entretenimiento | Publicado el 8 de septiembre de 2018

Un cohete en el bolsillo y entre las llantas

FOTO cortesía

Publicado el 08 de septiembre de 2018

La versión más hormonada del compacto de la casa de Stuttgart es un “juguete” de altas prestaciones, que requiere un cuidado especial para su manejo con tintes deportivos, dada su abundante entrega de potencia y su enorme capacidad de aceleración, digna de un automóvil de precio mucho mayor.

Esta es la reinvención del término “cohete de bolsillo”, muy utilizado en la industria. Son 381 caballos bajo el pedal, encerrados en el que es el motor de dos litros más potente del mercado actual.

EL COLOMBIANO probó esta máquina cuyo particular sonido hace girar cabezas a su paso.

Presentada en 2012 y bajo el código interno W176, esta es la tercera generación del Clase A, una referencia que está en el mercado desde 1997 y que ha sufrido rediseños bien radicales. Este modelo hace parte de los New Generation Compact Cars de Mercedes-Benz y es un intento de la marca para conquistar un público menor de 50 años y que se les desasocie con carros hechos para chóferes, corporativos o personas mayores.

Las cifras los han acompañado y las ventas han crecido exponencialmente a lo largo de este decenio. Modelos como los Clase A, B, CLA y GLA hacen parte de esta camada.

¿Cómo es?

La actual Calse A de Mercedes, que está próxima a renovarse en el país, se compone de las referencias A200, A250 y el que hoy nos ocupa, el AMG A45. Es un modelo compacto de 4.3 metros de largo presentado en 2013, con un retoque estético y de puesta a punto en 2016, acomoda a cuatro personas, con mayor soltura las que ocupan las plazas delanteras porque los asientos, firmados por el especialista Recaro y revestidos en cuero y tela con pespuntes en rojo, son muy voluminosos y abrazan bien el cuerpo.

Además, tienen tres memorias de ajuste eléctrico. En esa misma medida, los pasajeros del asiento trasero irán un poco más justos en cuanto a espacio para piernas y visibilidad hacia adelante. Otro detalle que hace a este carro distinto de sus hermanos de gama es el conjunto de cinturones de seguridad en color rojo, los acentos en fibra de carbono en el tablero y el retorno del selector de la caja de velocidades a la parte baja de la consola central, pues otros lo tienen en la barra de dirección.

En ese último rediseño, se incluyeron nuevos paragolpes para hacerlo, si se quiere, aun más agresivo en su presencia, uniendo las cuatro salidas del escape a la unidad trasera. Además cuenta con luces LED High Performance como equipo de serie.

Este carro lleva el nombre AMG (Aufrecht Melcher Grossaspach) al ser armado por la división de vehículos especiales de Mercedes, que se encarga de retocar los modelos “normales” de producción para convertirlos en automóviles de series limitadas con unas prestaciones superiores a la media de sus competidores naturales.

El volante, también forrado en cuero, es achatado en la parte baja y tiene levas a ambos lados para hacer los cambios manualmente. La pantalla central es de tipo flotante, todavía se ve algo postiza al no estar integrada al tablero y la interfaz ha sido actualizada.

¿Cómo se mueve?

Lo más interesante de este carro es el motor, un propulsor sobrealimentado de cuatro cilindros y dos litros al que le sacan 381 caballos a 6.000 revoluciones por minuto y 475 Nm de torque entre 2.250 y 5.500 vueltas.

Lo administra una caja automática denominada SPEEDSHIFT DCT AMG de siete relaciones y doble embrague que francamente han mejorado mucho con respecto a versiones anteriores, pues deja caer mejor los cambios y en modo Sport+ saca el potencial del vehículo al retrasar el momento del paso de velocidades para aprovechar mejor la solvente cantidad de fuerza que se envía a la tracción integral 4MATIC.

Operarlo con las levas en el volante es un ejercicio muy divertido por la rapidez en sus reacciones, una asignatura pendiente ya aprobada por el fabricante alemán

Gracias a este sistema de tracción total, es sumamente seguro llevar el A45 por carreteras profusas en curvas, pues se pega al piso de manera destacable y el chasis no tiene movimientos parásitos o impredecibles, siempre se siente bajo control, claro, desde que no se superen las leyes de la física. La aceleración, por supuesto, es contundente.

Hace el 0 a 100 en 4,2 segundos y su velocidad final está limitada por la electrónica a 250 km/h. El consumo, como es de esperarse, no está del lado de la economía y baja de los 30 kilómetros por galón. En algo le ayuda el peso de la carrocería, poco más de tonelada y media.

El arranque es sin llave y se hace mediante la pulsación de un botón a la derecha del volante. La máquina se despierta con un ronroneo que invita a tenerle confianza al acelerador, es una melodía muy parecida a la del sonido de un V8.

Más detalles

Tiene cuatro modos de conducción: Confort, Sport, Sport+ e Individual. Todo el sistema se denomina AMG DYNAMIC SELECT. En el primero, los cambios se hacen a menor número de revoluciones y de una manera tan suave que no se afecta la comodidad de marcha ni se modifican los parámetros de la suspensión o el sonido del escape AMG Performance.

El modo Sport modifica el sonido, permitiendo una serie de explosiones en el escape al hacer los cambios y retrasando el momento de pasar de velocidad hasta la parte alta del tacómetro. En el modo Sport+ se recomienda una capacidad de manejo superior al promedio, pues aquí se desata todo el potencial y si no se tienen las manos entrenadas se podría llevar un buen susto.

Finalmente, la opción Individual permite configurar a voluntad parámetros como la respuesta del motor, la respuesta de la caja o la dureza de la suspensión.

Gracias al sistema AMG DYNAMIC PLUS, actualizado con este lavado de cara, la seguridad de marcha que ofrece el A45 es destacable sobre todo en curvas, donde se puede acelerar a fondo a la salida de estas sin pasar afugias por pérdidas de tracción o malos balanceos de la carrocería. Este Mercedes es de una precisión y eficacia que invitan hacer muchos kilómetros a bordo.

Prueba del Mercedes-AMG A45 4matic. Un recorrido en diferentes terrenos, para probar las novedades que trae la nueva versión. Por supuesto, en comparación con su competencia.

Contexto de la Noticia

Los frenos tienen discos ventilados. Son sumamente efectivos y las mordazas hacen detener el carro en pocos metros aun a velocidades superiores. El Mercedes-AMG A45 resulta uno de los mejores compactos deportivos del segmento Premium en el país, y aunque la nueva generación está en camino a estas tierras, la que lleva el apellido AMG aun se tarda por lo menos un año en salir a la luz. Por un precio cercano a los $200 millones, tiene rivales de la talla del BMW M2 (motor TwinPower Turbo de seis cilindros 3.0 de 370 caballos y 465 Nm con caja manual de seis velocidades y tracción trasera) o el Audi RS3 Sportback (motor TFSI cinco cilindros 2,5 de 367 caballos, 465 Nm, tracción total quattro, caja S tronic de siete velocidades y que próximamente estará en el país).

Los rines, en negro brillante, son de 19 pulgadas y hay que tener cuidado con la altura sobre el piso, pues es muy vulnerable en resaltos irregulares, bordillos, aceras y topes de parqueadero porque la unidad del paragolpes delantero es muy susceptible de sufrir en estas salientes. Lo mejor, siempre, es estacionarlo en reversa.

La suspensión es firme, pero no insufrible como en modelos anteriormente probados con estas características. Esto se agradece en carreteras reviradas pues el agarre es total y aun así, en la cabina no se sienten ruidos extraños o producto de la marcha.

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