opinión | Publicado el

Juan José Perfetti del Corral


Política agrícola y apoyos

Como se ha señalado en esta columna, el BID, a través del Sistema de Monitoreo de las Políticas Agropecuarias, Agrimonitor, realiza un seguimiento de la aplicación de las políticas agropecuarias en el continente.

Recientemente, se divulgaron los resultados del Estimado de Apoyo al Consumidor (EAC). Este indicador considera las transferencias de precios hacia (o desde) los consumidores de los bienes agropecuarios, así como las transferencias presupuestarias de los contribuyentes. El EAC se expresa como el porcentaje del costo de la canasta de productos agrícolas utilizados por los consumidores.

El EAC presenta diferencias entre países. Así, mientras en Costa Rica los consumidores deben pagar un sobrecosto de 23,4 por ciento por el consumo de su canasta de bienes agropecuarios, en Estados Unidos, Canadá, México y Brasil dicho sobrecosto es de 15,6, 12,7, 2,9, y 1,2 por ciento, respectivamente. En el caso de Colombia, el sobrecosto es relativamente alto, 18,8 por ciento.

Por su parte, en Argentina y en Ecuador los consumidores reciben un apoyo, que hace que su canasta de consumo de bienes agropecuarios se reduzca en un 16,0 y 6,9 por ciento, respectivamente.

Al comparar los resultados del apoyo total al sector agropecuario y a los consumidores (EAT), a los agricultores (EAP) y a los consumidores (EAC), se tiene una mejor comprensión de las diferencias en el manejo que se le da a la política agrícola en el continente y de los costos que estas implican.

El apoyo al sector es relativamente bajo (entre 0,3 y 0,8 por ciento del PIB total) en la gran mayoría de los países que cuentan con sectores agrícolas importantes, como Estados Unidos, Brasil, México, Chile y Uruguay. La excepción es Argentina que grava su agricultura (el EAT es de -2,6 por ciento). Colombia, Perú y Costa Rica tienen un nivel de apoyo relativamente alto de 1,7, 2,1 y 2,3 por ciento, respectivamente.

En cuanto al apoyo a los productores (EAP), se observan fuertes diferencias. Mientras Chile y Brasil otorgan los niveles más bajos de apoyo (3,1 y 3,6 por ciento del ingreso de los agricultores), Estados Unidos, Canadá y México tienen apoyos algo más altos (8,2, 11,2 y 11,9 por ciento, respectivamente).

Por su parte, Costa Rica, Colombia y Perú presentan los niveles más altos de apoyo a los productores agropecuarios: 14,0, 18,8 y 19,0 por ciento. Estos valores contrastan con el impuesto que les impone Argentina a sus agricultores (-23,0 por ciento).

De esta forma, Brasil, Chile y Uruguay apoyan muy poco al sector agrícola y a sus agricultores; esto hace que los consumidores no paguen mayores sobrecostos por los bienes que adquieren. Por su parte, Estados Unidos, Canadá y México tienen bajos apoyos al sector, relativamente mayores apoyos a sus productores y, por ende, los consumidores tienen sobrecostos altos. En Argentina ocurre un fenómeno peculiar, pues mientras se grava al sector y a los agricultores, se apoya a los consumidores.

Finalmente, en Colombia, los apoyos al sector y a los productores son de los más altos, lo que hace que los consumidores deban pagar un sobrecosto alto por su canasta de bienes agrícolas.


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