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Ricardo Lozano


Corantioquia, 40 veces su peso en agua

Alto de Ventanas, en las próximas semanas, será la noticia. Una nueva área protegida será entregada a Colombia. Este nuevo regalo que realizará Corantioquia consiste en la declaración de 23.534 hectáreas como un nuevo Distrito de Manejo Integrado -DMI-, que buscará conservar el agua y el bosque alto andino, permitiendo consolidar, además, la protección de sus felinos, ubicados entre Yarumal, Briceño y Valdivia.

Este nuevo territorio se suma a las 28.618,21 hectáreas ya protegidas por la Corporación, a través de diferentes figuras de conservación. Actualmente, son 16 áreas estratégicas: 2 de carácter nacional y 14 regionales, estas últimas abarcan 213.317 hectáreas, 10 distritos de manejo integrado, DMI; 3 Reservas Forestales Protectoras Regionales, RFPR y 1 Parque Natural Regional, PNR.

Las Baldías, Belmira-Santa Inés, del Sol-Las Alegrías, Cerro Plateado, altos de San José y Citará son algunas de estas maravillas. Son sus páramos. Ya están delimitados y protegidos contra cualquier interés diferente que no sea suministrar el agua para la supervivencia de todos nosotros. Tienen la capacidad de retener hasta 40 veces su peso en agua para luego entregarla al crecimiento sostenido del departamento.

Cada metro cuadrado de páramo produce 1 litro de agua por día. Poseen el don mágico de transformar la humedad del ambiente en agua. Por eso son las verdaderas “fábricas de agua” de Colombia. Su suelo y vegetación actúan como esponjas de absorber el líquido del aire, la niebla y las lluvias.

El colibrí andino, anfibios, libélulas, pájaros, venados, pumas, osos andinos, frailejones, humedales, arroyos, pantanos, lagos y lagunas conviven en este maravilloso mundo. En tiempos de sequía abastecen ríos y quebradas y en temporada de lluvias, como ahora, además, almacenan el recurso para los próximos meses. Las bajas temperaturas ayudan al almacenamiento de carbono en el suelo, evitando su regreso a la atmósfera y reduciendo los impactos del cambio climático.

De acuerdo a la Corporación, el Páramo Belmira-Santa Inés, ubicado en 7 municipios y 24 veredas en el noroccidente, posee una amplia oferta hídrica entre lagunas, cascadas, humedales y bosques. El Páramo del Sol-Las Alegrías, que incluye los páramos Cerro Plateado y Altos de San José posee corredores de conectividad biológica y diferentes especies como el oso de anteojos. El Páramo de Las Baldías bordea el costado noroccidental del Valle de Aburrá en jurisdicción de Bello, Medellín y San Jerónimo. Cuenta con 197 especies de aves, 30 de insectos y 61 especies de flora.

Pero el problema sigue siendo el hombre. Todo este patrimonio sigue fuertemente amenazado. Sus bosques alto-andinos que los soportan, aguas abajo, están siendo deforestados sin misericordia, cambiando el uso de suelo para actividades y prácticas agropecuarias que suben la frontera agrícola, queman el pajonal, llevan los rebaños a las alturas y usan los restos de bosques para leña.

El cambio climático sigue siendo la otra gran amenaza. Debido al aumento de su temperatura, a los cambios en el régimen de lluvias, a la variación de humedad del aire y el aumento de la irradiación sobre sus recursos naturales conlleva a la migración de especies aguas arriba, incluido el hombre, que buscan ambientes más frescos. Entre ellas están también las plagas provenientes de pisos térmicos más bajos provenientes precisamente de estas nuevas actividades agropecuarias en búsqueda de alimento en los frailejones.

Recientemente, expertas del Jardín Botánico y la familia Moreno encontraron en el Páramo de Las Baldías un nuevo insecto, una especie de polilla, no típica de esta altitud, que destruye los frailejones, similar a los escarabajos y nuevos insectos depredadores encontrados en los páramos ubicados en la cordillera oriental del país.

Toda esta situación es real. Colombia posee el 60% de los páramos en el mundo y el mandato es protegerlos. Pero las autoridades ambientales no pueden solas. El trabajo debe seguir siendo colectivo. Todos somos actores en este escenario. La reconciliación a través de metas ambientales comunes será el objetivo. Felicidades a Corantioquia.


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