menores de 2 años. Ella asegura que su propósito es la educación del consumidor.

La primera pirámide alimenticia se elaboró en Suecia en 1974. En medio de los altos precios de los alimentos en aquella época, la Junta Nacional de Salud de este país desarrolló la idea de “alimentos básicos”, que eran nutritivos y a la vez económicos y “alimentos suplementarios” que sumaban nutrientes que faltaban a los básicos.

Sin embargo, muchos se preguntan si funcionan, ¿estamos mejor alimentados que hace 50 años, antes de que tuviéramos estas pautas a seguir? Las estadísticas del año 2016 llevadas a cabo por la Organización Mundial de la Salud muestran desde 1975 la obesidad se ha triplicado en todo el mundo.

Hay que tener en cuenta que “uno no es solo resultado de lo que come. Además, el consumo de bebidas azucaradas y azúcares añadidos ha incrementado, así como la inactividad física”, según Manjarrés.

Otros especialistas critican lo que podría haber detrás de estas guías. Para la nutricionista canadiense Meghan Telpner, hay una industria detrás. En su blog cuenta que estas directrices nutricionales, aprobadas por el mercado masivo, son recomendadas por médicos y nutricionistas que las hacen compatibles con sus patrocinadores: la industria de la leche, los agricultores que trabajan con animales, los productores de cereales y de alimentos industriales. Telpner además está convencida de que “no necesitamos una tabla para determinar lo que debemos comer. Intuitivamente ya lo sabemos”.

Manjarrés, no obstante, no está de acuerdo, y asegura que si de intuición se tratara no tendríamos tantos trastornos alimenticios como anemia y altas tasas de deficiencia de vitaminas como la B12 y minerales como el calcio.

Una alimentación balanceada es importante, pero también lo es variar la dieta. Los expertos recomiendan combinar los alimentos a través de la acuarela de colores que producen .

(Haga click en el icono de infografía a la izquierda para ver la guía de alimentos básicos de tres países)

Las comidas y las pirámides alimentarias

Contexto de la Noticia

Los seres vivos necesitamos energía todo el tiempo para crecer, regenerar tejidos, desplazarnos, reproducirnos... en fin, para vivir. El biólogo David Vásquez aclara que todo está formado por átomos, partículas invisibles que se unen mediante enlaces y forman moléculas, que tampoco se pueden ver. Algunas veces ellos reaccionan entre sí y liberan energía que se puede aprovechar, la energía química.

Así pues, no existen alimentos que engorden, sino estilos de vida que engordan. Estos son los casos en que la energía consumida es mucho mayor que la utilizada. Por ejemplo, un chicharrón frito —rico en grasa y por ende en energía—, ¿tendrá el mismo destino en un atleta que en una persona sedentaria? La actividad metabólica varía de individuo a individuo.


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