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Panela en Antioquia valdrá de $2.500 a $3.000 este año


La producción panelera del municipio de Yalí, en el Nordeste antioqueño, se ha disminuido en el último año por la falta de mano de obra en los cañaduzales y trapiches. FOTO JUAN Antonio Sánchez

El alza del 63,5 % que tuvo el precio de la panela en los últimos 12 meses en Colombia, según cuentas del Dane a enero, tiene a las familias preocupadas frente a si se mantendrá o no esta tendencia para el resto de 2017.

En el caso de Antioquia, hubo precios históricos. Por ejemplo, el kilo de panela redonda morena (el par) pasó de un valor promedio de 2.760 pesos, a finales de septiembre, a cerrar 2016 en 3.563 pesos, alza de 29 % en solo tres meses, según datos del boletín Sipsa del Dane.

Su más reciente dato (del 4 al 10 de febrero), registra un precio promedio para la panela redonda morena en la Central Mayorista de Antioquia de 3.323 pesos, o sea, bajó 240 pesos frente al cierre de 2016.

Dada esta tendencia, EL COLOMBIANO averiguó con el gremio panelero en Antioquia y con los mismo productores, para esbozar el comportamiento que tendrá el producto este año, ya sin fenómeno de El Niño que seque los cultivos de caña, pero aún con escasez de mano de obra, variables que encarecieron el producto en 2016.

“Los productores decimos que un valor del kilo a 3.000 pesos es justo. Por muchos años padecimos bajos precios, que motivó el retiro de tanta área cultivada, al no soportar precios ruinosos”, afirmó Norberto Úsuga, gerente de Fedepanela en Antioquia.

Por eso la proyección que hace el gremio para este año es que se estabilice entre 2.500 y 3.000 pesos el kilo en la región, pues no les interesa que el consumo baje por cuenta de un precio alto. Además, es más caro el precio de la panela dosificada (en cuadritos a 3.500 pesos) y la pulverizada (4.000 pesos).

Desánimo de productores

A propósito de esta presentación, Olga Cecilia Osorio, socia del trapiche comunitario Ecodula, en el municipio de San Roque, dijo que tienen déficit de producción: “tenemos que comprar por fuera y compensar, pero el kilo está a 4.000 pesos”.

Sin embargo, la falta de mano de obra se debió por varias razones: el cultivo de caña dejó de ser rentable por los bajos precios de la panela. Por eso mismo, la molienda en trapiches no era competitiva salarialmente.

“A esto se sumó la excelente cosecha de café en 2016, al tiempo que los trabajadores prefirieron vincularse a la minería en el Nordeste antioqueño”, aclaró Úsuga.

En municipios de esa región como Yolombó, Yalí, Vegachí y San Roque se dificulta conseguir trabajadores para el cultivo. Además el fenómeno de El Niño secó 40 % de la cosecha en Antioquia. Esto es grave, porque la renovación tarda entre 13 y 15 meses, por lo que aún no ha entrado más caña a trapiches, de ahí los precios actuales.

Pero esto también estimula una práctica ilegal que preocupa a los paneleros: el llamado “derrite de azúcar”, que se usa para elaborar una panela de menor valor nutricional.

“Las autoridades competentes deben tener herramientas adecuadas para revisar la calidad de la panela y contrarrestar esta práctica”, alertó Úsuga. También, el tema logístico pesa en el costo final (ver Dicen de...).

Otras cargas al precio

De otro lado, la producción panelera de Antioquia no alcanza para abastecer el mercado del Valle de Aburrá. Por eso debe traerse desde Nariño y de la Hoya del río Suárez (Boyacá y Santander), lo que supone que la intermediación aumenta el valor final.

Así lo evidencia una investigación en Antioquia de la Universidad Nacional liderada Alexánder Bastidas: “existen pequeños productores que están condicionados a venderle a acopiadores” a un precio determinado.

Así las cosas, nada hace prever que se vuelvan a precios de 1.800 pesos el kilo de panela, registrados al cierre de 2015. Además de reservar más para este alimento básico, los hogares deben cuidarse de que les vendan azúcar derretida como panela .

Se prevé que el precio de la panela en Antioquia tenga un comportamiento estable en 2017. Ya pasó el fenómeno de El Niño, pero la falta de gente en cultivos, hace que se mantenga arriba.

Contexto de la Noticia

En este municipio hay más de 32 trapiches. Pero seis de ellos ubicados en las veredas La María, El Rubí y el Chuscal llevan siete meses esperando a que arreglen un puente en el camino que los comunica con la vía principal para sacar la producción panelera. Antes entraban camiones para cargar, pero ya con la carga se debe hacer transbordo, encareciendo el producto, explicó Gladys Villamil. Por su parte, Diana Suárez, del trapiche Gualanday, también Yolombó, manifestó que “no hay cómo entrar caña ni cómo sacar producción”. Gualanday tiene 35 empleados que producen 4.800 kilos por molienda, cada dos días.


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