antioquia | Publicado el

Con entierro simbólico “resucitaron” el parque de El Poblado


FOTO VANESA RESTREPO

Un entierro simbólico al que asistieron más de 1.000 jóvenes se realizó el viernes en la noche en el parque de El Poblado, sur de Medellín, como protesta por el artículo del nuevo código de Policía que impide consumir bebidas alcohólicas (incluyendo cervezas con más de 2.5 grados de alcohol) en espacios como este.

Santiago Vélez Aristizábal, uno de los organizadores, explicó que cuando entró en vigencia del Código, el pasado 1 de febrero, fue al parque con su grupo de cinco amigos pero fue desalojado por la Policía. “Esa misma noche pensamos que teníamos que hacer algo para que el parque no muriera porque es un espacio muy importante para nosotros”, dijo.

Vélez y sus amigos crearon en Facebook un evento llamado “Sepelio (¿O resurección?) oficial del Parque de El Poblado” al que se unieron más de 1.800 personas. Además construyeron un ataúd negro que estuvo rodeado de flores y botellas de licor vacías desde la noche del viernes hasta la mañana de este sábado.

“El evento fue muy exitoso. Al principio éramos como 100 personas pero llegamos a ser más de 1.000 y no hubo ningún problema. Al principio de la noche nos acercamos al CAI y le dijimos a los policías que no queríamos causar problemas y ellos nos dijeron que no nos iban a sacar, siempre y cuando no creáramos riñas o problemas”, contó Vélez.

El concejal Daniel Carvalho apoyó y asistió a la protesta. En diálogo con EL COLOMBIANO aseguró que este es un espacio de encuentro y diálogo para muchas personas de la ciudad.

“Las cifras muestran que durante el año pasado hubo apenas 16 riñas en el parque de El Poblado. Si uno mira, allá va gente de miércoles a domingo las 52 semanas del año, entonces creo que no se generan mayores problemas de convivencia”, agregó.

Carvalho dijo que el de El Poblado, a diferencia del Parque Lleras, no constituye un problema de orden público para la ciudad porque no hay prostitución, explotación sexual ni otros fenómenos similares.

Y anunció que le solicitó a la Alcaldía información sobre las prioridades en materia de seguridad: “tenemos muy pocos policías entonces es importante saber si los vamos a dedicar a controlar muchachos que se toman cerveza en un muro o a combatir la criminalidad”, sentenció.

Así fue la protesta

A las 8:30 p.m comenzaron a llegar hombres y mujeres de todas las edades al Parque. Se miraban entre ellos y los más osados tomaban su camino hacia las licoreras para comprar cerveza.

Desde el CAI, en el centro de la plazoleta, cinco Policías vigilaban, pero con el paso del tiempo se atrevieron a recorrer el Parque, pedir cédulas a los presentes y hasta lograron sacar a algunos cuantos que tenían botellas de licor en la mano.

Media hora más tarde un silbido convocó a los presentes al centro del parque. Desde el barrio Manila los organizadores llegaron con el ataúd negro, al que rodearon de flores y luego de botellas vacías. Todos comenzaron a cantar, a todo pulmón, “Gimme the power”, de la banda mexicana Molotov.

Casi en simultánea, un desfile de siete patrullas de la Policía, con luces encendidas, le dio la vuelta al parque en señal de alerta. Algunos jóvenes escondieron las botellas, pero ninguno se fue. Los agentes siguieron su camino.

El “parche” se armó: llegaron músicos espontáneos, las botellas aparecieron y los uniformados se atrincheraron en el CAI y se limitaron a observar por la ventana. A las 11:00 p.m. -hora oficial del evento- el número de asistentes sobrepasó los mil.

A la media noche, las licoreras aledañas apagaron sus luces y cerraron las ventanas durante media hora como símbolo de su problemática. Aseguran que desde la entrada en vigencia del Código de Policía, las ventas bajaron más de 50 por ciento.

Hasta las 4:30 a.m. el ataúd permaneció en el centro del parque con más de 600 botellas vacías a su alrededor. A esa hora la cantidad de asistentes había bajado a 400 y muchos buscaban taxis para regresar a su casa.

Los organizadores calificaron de positivo el evento, pues no se presentaron riñas ni enfrentamientos con la fuerza pública. Su deseo, dijeron, es que esta actividad se repita durante varias semanas para que el parque sobreviva a su sepelio.

El sepelio con flores y botellas. Foto Cortesía Joan Gualy
El sepelio con flores y botellas. Foto Cortesía Joan Gualy
Foto tomada de Instagram @Gerardoabril
Foto tomada de Instagram @Gerardoabril
Foto tomada de Facebook Sebastián Sierra
Foto tomada de Facebook Sebastián Sierra

Powered by