Antioquia | Publicado el 24 de July de 2018

¿Qué hacían una vaca y una ternera en la plazuela de La Alpujarra?

La vaca de raza Bon fue exhibida en la entrada de la Asamblea de Antioquia. FOTO: CORTESÍA ASAMBLEA DE ANTIOQUIA

Juan Diego Ortiz Jiménez

Una vaca y una ternera de la raza Blanco Orejinegro se pasearon este martes por la plazuela del centro administrativo La Alpujarra. Los curiosos pararon y le tomaron fotos a los ejemplares que permanecían debajo de una carpa, en plena entrada de la Asamblea de Antioquia.

¿De qué se trataba? En la Asamblea se debatía, en segundo debate, un proyecto de ordenanza, por medio del cual, se pretende declarar a la raza bovina de ganado criollo Blanco Orejinegro (Bon), como patrimonio genético en Antioquia.

La iniciativa busca fortalecer programas y recursos para la investigación, preservación y fomento de esta raza, cuyo origen se remonta a la llegada de Cristóbal Colón a América.

Además de la presencia de los animales hubo degustación de productos lácteos de la raza Bon. La iniciativa fue aprobada por unanimidad y pasó a tercer debate, el cual se realizará este jueves.

La vaca permaneció afuera mientras que la ternera, que fue bautizada como “Ordenanza”, fue ingresada al recinto una vez se aprobó el proyecto.

“La gente estaba feliz, fue una ordenanza de fiesta. Tuvimos el apoyo logístico de la Gobernación y tomamos medidas de seguridad con una raza, que entre otras, es muy dócil. Antes era utilizada para arar la tierra y transportar productos de los campesinos”, dijo el diputado de Jorge Iván Restrepo, promotor de la ordenanza.

A la sesión asistieron representantes de la Universidad de Antioquia, la Universidad Nacional, el Politécnico Jaime Isaza Cadavid, el Instituto Colombiano Agropecuario, además de ganaderos del Nordeste, el Magdalena Medio y el Suroeste antioqueño.

Orígenes y característica de la raza Bon

Los estudiosos de la raza afirman que los primeros Blanco Orejinegro llegaron a América en el segundo viaje de Cristóbal Colón. Los animales pasaban meses hacinados en bodegas oscuras y recibiendo raciones de subsistencia.

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A falta de puertos, los ejemplares que llegaban casi vivos al Nuevo Mundo eran lanzados al mar a 100 o 200 metros de la playa para que, en un esfuerzo final, conquistaran tierra firme. En su nuevo hábitat el Bon demostró gran tenacidad para rebuscarse la comida debajo del rastrojo, entre el monte, los helechales y demás malezas.

Entre sus principales características están que son prolíficos y longevos, tienen eficiencia reproductiva y genética, tolerancia a enfermedades y parásitos y adaptabilidad a condiciones extremas de temperatura y a forrajes deficientes. Además, tienen altas probabilidades de sostenibilidad, habilidades maternas, facilidad en partos y mansedumbre.

Según la justificación del proyecto de ordenanza, Antioquia cuenta con más de 7.000 ejemplares. Dos de ellos fueron los que se pasearon, orondos este martes, por la plazuela de la Alpujarra.

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