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Los extraños fenómenos que suceden en Júpiter

ElColombiano
En esta imagen compuesta se ve el ciclón central del polo norte y los ocho que lo rodean. Un rasgo que no se conocía. En el polo sur son menos. FOTO Nasa/Caltech/JPL

Si de lejos intrigaba, de cerca no queda la menor duda: en Júpiter se han encontrado fenómenos que no se esperaban.

La gran mancha roja que se extiende cientos de kilómetros bajo la superficie, fuertes vientos, ciclones en sus polos y una rotación extraña.

Estos hallazgos, divulgados en diferentes artículos científicos, han sido posibles gracias a Juno, la sonda que hace 22 meses estudia al mayor de los planetas del sistema solar.

Uno de los datos sorprendentes se relaciona con la gran mancha roja, un rasgo que ha sido visto de manera continua hace 188 años, desde 1830, pero que se cree ya había sido registrado dos siglos antes.

“Una de las preguntas básicas sobre la mancha roja es cuán profunda es”, comentó Scott Bolton, investigador de la misión Juno en el Southwest Research Institute en San Antonio.

“Los datos indican que la tormenta más famosa del sistema solar es casi del tamaño de 1,5 Tierras y sus raíces penetran cerca de 300 kilómetros en la atmósfera”.

El radiómetro de microondas de Juno permite ver muy abajo de las nubes de Júpiter, explicó Michael Janssen, coinvestigador en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la Nasa.

La mancha roja es un rasgo oval de nubes de color que giran en contra de las manecillas del reloj en el hemisferio sur con velocidades mayores a las vistas acá. Mide unos 16.000 kilómetros, 1,3 veces el tamaño de la Tierra.

Es unas 50 a 100 veces más profunda que los océanos terrestres y es más caliente en la base que en la parte superior, explicó Andy Ingersoll, profesor de Caltech, otro coinvestigador del programa.

Como los vientos se asocian con la temperatura, el calor en la base explica los poderosos vientos que se ven en la parte alta de la atmósfera.

¿Qué pasará?

Cuando comenzó a verse y estudiar la mancha, tenía el tamaño de dos Tierras.

Cuando las naves Voyager 1 y 2 transitaron la zona camino a Saturno y planetas más alejados en 1979, la mancha seguía con ese tamaño, pero desde entonces se ha encogido 1/8 según las mediciones con observatorios terrestres.

No se comprende bien el proceso que la origina ni cómo será su comportamiento en adelante.

Fuera de la vista cercana de la mancha, Juno detectó una nueva zona de radiación, justo sobre la atmósfera, cerca del ecuador.

Esa incluye iones de hidrógeno, oxígeno y azufre que se mueven casi a la velocidad de la luz.

“Mientras más se acerca uno a Júpiter, más extraño parece”, en palabras de Heidi Becker, cabeza del monitoreo sobre la radiación. No esperaban encontrar esa nueva zona tan cerca del planeta.

Las sorpresas siguieron al descubrirse que debajo de la capa atmosférica del tiempo (clima), compuesta por nubes que forman las características franjas a colores del planeta, este rota como un cuerpo rígido. “Es un resultado sorprendente y las futuras mediciones de Juno nos permitirán entender cómo funciona la transición entre la capa y la zona rígida”, opinó Tristan Guillot, de la Universidad Côte d’Azur en Niza (Francia), también científico de la misión.

La órbita que sigue la sonda permite estudiar, en su paso cada dos meses, el clima en los polos, tema del cual poco se conocía.

Son áreas oscuras. El polo norte es dominado por un ciclón central, rodeado de ocho circumpolares con diámetros de 4.000 a 6.000 kilómetros.

El polo sur, por su parte, contiene un ciclón central pero rodeado de cinco ciclones con diámetros que van de los 5.600 a los 7.000 kilómetros de diámetro.

En ambos polos los ciclones están tan cerrados que sus brazos espirales se tocan con los adyacentes.

En Saturno la sonda Cassini reveló un solo ciclón en cada polo, lo que sugiere que no todos los planetas gigantes son iguales, de acuerdo con Alberto Adriani, investigador italiano.

Estos son solo unos de los primeros análisis sobre los hallazgos de Juno, una misión que muestra la cara oculta del gran planeta.

Contexto de la Noticia

La sonda Juno fue lanzada el 5 de agosto de 2011 desde Cabo Cañaveral en Estados Unidos.

Llegó a Júpiter el 4 de julio de 2016.

La nave se sumerge hasta a 3.400 kilómetros sobre las nubes más altas.

Durante esos sobrevuelos examina con sus instrumentos lo que hay y sucede debajo de la oscura cubierta de nubes que envuelve el planeta, estudiando también las auroras que se forman.

Júpiter se encuentra unas cinco veces más lejos del Sol que la Tierra.

Su día dura unas 10 horas terrestres y su año 12 de los nuestros.

Tiene un radio de 69.911 kilómetros, 1/10 del Sol.

Su gravedad es 2,5 veces la terrestre.


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