Cine | Publicado el 20 de August de 2018

Esas películas que, definitivamente, son más ciencia que ficción

Ronal Castañeda

El cine y la ciencia ficción nacieron casi juntos. La primera cinta de este género, Viaje a la Luna, fue hecha por el mago e ilusionista Georges Méliès en 1902 basado en las imaginerías utópicas de Julio Verne y H. G. Wells.

No ha sido fácil. Muchas de estas películas han fallado en sus tratamientos. El libro Ciencia ficción y la predicción del futuro habla de esas “visiones ingenuas” que el cine trajo con la cultura popular.

“La ciencia ficción, con pocas excepciones, predijo que la humanidad avanzaría al espacio mucho más rápidamente de lo que ha sido, pero no ha imaginado por ejemplo el desarrollo de los computadores”, comentaba Gary Westfahl, crítico de ciencia ficción y editor del libro.

De todas maneras es un campo difícil: predecir el futuro, o incluso soñarlo, pensar lo que se querría que existiera. Y la ficción lo permite.

El papel de la tecnología en este tipo de cine es fundamental. Maribel Rodríguez, investigadora en diseño gráfico y comunicación visual, explica que existen dos tendencias: “La utopía de la tecnología, en la que es vista como un progreso del ser humano y nos lleva a un mundo mejor, y la ciencia ficción con una visión distópica en la que esta va en contra de la humanidad”.

Tres expertos recomendaron filmes –utópicos o distópicos– que se adelantaron a su tiempo.

Contexto de la Noticia

“La ciencia ficción se maravilla de la tecnología de la ciencia ficción. En Días extraños, muy famosa en los 90, muestra cómo las personas son especies de cíborgs que se implantan dispositivos para grabar lo que viven y cómo ellas se pueden utilizar para hacer elementos de emancipación sobre esa sociedad controladora”.
Maribel Rodríguez, investigadora en diseño gráfico y comunicación visual.

“Ese tipo de esqueletos con un tipo de inteligencia artificial que puede interactuar –hasta algún punto– aparece en películas como Alien o con el androide Citripio de Star Wars en los que se les ve hablando. Estos androides solo conversaban bajo parámetros de programación, similar a como sucede con Sophia, la robot que recientemente estuvo en la ciudad”. Saúl Valencia, director de la Escuela de Cómic de Medellín.

“Empezamos a relacionar la ciencia ficción en películas como esta, en la que se especula el alcance de situaciones que ocurren en el presente. Por ejemplo, Metrópolis habla de la explotación del obrero y la industrialización. Estos relatos extrapolan situaciones y con frecuencia plantean escenarios distópicos donde las cosas terminan mal”. Ricardo Pérez, docente de Ingeniería en Diseño del Entretenimiento Digital de la UPB.

“Esta es una cinta con un posicionamiento distópico, cuyo futuro no es alentador. La idea surge de Gibson y su libro Neuromante. Luego los hermanos Wachowski retoman el libro para plasmar ese mundo en el que la tecnología nos va a dominar y nosotros vamos a ser esa batería de la que viven los otros, que nos mantienen alienados”. Maribel Rodríguez, investigadora en diseño gráfico y comunicación visual.

“En Star Trek, al igual que en algunas ediciones de Star Wars, siempre se han presentado los famosos intercomunicadores personales de mano. Esas películas de naves, viajes por el espacio y a través del tiempo, siempre han tenido un teléfono o un aparato para atacar un enemigo o rescatar un tesoro. Ahora existe el GPS y el celular, básicamente lo mismo”. Saúl Valencia, director de la Escuela de Cómic de Medellín.

“Esta película es importante por ser la primera que se hizo en el género narrativo. Solo los hermanos Lumière, que inventaron el cinematógrafo, venían haciendo cintas documentales. Además es vista como un experimento o una curiosidad científica que especuló el futuro que se concretaría en los años 60”. Ricardo Pérez, docente de Ingeniería en Diseño del Entretenimiento Digital de la UPB.

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