Salud | Publicado el 30 de December de 2017

Si lo agobia el nuevo año, no se preocupe

ilustración Elena ospina

Por Helena Cortés Gómez

Diciembre es un mes de jolgorio y altas expectativas. Es la época en la que se hace inventario del año que pasó y se prepara el futuro. Solo que, no siempre y no para todos, es feliz. Los únicos preocupados por la llegada de la medianoche no son ni los cerdos ni los años viejos.

Según Ramón Rojano, psiquiatra y psicólogo, quien trabajó en este campo por más de 25 años en Estados Unidos y ahora es profesor de la Universidad del Norte, esta temporada es una de las que produce mayor impacto psicológico.

Aunque es sabido que no todo el estrés es malo, pues canalizado de la manera correcta puede ser estimulante o llevarnos a preocuparnos por el bienestar de los demás, en exceso es perjudicial.

Lo difícil es dosificarlo, en especial en esta época llena de elementos que escapan a nuestro control. Al cansancio del año laboral, le agregamos un sinfín de compromisos sociales y, además, nos exigimos hacer un balance y evaluar lo que hemos hecho y lo que no.

Estos hacen parte de los factores estresantes, y cuando se van, aparece una emoción más fuerte: la ansiedad. A través del sueño suficiente, el ejercicio y la adecuada nutrición se puede reducir su impacto, precisa David Pineda, neurocientífico de la Universidad de Antioquia. Sin embargo, en estas fechas las semanas de comer de más, fiestas, trasnocho y excesos de licor no tardan en cobrar factura.

Si bien algunas familias e individuos celebran la Navidad, otros no, así que es importante respetar las ideologías y necesidades de cada uno. Si no se es creyente, aprovechar para pasar el tiempo en familia y descansar del ritmo desenfrenado de la contemporaneidad, señala Rojano.

Recomendaciones

Una investigación publicada en la revista Jneurosci en diciembre de 2016 encontró evidencia que demuestra un vínculo entre la respiración nasal y las funciones cognitivas. Así que use la respiración como control remoto para calmar el sistema nervioso si las actividades familiares lo tensionan o si imaginar el próximo año lo agobia.

Sobre el manejo del estrés a través de la empatía, el psicólogo Arthur Ciaramicoli le dijo a la revista Mind.org que muchas personas no reconocen el papel que desempeñan sus percepciones, alimentadas por prejuicios, para exacerbar el estrés.

Al ser más conscientes de las ideas preconcebidas en la percepción, se puede aprender a enfocarse en la evaluación veraz de las situaciones sin distorsionar la realidad, permaneciendo tranquilos, enérgicos, creativos y resilientes frente a situaciones altamente estresantes.

En su libro The Stress Solution, Ciaramicoli proporciona un resumen de los pasos basados en la investigación que realizó para aprender a manejar el estrés de maneras más positivas (ver claves).

Sobre la alimentación, la nutricionista de la Universidad de Antioquia, Ángela Franco, asegura que no se trata de lo que se come en Navidad y Año Nuevo, sino de lo que se consume entre el 31 de diciembre y Navidad. Es decir, el resto del año.

Como se mencionó al principio, los expertos aseguran que se requieren prácticas higiénicas de vida como dormir adecuadamante.

Sin embargo, también argumentan que para realmente prosperar frente a esta situación se debe trabajar por encontrar significado o propósito en el trabajo u otras actividades, y en cultivar las relaciones positivas utilizando la empatía.

Que los cambios de hábitos del último mes del año no le causen ansiedad o preocupaciones. Utilice la respiración como el control remoto de su cerebro y sus emociones, así podrá vivir en calma.

Contexto de la Noticia

1
Encuentre un lugar para sentarse que le parezca calmado y silencioso. Luego observe su cuerpo.
2
Si está comenzando, hágalo por corto tiempo, unos 5 o 10 minutos. No tiene que ser más.
3
Siéntese en una silla con los pies en el suelo o las piernas cruzadas, o en posición de flor de loto.
4
Si llegan pensamientos vagos, que son inevitables, devuelva su atención a la respiración.
5
Sea amable con su mente errante. No se juzgue ni se obsesione. Solo regrese al ejercicio.

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