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Retos virales: llamar la atención puede ser mortal


Captura de video.

Competir, ganar un par de likes y, como último objetivo, obtener reconocimiento en redes sociales son las razones, por las que niños, adolescentes y hasta adultos se le miden a retos en internet, muchos de ellos peligrosos y hasta letales.

De acuerdo con la psicóloga Jimena Salazar, docente investigadora de la Universidad CES, los niños entre los 7 y los 9 años son los más proclives a participar de este tipo de desafíos, porque quieren impresionar a sus pares pero aún no tienen la capacidad de comprender las consecuencias de sus actos. Esto, sumado a un pobre acompañamiento en casa, es una combinación peligrosa.

Los preadolescentes, que sí tienen consciencia de los efectos de sus acciones, al sumarse a retos en línea lo que buscan es una validación, no solo externa sino también por parte de ellos mismos.

“Incluso está relacionado con vacíos afectivos, la necesidad de ser tenido en cuenta o llamar la atención por medio de conductas que pueden ser negativas, porque la sociedad tiende darle más valor a las conductas negativas que a las positivas, son más visibles en los medios y se convierten en una manera de sobresalir, de ser reconocido por lograr algo que nadie más puede hacer”, explicó Salazar.

Aunque suena tonto, no es algo nuevo. Atreverse a hacer algo que pocos hacen con el fin de ganar aprobación no es exclusivo de las nuevas generaciones: antes, el que permaneciera más tiempo bajo el agua de la piscina o el que durara más con la bicicleta levantada sobre la rueda trasera se llevaba la admiración de los amigos. Hoy, internet lleva los desafíos más allá, no solo en número de espectadores sino también en el nivel de riesgo.

Desde que convivimos a diario con las redes sociales, los retos virales son tema habitual que, incluso, alcanza los titulares de los medios. Y aunque la tendencia puede tener una buena causa, como el caso del ‘Ice Bucket Challenge’, con el que decenas de famosos se lanzaron agua helada encima para apoyar el estudio de la esclerosis; o ser inofensiva como el ‘harlem shake’, cuyos videos virales registraban a un grupo de personas haciendo movimientos peculiares al ritmo de una canción; también puede ser peligrosa, como los retos que le presentamos a continuación:

In my Feelings

Bailar al lado de un carro en movimiento, con la puerta abierta, es uno de los retos virales más recientes y, por supuesto, con mayores riesgos. Algunos, incluso, abandonan el volante para salir del auto y bailar.

Nació de la canción del rapero Drake que lleva el mismo nombre y se ha hecho popular en los últimos días, a pesar de los peligros que implica. Por ejemplo, en Miami, un hombre fue arroyado por un carro mientras hacía el desafío.

A otra chica, en Las Palmas de la Gran Canaria, España, le robaron sus pertenencias mientras bailaba junto a su vehículo en marcha. La joven soltó su bolso porque le estorbaba para bailar y, mientras hacía su coreografía, dos hombres en una motocicleta aprovecharon para hurtarlo.

El episodio se volvió viral luego de que la Policía local compartiera un video en Facebook:

Tener los labios de Kylie Jenner

Un vaso pequeño tipo ‘shot’ o el pico de una botella, además de una cámara encendida, fueron las herramientas de quienes tuvieron la mala idea de sumarse a este desafío, con el fin de tener los labios gruesos como la menor del clan Kardashian. El método casero para agrandar la boca, que se hizo popular en 2015, consistía en tomar el recipiente, meter en él los labios y succionar el aire.

Los resultados fueron desastrosos para muchas de las jóvenes que se sumaren al reto. Como en su momento dijo la cirujana dermatóloga Dendy Engelman a la revista Seventeen, estas hazañas no solo pueden traer dolor e hinchazón, “también implican el riesgo de resultar con cicatrices permanentes”.

El reto de la canela

Corría febrero de 2012 cuando el entonces gobernador del estado de Illinois, Pat Quinn, aceptó el reto de moda de ese entonces, mientras hacía una entrevista en vivo en un programa de radio: tragar una cucharada de canela en polvo sin beber agua. Un vocero de su administración le dijo al Wall Street Journal que el funcionario había sido tomado por sorpresa por los conductores del show, luego de que las críticas lo alcanzaran, como era es esperarse.

Y es que para ese entonces, el desafío ya corría por Youtube con miles de videos de personas intentando superar la hazaña, que podía hacerlos terminar en la sala de emergencias.

Esto, porque el polvo se podía quedar pegado del esófago y hacerlos vomitar e incluso ahogarse. Además, era posible resultar con daños posteriores, de acuerdo con el doctor Steven E. Lipshultz, de la escuela de Medicina de la Universidad de Miami, quien explicó a la revista Forbes que la canela en polvo no solo era tragada, sino inevitablemente aspirada por quienes emprendían el reto. Esto puede llevar, según el experto, a una inflamación de los tejidos pulmonares y, en consecuencia, a desarrollar enfisema o fibrosis pulmonar.

Captura de video.
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Jugar a asfixiarse

Si hoy busca en Google del término “The Choking game” (el juego de la asfixia, en español), seguramente le arrojará como uno de los primeros resultados un reporte publicado por el periódico canadiense The Globe and Mail este 30 de julio, sobre la muerte de un niño de 13 años en la provincia de Nuevo Brunswick. El menor falleció por falta de oxígeno, luego de una compresión de su cuello tras intentar sumarse a este peligroso desafío.

El objetivo del juego es experimentar pérdida de consciencia y una euforia extrema al recuperar el aire, y quienes se le miden lo logran cortando el flujo de oxígeno al cerebro, generalmente ahorcándose con sus propias manos, con una cuerda o con la ayuda de otra persona, y, por supuesto, con la web cam encendida.

Aunque, como los demás, el juego ha sido divulgado de manera exponencial por las redes sociales, no se trata de un desafío nuevo. La revista Time reportó que hay evidencias de que niños y adolescentes han jugado a ahogarse desde la década de 1930.

A ese medio, la doctora Katherine Thomas, quien dirige el departamento de Neurología del Centro Médico Intermountain de Salt Lake City, le explicó que cuando los jóvenes intentan ahogarse subestiman riesgos que pueden implicar graves complicaciones: “Las células del cerebro comienzan a morir tras pocos minutos de estar privadas de sangre y oxígeno. Y si las arterias carótidas son comprimidas por más de cinco minutos, el juego puede terminar en daño cerebral.

Maneras de quemarse

El 4 de mayo de este año una mamá del Reino Unido recurrió a su perfil de Facebook para lanzar una advertencia a otros padres de familia, sobre un reto por el que su hija había resultado con quemaduras de segundo grado en sus brazos. En su caso, se trató del “reto del desodorante”, que consiste en aplicar el producto en aerosol directamente sobre la piel por el mayor tiempo posible.

Similares consecuencias tiene el “reto de hielo y sal”, que consiste en aplicarse ambos sobre la piel por el tiempo que pueda aguantarlo. Las quemaduras se producen cuando la sal enfría el hielo hasta el punto que alcanza temperaturas tan bajas como los 20 grados bajo cero.

Algo mucho peor le pasó a Ki’ari Pope, de 8 años, que murió en Florida en 2017, luego de tomar agua hirviendo. Su objetivo era demostrarle a sus primos que el “Hot water challenge” o reto del agua caliente no le daba temor. Junto a ellos, la pequeña había visto videos en Youtube sobre el desafío y, luego de ser retada, decidió beber el líquido con un pitillo. Las heridas que el agua causó en su esófago terminaron por matarla luego de varias semanas en un hospital.

El más reciente caso relacionado con este reto sucedió en Indianápolis, este fin de semana. Kyland Clark, de 15 años, resultó con graves quemaduras luego de que un amigo le lanzara agua hirviendo mientras estaba dormido.

Y como estos son numerosos retos. Otro, por ejemplo, desafía a los jóvenes a aplicarse líquidos inflamables en la piel, como alcohol o gasolina, y prenderse en llamas, para posteriormente publicar en video en redes sociales.

Ingerir detergente

Parecen dulces pero no lo son: la cápsulas de detergente de la marca Tide son un tema bastante discutido en internet, desde que niños y jóvenes comenzaron a metérselos a la boca, e incluso masticarlos, para hacer videos y compartirlos.

La tendencia fue tan peligrosa que la marca y la Asociación Americana de Centros de Toxicología tuvo que publicar un comunicado advirtiendo a padres de familia y profesores sobre los peligros de consumir este producto.

Morderlo, romperlo y por ende tragarlo, así sea en una pequeña cantidad, puede generar diarrea y vómito, y en algunos casos incluso dificultades respiratorias.

Aún así, a pesar de las advertencias, en los primeros 15 días de 2018, 39 casos de ingesta intencional de este detergente, en jóvenes entre los 13 y los 19 años, fueron reportados a la Asociación.


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