antioquia | Publicado el 10 de August de 2017

Recicladores ya no “escarbarán” un pago justo

1. Héctor Jaramillo, reciclador de oficio, está asociado a la cooperativa Recimed desde hace 10 años. 2. Este es uno de los dos camiones con los que cuenta Recimed para fortalecer el proceso de recolección de material reciclable en sus rutas. FOTOS JAIME PÉREZ

Diego Zambrano Benavides

Quién creyera que por separar la basura reciclable de la inservible, y transportarla en su carreta por las calles de Belén, Héctor Jaramillo ha estado al borde de ser linchado por habitantes de calle que le quieren “cobrar peaje” por cruzar sus territorios. Aprecia tanto su oficio que prefiere ignorar a algunas personas que lo miran por encima del hombro cuando se lo encuentran, y recuerda mejor a otros que incluso le entregan los residuos separados.

Ese oficio que transcurre en el fondo mismo de las basuras, donde él escarba con paciencia para separar cartones, vidrios, frascos y metales de la materia que se descompondrá, ahora tiene una casilla, un cobro en la tarifa de aseo.

Desde julio pasado, en Medellín se comenzó a recaudar en la factura de servicios públicos un valor adicional.

Este recargo se originó por un fallo de la Corte Constitucional que ordenó al Gobierno Nacional reglamentar el pago a los recicladores por el servicio de recolección de residuos aprovechables que le prestan a las ciudades.

Para acceder al beneficio es necesario que el trabajo de reciclaje se lleve a cabo en una organización inscrita en el Registro Único de Prestadores de Servicios Públicos (Rups). Emvarias informó que a la fecha solos dos agremiaciones de la capital antioqueña cumplen el requisito: la Cooperativa Multiactiva de Recicladores de Medellín (Recimed), y la Asociación de Recicladores Antioquia (Arreciclar).

Aunque según Recimed no se ha recibido el primer desembolso, se espera que los recicladores de oficio de la ciudad sean remunerados a través de estas cooperativas, y que otras organizaciones se inscriban para acceder a este pago por servicios.

Es ponerse al día en el reconocimiento a la labor de estas personas. “No se puede considerar como un incremento o aumento —explica Catalina Hernández, ingeniera ambiental de Emvarias—, sino como la inclusión del Valor Base de Aprovechamiento que se traslada al reciclador que toda la vida había desarrollado una actividad sin adecuada remuneración”.

Un precio justo

Héctor Jaramillo es uno de los 697 recicladores asociados a Recimed. Hace 10 años hace parte de la cooperativa, pero desde hace 14 es reciclador.

“En este mundo uno se encuentra de todo. Hay gente de bello corazón que ayuda desde sus casas a separar los desechos. Incluso entregan personalmente el reciclaje —relata Jaramillo—. Pero también hay otros que nos contestan con piedras en la mano”.

Trabaja seis días a la semana en tres rutas: Belén San Bernardo, La Nubia y Guayabal. En ocasiones, los habitantes de calle le cierran el paso a su carreta y lo amenazan con agredirlo si no entrega algo de dinero.

“Por lo general la gente desconoce a lo que nos enfrentamos los recicladores, no se valora nuestra labor. Recolectamos los tetrapack de aguardiente que la gente deja tirados, las latas de cerveza o las botellas plásticas que nadie se preocupa por recoger”.

Tras largas jornadas, en las que recolecta hasta 75 kilos de material en un día, llega a su casa en El Popular (comuna 1), donde lo esperan su esposa y sus dos hijas.

“Soy juicioso, y si uno lo es en este oficio, puede sacarse más de un salario mínimo al mes a punta del reciclaje. Por fortuna me alcanza para sostener a mi familia”.

¿Cómo se cobrará la tarifa?

Hasta junio, en la tarifa de aseo se incluían los siguientes servicios: recolección y transporte de residuos sólidos, barrido, instalación y mantenimiento de canastillas, disposición final, tratamiento de lixiviados, corte de césped, intervenciones arbóreas y lavado de áreas públicas.

Dos años después de expedidos el Decreto 1077 de 2015 y la Resolución 720 de 2015 de la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico, en cumplimiento del Auto 275 de 2011 de la Corte Constitucional, Medellín incluye el Valor Base de Aprovechamiento en la factura de servicios públicos.

Emvarias discriminó el cobro teniendo en cuenta el estrato de cada usuario de servicios públicos (ver tabla), que encontrará dentro del cargo fijo, en el apartado de costo de comercialización por suscriptor, un 11,4 % adicional.

El recaudo se destinará para pagar las toneladas aprovechadas por las organizaciones de recicladores conformadas como prestadoras del servicio de aseo, que previamente deben estar autorizadas por la Superintendencia de Servicios Públicos.

“El dinero que llega a las organizaciones es transferido a recicladores de oficio. Pero el proceso no acaba ahí, porque las entidades deben terminar un proceso de formalización en un plazo de cinco años”, señala Hernández.

Formalización
“No es una formalización de la entidad sino del servicio prestado, para la cual nos dan un plazo de cinco años. Por cómo está organizada nuestra cooperativa tenemos un cumplimiento del 84 por ciento”, manifiesta Jorge Torres, coordinador de operaciones de Recimed.

Dentro de la natural asociación con Emvarias, se adherirán a las rutas y frecuencias que maneja la prestadora de aseo, y de igual forma se reforzará el trabajo en los recorridos en los que habitualmente trabajaban.

“Ellos (Emvarias) recogen todos los residuos para llevarlos al relleno sanitario, y nosotros intervenimos en este punto y nos encargamos de desviar material hacia cadenas productivas de aprovechamiento”, subraya Torres.

Otro de los requisitos que exige la Superintendencia a las prestadoras de servicios de reciclaje es la certificación de los recicladores en competencias laborales.

En Recimed, por ejemplo, 175 recicladores ya han participado de este proceso, según Leonardo Gómez, director de la cooperativa, y se está conformando un grupo de 60 personas para que comiencen las capacitaciones.

“Son cursos que se hacen con el Sena. Se aprende el adecuado proceso de separación, recolección y almacenamiento del material reciclable”, comenta Santiago Martínez, uno de los recicladores que ya cuenta con certificación en competencias laborales.

Tener un área de prestación y usuarios definidos, sistemas de control, calibración de básculas y facturación, y contar con un programa de prestación de servicios, son otros de los requisitos que deben cumplir las organizaciones de recicladores a partir de su ingreso al Rups.

La otra entidad que cuenta con el visto bueno de la Superintendencia para recibir el pago por servicio de aprovechamiento es Arreciclar, que agrupa 14 cooperativas de todo el departamento, tres de ellas en el Valle de Aburrá.

Los recicladores que se beneficiarán con la nueva tarifa son los 120 que se encuentran en las bases de datos del centro de acopio que funciona en el barrio Colombia, aunque la idea, explica su director, Orlando Arenas, es formalizar el mayor número de recicladores.

Cree posible que las cinco cooperativas existentes en corregimientos de Medellín también se formalicen.

Mediante Recimed, los recicladores han llegado a convenios en varias unidades residenciales de las rutas que cubren, y esto les ha permitido aprovechar mayor cantidad de material para sumar casi 190 toneladas mensuales que llegan al acopio de la cooperativa en el barrio Prado.

Sería agradable, esperan ellos, que la gente vea la nueva tarifa como una pequeña colaboración, un incentivo más en esa tarea dura. “Muchos no se preocupan por reciclar en sus casas —advierte Héctor Jaramillo—. Entonces, ¿si no lo hacemos nosotros, quién lo va a hacer?”.

3.662

recicladores se reparten por todo Medellín, según el último censo (2013) reportado por Emvarias.

Contexto de la Noticia

· Un hogar de Medellín conformado por cuatro personas produce, en promedio, 2 kilos de basura diarios. Según el Plan de Gestión Integral de Residuos Sólidos, el 29 % es reciclable, el 56 % es orgánico y el 15 % son desechos que no se podrían reutilizar. Al día, en todo el Aburrá se producen 3.055 toneladas de basura.

· En la actualidad, la capital antioqueña aprovecha 16 % de los residuos que produce. Emvarias trazó como meta que para 2019 se aproveche un 25 %.

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