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Qué tipo de empresas son sostenibles para inversionistas


ilustración Esteban parís

Las decisión de invertir evoluciona hacia la incorporación de procesos sostenibles en las empresas, lo que demuestra si son competitivas o no y si son atractivas para el mercado bursátil.

La eficiencia en lo ambiental, en lo económico y en lo social exige indicadores de referencia que sirvan de termómetro a estas empresas y también a los mismos inversionistas, quienes necesitan referentes para la toma de decisiones.

Precisamente, una de las personas más conocedoras de estas métricas internacionales es el director de soluciones de índices para RobecoSAM. Se trata de Rocco D’Urso, quien estuvo vinculado por cinco años al mercado de valores europeo (ver Protagonista).

El ejecutivo es clave en la realización del Anuario de Sostenibilidad (Sustainability Year Book) y el Índice Global de Sostenibilidad del Dow Jones (DJSI, por su sigla en inglés - ver gráfico).

Habló en exclusiva con EL COLOMBIANO desde Suiza, como abrebocas a las apreciaciones que hicieron múltiples expertos para la revista Visión Estratégica, la cual circulará mañana entre los suscriptores de este diario.

¿Cómo ve el desempeño sostenible de las empresas colombianas?
“Colombia es una nación adelantada en comparación a otros países de la región, ya que reconoció la importancia del tema a la hora de atraer inversionistas internacionales y mejorar la relación con los accionistas.

Esta tendencia la podemos comprobar con el número relativamente alto de compañías colombianas que decidieron participar en la Evaluación de la Sostenibilidad Corporativa (CSA, por su sigla en inglés). Esto también se refleja en un número elevado de empresas colombianas incluidas en el Índice Dow Jones de Mercados Emergentes, como del Índice Mundial de Sostenibilidad del Dow Jones”.

¿Y en qué escalafón están?

“En la encuesta del 2016 contamos con 21 empresas colombianas, nueve de las cuales consiguieron formar parte del RobecoSAM Sustainability Yearbook 2017. Eso significa que estas empresas están dentro del primer 15 % de sus respectivas industrias y han conseguido una puntuación relativa no inferior al 30 %, en comparación con la puntuación de la empresa líder en el respectivo sector”.

En este momento de lenta recuperación de América Latina, ¿cómo ve el desempeño de las empresas de la región en sostenibilidad?

“La proporción de participación de las empresas en Colombia ha crecido continuamente en el bienio 2014 – 2016, pasando de un 57 % en el 2014 a un 63 % el año pasado. En Chile, por ejemplo, el número de empresas que constituyen el índice DJSI Chile se ha duplicado, y hoy en día son 21 las empresas listadas. Es una clara señal del compromiso que tienen las empresas de la región hacia implementar prácticas de sostenibilidad”.

¿Qué tan importante es que las empresas inviertan en lo ambiental, si quieren hacer sostenible el negocio?

“Se trata de dos aspectos distintos: no cabe duda de que la tecnología es clave imprescindible para el progreso de todas las empresas. Esto, sin embargo, no impide que se deban descuidar de otros aspectos ligados a lo ambiental.

La sociedad civil tomó conciencia de las consecuencias negativas que pueden causar los desastres ambientales y ya no acepta que las empresas no se comprometan con la protección del medio ambiente. Es cierto que las nuevas generaciones, los llamados millennials, prestan mucho más atención al tema y están dispuestos a sacrificar otros objetivos para alcanzar un progreso que sea sostenible. Los dos objetivos no chocan entre ellos, más bien, la tecnología y el progreso están unidos para un mundo más sostenible”.

¿Cuáles son los aspectos que un inversionista evalúa de una empresa?
“Toda información que sea relevante para los procesos de inversiones debe poseer una característica: materialidad financiera. Esta se puede definir como la probabilidad de que sí ocurra el cambio, y una vez que se haya producido, su impacto económico.

Por ejemplo si miramos la industria de transporte aéreo, uno de los aspectos más importantes es la gestión de ecoeficiencia operacional, control de las emisiones de gases de efecto invernadero, consumo de energía, desperdicios, entre otros.

En otras palabras: es necesario que la estrategia sostenible tenga un impacto material, que sea cuantificable, que se pueda monitorear y que por supuesto se hayan establecido procedimientos para manejar riesgos y corregir posibles impactos negativos. No es un instrumento de mercadeo, sino que tiene que producir beneficios tangibles en términos de evaluación financiera, de valor bursátil o de impacto medioambiental o social”.

Usted viene del mundo financiero. Ahora priman las inversiones sostenibles. ¿Cuáles son estas?

“Observamos en el Global Sustainable Investment Review 2016 (GSIA, por su sigla en inglés) un concepto básico basado en calificación negativa (por ejemplo excluyendo de las carteras a empresas pertenecientes a sectores que no son considerados éticos: alcohol, tabaco, armamento) para pasar a estrategias más sofisticadas como la integración de estas puntuaciones junto con la información financiera tradicional. Esto para la toma de decisiones.

Una de las estrategias de mayor crecimiento en los últimos dos años, aunque en términos absolutos todavía es pequeña, ha sido la de “impact investing” (inversión de impacto), con una tasa anual de crecimiento compuesto de 56,8% en el bienio 2014-2016”.

¿Cuál es su mensaje a ejecutivos de grandes empresas para que mantengan una estrategia competitiva desde la sostenibilidad?

“Varios estudios académicos han demostrado que las empresas más sostenibles son las que más registran beneficios y mejoras tanto al nivel financiero (calidad de ingresos, menor costo de capital, retención de empleados calificados) como al nivel de su valor bursátil. También son las que están mejor posicionadas para evitar riesgos de reputación y lograr oportunidades de negocio, que les permitan mantener una ventaja competitiva frente a la competencia y generar valor a largo plazo.

Además, los inversionistas institucionales internacionales, como por ejemplo los grandes fondos de pensiones, monitorean de cerca a empresas con características positivas de sostenibilidad al momento de ser evaluadas y decidir una inversión en ellas”.

¿Qué recomendaciones básicas hace usted a empresarios de las pequeñas y medianas empresas (pymes) para adoptar prácticas sostenibles?

“Los inversionistas no tienen la expectativa de que se implementen de la misma manera y en todas las pymes. Sin embargo, recomendamos que los empresarios no infravaloren estas prácticas, ya que sin duda pueden representar una ventaja competitiva para sus empresas, al enfrentar constantes retos. Sería más difícil posicionarse entre los líderes de mercado prescindiendo de las prácticas sostenibles”.

¿Cómo hacer que esta estrategia llegue a todos los niveles de empleados?
“Es esencial un compromiso de la alta dirección. Deben determinar cuáles son los objetivos estratégicos de materialidad financiera, de las áreas involucradas y definir un plan de acción con tiempos claros.

También deben asegurarse que los empleados tengan conciencia de los proyectos de este tipo. Si es necesario, asegurarse que los responsables reciban el entrenamiento necesario. De ahí que la sensibilización y educación es vital”.

Hay empresarios que no cumplen estándares requeridos por falta de recursos. ¿Qué decirles?
“Entendemos que la implementación de una política de sostenibilidad puede significar costos adicionales, percibidos simplemente como gastos ulteriores, sin reconocer de inmediato los beneficios. Sin embargo, la implementación de buenas prácticas requiere un cierto tiempo.
Si se hace de forma inteligente, los beneficios realizados no tardarán en materializarse, siendo finalmente superiores al esfuerzo económico inicial. Una estrategia por etapas podría ser ideal para poder minimizar los esfuerzos”.
Con base en sus evaluaciones, ¿cuál es el diagnóstico global para este año en clave sostenible?
“Datos estadísticos de varias organizaciones confirman un crecimiento continuo y pronunciado de las inversiones sostenibles. El último reporte de GSIA indica un crecimiento del 25 % de las inversiones sostenibles globales, las cuales han alcanzado 22,89 billones de dólares (millones de millones). Además, considerando los dos años anteriores, el crecimiento fue extraordinario, totalizando el 61 %.

Asimismo, otro dato importante es la proporción de inversiones sostenibles comparada con el total de inversiones globales: fueron del 26,3 % el año pasado” .

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compañías colombianas están en el RobecoSAM Sustainability Yearbook 2017.

El mercado de valores tiene sus indicadores para monitorear el comportamiento sostenible de las empresas. De ahí que estas sean rigurosas en su medición y no sean estrategias de imagen.

Contexto de la Noticia

Hace unos meses RobecoSAM, anunció el lanzamiento del índice DJSI MILA (Índice de Sustentabilidad para el Mercado Integrado Latinoamericano - MILA), conjuntamente con S&P Dow Jones Indices, la Corporación Financiera Internacional (IFC por sus siglas en inglés) y MILA. Se trata de un índice cuyo objetivo es invertir en las empresas más sostenibles de la región de la Alianza del Pacífico y en particular en cuatro países: Colombia, Chile, México y Perú. Están en proceso de evaluación de aproximadamente 170 compañías invitadas a participar y se espera que a finales de este año se haga el lanzamiento de este índice.

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Rocco D’Urso
Director Soluc. Índices RobecoSam
Es licenciado en Economía de la Università Degli Studi di Pisa (Italia). Por cinco años fue director regional de Stoxx Ltd. (índice del mercado de valores de Europa). También fue vicepresidente de Morgan Stanley para la región ibérica. Expandió el negocio de índices bursátiles y sostenibles. Habla cinco idiomas: inglés, francés, alemán, español e italiano. También trabajó en MSCI servicios financieros durante tres años.

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