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Reportan irregularidades en otros puntos de comida callejera en Medellín

ElColombiano
Operativo en Las Palmas. Foto: Secretaría de Seguridad y Convivencia.

Cuando los operativos de inspección en los puestos de comida del mirador de Las Palmas se viralizaron, seguramente más de uno pensó en otro punto de Medellín que debería recibir visita de las autoridades sanitarias.

El Colombiano le preguntó #VozAVoz a sus seguidores en Facebook, sobre los puntos de la ciudad que deberían ser inspeccionados en los que funcionan puestos de comida callejera. Estos son algunos de los mencionados y los comentarios de la Secretaría de Salud sobre ellos:

Comidas de La 80, frente a Gran Vía:

“Afuera hay varios locales de comidas rápidas... Nunca en mi vida había visto tantas cucarachas alrededor de un negocio de estos. ¡Es algo impresionante!”, dice uno de los comentarios que fueron publicados en el post de El Colombiano.

Según explicó Luz Bibiana Gómez, Líder de Proyecto de la Secretaría, en 2017 se tomaron medidas sanitarias en algunos sitios de este lugar. Los incumplimientos que encontraron los inspectores se subsanaron y las medidas fueron levantadas, tal como lo contó la funcionaria.

Carnes asadas en Estación Hospital y la avenida Guayabal:

Uno de los ciudadanos mencionó que en los alrededores de la estación Hospital, “las condiciones de salubridad de los vendedores, utensilios y lugares, son inexistentes (...). No tienen un lugar adecuado para hacer sus necesidades fisiológicas, es la propia vía pública; así mismo, pude observar que las parrillas no han tocado el jabón desde que iniciaron”.

De acuerdo con Gómez, la dependencia ha intervenido en varias ocasiones ese sector, donde se encuentran en muchas ocasiones con vendedores reacios a la inspección. “Los comerciantes se han opuesto a la vigilancia por parte nuestra, no permiten nuestro trabajo, por eso las hacemos en compañía de otras autoridades”, contó.

Otro puesto de comida mencionado en los comentarios de la publicación es el que se ubica debajo del puente de la calle 10, con la Avenida Guayabal: “¡Esa carne huele a orines! Y siempre pasan ratas gigantes por ahí”, relató.

Allí, en las últimas horas, la Secretaría de Seguridad y Convivencia desarrolló un operativo que resultó en la clausura de un puesto de venta “por inadecuadas condiciones higiénicas y sanitarias”, según informó la dependencia en su cuenta de Facebook.

Gómez advirtió que las condiciones sanitarias en este tipo de establecimientos son de bastante cuidado, porque los cárnicos son productos perecederos. “El saber de dónde proviene esa carne es fundamental, la norma es muy estricta para garantizar que la carne que se venda en cualquier lugar provenga de lugares habilitados por Invima”, explicó la funcionaria.

Contó que “cuando vamos a estas ventas, la procedencia de la carne no se puede verificar, no nos muestran la garantía de que viene de un lugar con autorización”. Justo eso pasó en el operativo que recientemente se realizó en Guayabal: “se llevó a cabo la incautación de 100 Kg de carne cuya procedencia no fue declarada por el propietario”, según el reporte de Seguridad y Convivencia.

Comidas en el Estadio:

“He visto que guardan los carros de comidas en garajes y no creo que tengan la adecuada refrigeración ni los mínimos estándares de aseo”, es uno de los comentarios que, en Facebook, se refieren a la 70 y los alrededores del Estadio.

Sobre este sector, Gómez contó que se trata de un punto con prioridad para la Secretaría de Salud y su equipo de inspectores, como los demás corredores turísticos y escenarios deportivos. En ellos, “desarrollamos acciones de vigilancia frecuente, tomamos medidas sanitarias de seguridad y pedagógicas”.

Y cuando hay incumplimiento, también se toman medidas de clausura y decomiso. Una buena noticia es que, en este punto y según la funcionaria, “hay unos niveles de mejoramiento, aunque leves. Falta mucho trabajo pero hay mejorías”.

Puestos de chunchurria en Buenos Aires:

En varios comentarios fueron mencionados estos negocios en la comuna 9 de Medellín, en la que, de acuerdo con Gómez, son muchos los puestos de comida callejera en vía pública.

En el sector, contó la funcionaria, se hacen intervenciones, se adoptan medidas sanitarias de seguridad y procesos educativos. Allí, varios comerciantes han sido objeto de sanciones, pero se trata de situaciones que “se subsanan”. Sin embargo, contó la funcionaria, en muchas ocasiones, tanto en Buenos Aires como en los demás puntos de la ciudad, es común que “el comerciante vuelva y caiga en prácticas inadecuadas”.

¿Cómo son las inspecciones?

La Secretaría prioriza los puntos a visitar de acuerdo con el riesgo que representan para la salud de los ciudadanos y programan las visitas divididas por zonas. Estas son realizadas por equipos que se encargan de diferentes programas, de acuerdo a su conocimiento, y que hacen visitas día a día no solo en restaurantes, cafeterías o puestos de comida, sino también en centros de estética y peluquerías.

Vale mencionar que las visitas son una sorpresa para los comerciantes, quienes no reciben ningún tipo de notificación o aviso. De acuerdo con Luz Bibiana Gómez, en su mayoría los inspectores acuden a establecimientos luego de recibir solicitudes de ciudadanos, que reportan malas prácticas o situaciones sospechosas en los comercios.

En el caso de las comidas callejeras, explicó la funcionaria, son dos los componentes que se someten a revisión. El primero de ellos, tiene que ver con la estructura del negocio, el puesto de venta, los equipos y la dotación.

El segundo aspecto a revisar es el procesos de los alimentos: allí caben temas de almacenamiento, conservación, venta al publico, hábitos del manipulador, saneamiento básico, condiciones de limpieza y desinfección, manejo de plagas y de residuos.

De acuerdo con Gómez, además de la lista de chequeo que los inspectores llevan consigo a la visita, es muy importante la observación del funcionario, clave para determinar el diagnóstico y las medidas que se deben adoptar.

Por ejemplo, “si el inspector empieza a indagar con el comerciante y nota que no hay condiciones para almacenar, debe proceder a decomisar los productos. Es una intervención para contener el riesgo que genera, pues los alimentos pueden estar ya contaminados”.

En cambio, “si las condiciones del puesto en temas de aseo, manipulación, manejo de residuos y plagas no son satisfactorias, se toma medida sanitaria de clausura”, dijo.

Es importante aclarar que las clausuras no tienen fecha de vencimiento ni un tiempo estipulado. De los mismos comerciantes depende cuándo será rehabilitado su negocio, pues son ellos quienes pueden tomar las medidas necesarias para pasar la prueba.

“A veces implican modificaciones del local y eso necesita tiempo. Pero en ocasiones son sencillas, como temas de limpieza y desinfección”, explicó Gómez.

Sobre el tema, es importante mencionar que las visitas de la Secretaría de Salud solo se realizan a sitios legalmente constituidos, así que muchos puestos de comidas callejeras se escapan de estas revisiones. Es ahí donde el papel de los consumidores se vuelve decisivo: ellos puedes consultar a los comerciantes sobre permisos de espacio público y, en consecuencia, valoraciones de sanidad.

“En ventas en vía pública, usted puede pedirle el carné que los habilita para ocupar el espacio. Es lo primero para saber que es una actividad legal y regulada”, explicó Gómez. Eso significa que el negocio también está sujeto a inspección de la Secretaría y que su concepto será favorable (verde), condicionado (amarillo) o desfavorable (rojo), dependiendo de la evaluación.

Vale recordar que este último implica que el local o establecimiento no debería estar en funcionamiento. Si usted ve que un negocio con concepto desfavorable está abierto al público, contacte a las autoridades.

Verificar condiciones, tema de sentido común

Como ya se mencionó, el papel de los ciudadanos y consumidores en este aspecto es crucial, por varias razones: el equipo de la Secretaría es limitado, por lo que es posible que muchas situaciones salgan de su radar y, como lo mencionó Luz Bibiana Gómez, para los comerciantes es posible evadir a las autoridades.

Incluso, al ser consultada sobre las razones por las que los puestos de comida con condiciones insalubres continúan en funcionamiento, la funcionaria fue clara: la respuesta está en los consumidores, si siguen comprando, se sigue vendiendo.

“Podemos tomar medidas de decomiso, de clausura, pero evadir la autoridad es posible, es triste pero es una realidad. Mientras haya consumidores va a ser difícil, al punto que en muchas ocasiones los mismos compradores se oponen a nuestras actividades”, contó la líder de proyecto, quien apuntó que “mientras la ciudadanía no tenga conciencia del riesgo, es muy difícil poder mejorar las condiciones generales en la ciudad”.

De manera que, cuando usted esté en un puesto de comida callejera, antes de comprar algún producto, verifique:

- Que esté limpio

- Que no esté rodeado de basuras

- Que estén bien almacenados los productos, a temperaturas adecuadas

- Que quienes manipulan los alimentos tenga buenos hábitos de higiene

Si ve que incumple con alguna de estas condiciones, contacte a la Secretaría de Salud. “Tenemos abiertos todos los canales para las denuncias. Los ciudadanos pueden comunicarse con nosotros de manera telefónica, de manera personal o radicando la queja de manera oficial en la oficina de atención al usuario de la Alcaldía”, explicó Gómez.

Para hacer sus quejas, contacte:

Correo: luzb.gomez@medellin.gov.co

Teléfono: 3855555 extensión 6439 - 5193

Vea todos los comentarios de los ciudadanos

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puestos de comida callejera fueron visitados en 2017.


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