antioquia | Publicado el 18 de abril de 2016

No vine a gobernar para ocultar realidades: Fico

Más que en la expansión internacional de EPM, el alcalde Gutiérrez centrará sus recursos en el desarrollo regional. FOTO Donaldo Zuluaga

Víctor Andrés Álvarez Correa

Con plazos perentorios el alcalde busca doblegar a la criminalidad, le pone como tarea a Epm el desarrollo regional y defiende transparencia del Toyo.

La decisión del alcalde Federico Gutiérrez de enfrentar las estructuras criminales de la ciudad va mucho más allá de controlar la fiebre. Reconoce que hay territorios dominados por los delincuentes, como lo fue la casa de vicio “Olga”, en barrio Antioquia, que perduró más de 30 años y ahora fue desmantelada. “Esto apenas está comenzando y vamos a continuar”, dice el alcalde.

En diálogo con EL COLOMBIANO comentó que es grave hablar siquiera de liquidar a Savia Salud, defendió la transparencia de la adjudicación del túnel del Toyo, la redireccionalidad de los proyectos de EPM en pro del desarrollo de las regiones clave de Antioquia, la lucha contra la corrupción en la policía y la realización de megaobras en la ciudad, con asociaciones público privadas entre otros temas.

Su gran propuesta de campaña fue devolverle la seguridad a la ciudad. ¿Lo logrado hasta ahora lo deja satisfecho?

“Gobernar una ciudad de carne y hueso, una ciudad que ríe pero que también llora; una ciudad que tiene muchas cosas buenas, en la que pasan cosas maravillosas todos los días, pero también pasan cosas que nos obligan a reflexionar y cambiar. Una de ellas es la seguridad. Desde el primer día que llegué empecé trabajando por la seguridad, no esperé tener un plan de desarrollo aprobado para buscar resultados en seguridad y es lo que hemos venido haciendo. De todas formas, mantengo una posición autocrítica en ese tema, hemos venido demostrando que sí es posible retomar el control territorial, que estamos del lado de la ciudadanía, que hay un combate frontal a la criminalidad, que se acabó la zona de confort para los criminales, pero queda claro que falta mucho y esa es la tarea que tengo para estos cuatro años de gobierno y vamos por el camino correcto”.

Usted habla de seguridad integral. ¿Qué debe entender el ciudadano sobre ese concepto?

“Para mí, la seguridad no es de izquierda ni de derecha, esa discusión ideológica ha hecho mucho daño. Hay quienes creen que la seguridad solo es control, fuerza y policía; otros que la seguridad solo es inversión social. Yo combino las dos, uno necesita tener una lucha frontal y clara contra la criminalidad, pero al mismo tiempo llegar con inversión social. Eso es lo que se llama seguridad integral, eso es lo que estamos haciendo y vamos a fortalecer con un plan de desarrollo bien aprobado”.

Es decir, reconoce que una ciudad como Medellín tiene territorios en manos de la delincuencia...

“Yo no vine a negar realidades. Conozco la ciudad, la he recorrido, lo hice como concejal, la estudié en los cuatro años que no tuve ningún cargo público, la seguí recorriendo, observándola, estudiándola y eso me permite hablar de la realidad de Medellín. Lo mío es mostrar realidades y cambiar realidades y no llegué a mostrar cifras que convengan políticamente. La única forma de resolver un problema es reconociéndolo, aquí tenemos graves problemas de seguridad, no necesito ni siquiera reconocerlo yo, el ciudadano lo vive y lo siente”.

¿Dónde se presentan ese tipo de situaciones?

“Hoy las grandes problemáticas en seguridad se ven en el Centro, que es donde estamos adoptando las acciones más contundentes. Lo que hemos hecho estos meses con la recuperación de los parques de Berrío, Bolívar y Botero, es como un símbolo que prueba que esto sí se puede y sí se podía hacer. (...) También estamos interviniendo otras zonas como Castilla donde el problema es complejo. Mucha gente me ha preguntado cómo se le ocurre ir al Centro y mi respuesta es yo voy al territorio donde están los problemas”.

¿Por qué le dio a la Policía un plazo de 30 días para sacar la criminalidad del parque de Berrío?

“Si me pongo un plazo de cuatro años también se me van los cuatro años. Nos fijamos un plazo de 30 días, actuamos de manera integral y recuperamos esta zona. Así vamos a recuperar toda la ciudad”.

¿Qué indicadores le prueban que la estrategia contra la delincuencia va por el camino correcto?

“El más fuerte es el tema de homicidios, que es el indicador de más alto impacto. Esto se mide por mes: en enero y febrero se tuvo un aumento crítico, por encima del 30 %, realizamos varias acciones y se dieron unos enfrentamientos entre bandas criminales. En marzo, de acuerdo con otras acciones, logramos reducir cerca de un 40 % la cifra de homicidios. El consolidado de la cifra de homicidios cerrando a marzo fue del 11 % con respecto al año anterior. Lo tenemos que seguir disminuyendo”.

Detrás del microtráfico, la extorsión, la microextorsión, el robo de carro hay grandes estructuras delincuenciales. ¿Es esto cierto?

“Tiene toda la razón, aquí nos enfrentamos a unas estructuras criminales muy organizadas, que no se conforman con manejar uno o dos negocios que les dejan rentas. Estas quieren dominar territorios para controlar todos los negocios asociados. Por eso insisto tanto en que tenemos que manejar el control territorial. Este lo tiene que tener el Estado no los delincuentes. Hay una cosa clara, cuando decimos pasamos a la acción no solo es desde la reacción, es ir más allá. Quien tiene que sentir temor es el delincuente, no el ciudadano”.

La reacción de los delincuentes fue fuerte y se manifestó con la preparación de una gran acción delincuencial en el Centro y un atentado en su contra, que fue descubierto a tiempo...

“Fue una decisión mía enfrentar el crimen. Voy a continuar, la gente está cansada de esos controles ilegales. Como el ciudadano he estado cansado de ese control territorial, de ese abuso, yo lo que hago es asumir una posición en lo personal, en lo profesional, como alcalde, pero estoy seguro que se ve reflejado también en todos los ciudadanos. O sea que seguimos para adelante. Esa criminalidad qué hace cuando usted la sacude: reacciona y eso fue lo que hicieron, pero yo tomé la decisión de sacudir el palo y decir aquí no más, aquí vamos a tomar decisiones que lleguen a mejorar la calidad de vida de la gente”.

¿Se siente acompañado en esa tarea?

“Sí , mucho. Desde los ciudadanos cuando vamos a los barrios a enfrentar este tipo de situaciones, como desde la policía, a través del general Acevedo, un excelente comandante, con quien trabajamos de la mano contra la delincuencia y depurando la institución. Ese mismo acompañamiento lo vivo con el general Guatibonza, comandante de la región seis de la policía; el general Romero, comandante de la IV Brigada, y el general Salgado, quien comanda la VII División del Ejército. Estamos trabajando articulados. Mire que hemos hecho acciones conjuntas como en Belén Rincón, cuando nos paralizaron el barrio en el paro armado, hasta allá llegamos como institucionalidad y allá, o donde sea, nos mantendremos, porque lo nuestro es generar confianza y brindar oferta social a los ciudadanos, porque la decisión es resolver los problemas de fondo”.

¿Cómo entender que una plaza de vicio como la denominada “casa de Olga” haya durado más de 30 años en barrio Antioquia?

“Aquí hemos tomado decisiones que molestan a la criminalidad y llevan a la recuperación de la tranquilidad ciudadana. Llegamos y tocamos esa plaza, demostramos que sí se puede, que tenemos que seguir porque son muchas más. Uno no puede conformarse diciendo hicimos esto y ya. Hay que seguir”.

¿En la administración pasada se invirtieron unos 300 mil millones en seguridad sin que se quebraran las grandes estructuras criminales. Sigue ese acompañamiento a la policía y bajo qué condiciones?

“El presupuesto en seguridad aumentará dentro del concepto de seguridad integral. En ese sentido en el Plan de Desarrollo creemos que podemos llegar hasta un 6% en el tema de seguridad, cuando anteriormente estábamos en el 1,5%. Se lo he dicho a la Policía, al Ejército, a la Fiscalía, todo el apoyo para la instituciones, pero eso sí, máxima exigencia en lucha contra la corrupción, depuración y resultados reales en lucha contra la criminalidad”.

¿Ha recibido resultados relacionados con la depuración de la policía?

“Sí, pero todavía falta más. Muchas de esas operaciones que se han hecho, sobre todo en el Centro, se logró detectar que algunas de esas redes tenían permeados agentes de la policía. Eso es muy triste y muy grave que pase. Por eso el ciudadano pierde confianza en la institucionalidad. Nosotros hemos dicho: todo el apoyo para la policía, jamás generalizar, los que son corruptos para fuera, los policías buenos los vamos a premiar y cuidar”.

Salud

Tan grave como el tema de la seguridad es el problema de la salud. Hoy esta está colapsada y Metrosalud, que es clave dentro del sistema, está subutilizada. ¿Cómo se ha movido su administración al respecto?

“Es un tema crítico al que le he dedicado mucho tiempo estos cien primeros días de mi gobierno: primero, el problema es estructural, no es un tema solo de Medellín o de otras ciudades. Metrosalud es una empresa muy importante para toda la red prestadora de servicios. Por eso cada vez tiene que mejorar en términos de atención, calidad de la misma y pertinencia. Eso es fundamental para nosotros. Le pongo un ejemplo: mire el tema de los corregimientos donde los centros de salud funcionan solo hasta las tres de la tarde los fines de semana y uno no tiene hora para enfermarse. Nosotros, inicialmente, vamos a extender el horario de los centros de salud hasta las siete de la noche y dentro del Plan de Desarrollo pretendemos que estos centros funcionen también como unidades de urgencia las 24 horas”.

¿Qué hacer frente a la crisis de Savia Salud de la que Medellín es socio?

“Claro, es otro tema complejo. Como lo dice en Savia Salud trabajamos en sociedad con la Gobernación y Comfama. Con Savia Salud hay que tomar medidas de fondo, su deuda está aproximadamente en $300.000 millones. Medellín está al día con Savia Salud, pero lo hemos discutido con la Gobernación que tiene una deuda grande de acuerdo al No Pos, pero es un tema también del modelo que tenemos que solucionar.

Esa EPS mixta lo mejor es revisarla bien, fortalecerla, pero sobre todo que le sirva al usuario, que reciba un buen servicio de salud. En el plan de desarrollo hay unas acciones que son urgentes, pero es muy importante toda la estrategia en prevención y promoción de la salud”.

¿Comparte el plan de capitalización de Savia Salud?

“Eso es lo que nos están pidiendo. Pero es un problema que tenemos que revisar. Esto no puede ser una olla rota, es un problema donde hay una obligación”.

¿Cuál debe ser el papel de la nación frente a la crisis de Savia Salud?

“Claro que la Nación debe aportar. Aquí hay un tema muy importante que es necesario abordarlo y eso hará parte de las conversaciones con el Gobernador y Comfama y es mirar la forma de que el Gobierno Nacional también aporte a Savia Salud”.

Distintas voces sostienen que el nuevo gerente de Savia Sald sería un gerente liquidador...

“Yo no he pensado en que Savia Salud se debe liquidar. Sería una noticia muy complicada para los usuarios del sistema y sería una noticia muy delicada para las clínicas y hospitales a los que tanto se les adeuda. Creo que sería injusto mandar ese mensaje, generaría un pánico terrible para estas entidades que, al contrario, necesitan que se les pague las deudas. Hay que redefinir el modelo y el Gobierno Nacional también debe intervenir. Estamos hablando de la salud de las personas, nuestro compromiso es enrutar bien a Savia Salud hacer un análisis sobre el porqué se están dando todas estas cosas, cómo equilibrar el sistema y cómo debe ponerse Savia Salud a paz y salvo con clínicas y hospitales”.

Está el juego la prestación de salud para 1,7 millones de personas...

“Liquidar a Savia no sería la decisión correcta pero lo más correcto es revisar el modelo y dar una discusión a nivel nacional con todos los sectores en busca de la eficiencia en la administración de todos estos recursos”.

Usted recientemente propuso una reunión, que fuera presidida por el Procurador General de la Nación para destrabar los problemas del túnel del Toyo. ¿Hay resultados sobre ese proceso?

“Tuvimos la primera reunión con el Procurador en Bogotá, estuvimos con el Gobernador Luis Pérez, la Agencia Nacional de Infraestructura y lo he dicho. Lo importante es que aquí se aclaren todas las dudas jurídicas y técnicas. Pero lo cierto es que el túnel del Toyo es necesario para el desarrollo metropolitano, regional y para potencializar a toda la zona de Urabá. Están los proyectos Mar 1, Mar 2 y el túnel del Toyo es necesario. Medellín invierte 520.000 millones de pesos en ese proyecto porque es un tema de responsabilidad con la región y es un tema estratégico. La inversión nuestra está asegurada y yo estoy listo para continuar con ese compromiso”.

Desde la Gobernación se advierte que el proyecto está lleno de ilegalidades...

“Nosotros, desde la Administración Municipal hemos encontrado legalidad en los contratos ya definidos. También defiendo la figura de la gerencia técnica porque estamos hablando de una obra que administra recursos de tres partes: Nación, Antioquia y el Municipio. Me parece que lo ideal para una obra de tantas proporciones, de tantos recursos, que puede transcender tres gobiernos, demorará entre 10 y 12 años, considero que esa gerencia es válida y da tranquilidad a la administración de los recursos de esas tres partes, todas entidades públicas. Sería una gran pérdida para Antioquia no hacer este proyecto.

Lo otro que se sostiene es que la obra no la contrató el establecimiento como tal sino un particular, ¿qué opina al respecto?

“Para eso es la discusión con la Procuraduría, para que todo esto se solucione y para que ojalá y pronto pueda decirse que arrancan obras del túnel del Toyo” .

EPM será jugador local

¿Es muy alto el costo económico que pagará EPM por El Niño?

“EPM, primero que todo es una empresa sólida y eso definitivamente son ciclos que ocurren. Nosotros, por supuesto, en términos de una situación como la que se ha vivido en los últimos meses, aporrea las finanzas de las EPM. Pero es entender que es una empresa sólida que sigue generando calidad de vida, transferencias al municipio y de esta situación difícil también sale airosa.

Pero es importante ya que tocó el tema EPM. Para mí, esta es una empresa que tiene que tener una responsabilidad no solo local sino regional. Por eso para nosotros es clave que dentro del plan de inversiones que se hará en los próximos años las Empresas Públicas estén mirando hacia Urabá y el oriente antiqueño, como una medida para fortalecer estas subregiones”.

¿Más que hacia Centro y Suramérica?

“Sí, para mí, es más importante hoy invertir en las subregiones de Antioquia, en sus zonas estratégicas, que continuar con el plan de expansión en el exterior, que por supuesto que ha servido, que es importante, pero llegó también un momento en el cual no solo se mire a la empresa desde las megas financieras sino también desde la mega social. Y es una responsabilidad generar condiciones de desarrollo en las diferentes subregiones, es absolutamente necesario para nosotros también como región. Eso le baja la presión social sobre el Área Metropolitana y genera condiciones de desarrollo”.

¿Cómo proyecta usted esas inversiones?

“Ya estamos trabajando, mire todo lo que va a pasar en una región como Urabá, todo lo que necesitará a través de temas de prestación de servicios públicos, acueducto, energía y la importancia que tendrá esto para un puerto que comenzará a construirse, vías tan importantes como Mar 1 y 2 y el túnel del Toyo. Y lo mismo para el Oriente antioqueño, que justamente es hacia donde vamos creciendo, no solo en el Área Metropolitana, para donde va también la inversión social. Para nosotros este tema de EPM es fundamental”.

¿Qué hace la Fiscalía investigando, al parecer, el corto circuito de Guatapé?

“Bienvenidas todas las investigaciones, lo que yo he mantenido claro de parte de EPM fue que se trató de una falla mecánica en el sistema. Pero creo que todas esas investigaciones son bienvenidas”.

Finanzas

Cómo están las arcas del municipio. Usted presenta un Plan de Desarrollo y lo alimenta con propuestas ciudadanas y aparece un proyecto que dobla la capacidad de inversión del municipio en billones. ¿Es crítica la situación?

“No es preocupante. Es lo que siempre pasa. Uno siempre quisiera más recursos. No es que Medellín no tenga recursos, hay que optimizarlos muy bien. Lo que hemos recogido con las comunidades estamos hablando de un sueño de ciudad de 26 billones para los próximos cuatro años, pero tenemos doce billones de inversión. Eso es mucha plata, tenemos que hacerla rendir, administrarla muy bien, con transparencia, eficiencia e invertir realmente en lo más importante”.

¿A qué mecanismos de financiación le apuesta en pro de más obra y recursos?

“Dentro de los mecanismos de financiación hemos hablado mucho de las alianzas público privadas, aquí hay que impulsar mucho ese modelo de las APP. Realmente acá tenemos una oportunidad muy grande como ciudad y es no quedarnos simplemente esperando tener los recursos públicos para hacer lo que haya qué hacer”.

La ciudad acaba de vivir un grave problema de contaminación ambiental. Usted habla de movilidad sostenible. ¿Es esa una de las alternativas?

“Es real lo que vivimos. Hay que cambiar definitivamente el modelo y tiene que ser un modelo de ciudades bajas en carbono, donde no emitamos tantos contaminantes. Por eso le apuesto a un tema de movilidad sostenible como el tranvía de la 80, el cual es un proyecto estratégico de ciudad, para toda la zona occidental de la ciudad y la reestructuración de sistema público colectivo. Ese tranvía estoy hablando que tiene un costo cercano a los tres billones de pesos. Tenemos 600.000 millones disponibles para el mismo y vamos financiándolo”.

¿Este proyecto aguanta una APP para su construcción?

“Claro, la aguanta. Ya estamos estructurando APP en las estaciones intermodales. Este proyecto va desde La Aguacatala, por la 80, hasta la estación Caribe del metro. Todas esas estaciones donde se convierten en estaciones intermodales podría ser un proyecto desarrollado en tres fases: uno, arrancando por el norte Caribe hasta la estación Floresta del metro. Esa conexión da una estación intermodal entre tranvía y metro. Nosotros tenemos que aprovechar estos desarrollos para que sean también comerciales como ocurre en muchas ciudades del mundo, donde uno llega a una estación y encuentra centros comerciales, ahí da para APP. Otra fase sería de la estación Floresta por la 80 hasta La Palma de metroplús, ahí habría otra estación intermodal y la otra fase sería de ahí hasta La Aguacatala y hoy esos proyectos están en fase de estructuración”.

¿Con qué otras fuentes de financiación podría ejecutarse este tipo de obras?

“Yo no voy a renunciar a los recursos de Ley de Metros, nosotros vamos a seguir insistiéndole a la Nación sobre la necesidad de que Medellín aspire a estos recursos. Esta ley permite que el Gobierno Nacional financie hasta el 70 % de las obras de movilidad sostenible de un proyecto tan importante como el tranvía. Hace cuánto Medellín no recibe un peso para temas del sistema integrado de transportes. Los metrocables los hemos hecho con recursos propios”.

¿Qué cronograma tiene para ejecutar el metrocable de Picacho?

“Espero que estemos iniciando obras y construcción finalizando este año con diseños y arrancando construcción máximo el año entrante. Y espero que en dos años podamos decir que tenemos el metrocable de Picacho. Tenemos 154.000 millones en caja y necesitamos reafirmar el compromiso de la Nación, que tengo la confianza que va a cumplir con los 80.000 millones de pesos que prometió para complementar este proyecto”.

¿Todos estos proyectos resultan claves en la creación de empleo formal en la ciudad, uno de sus grandes déficit?

“Uno de los grandes proyectos para mejorar los indicadores de empleo es la obra pública. Estamos hablando que esto genera miles de empleos directos en Medellín, toda vez que tiene un gran impacto social no solo desde la construcción. Hay un concepto de por qué le apunto tanto a la movilidad desde el transporte público. Si hay algo que marca la brecha social en Medellín, a parte de muchos temas es la forma como nos movemos. Quien más paga para moverse en Medellín es quien menos tiene. Quien más tiempo gasta en desplazamiento, es quien menos tiene. Entonces, para mí, reestructurar el modelo de transporte es abrirle las puertas al ciudadano para que realmente se pueda movilizar de una forma ágil, económica y segura. No hay nada más democrático y equitativo que un buen sistema de transporte público.

¿Si bien los expertos valoran las medidas adoptadas por el Área para mejorar la calidad del aire de la ciudad, también aseguran que deben adoptarse medidas más fuertes y estructurales como sacar de circulación los carros con tecnologías obsoletas?

“Hoy carro chimenea rodante para fuera. No nos vamos a relajar porque ya pasó la crisis. Estamos visitando los patios donde están los buses, volquetas, camiones que son los que más contaminan. Vehículo que no funcione y no pase la norma no puede estar en circulación. Muchas veces lo que se hacía, de acuerdo con la norma, era que se ponía un comparendo ambiental y ya. No quiero multar para conseguir plata, quiero es que no estén rodando los contaminadores”.

Si bien el conflicto armado se libró en las montañas, los problemas del posconflicto habrá que librarlos en las ciudades. ¿Cómo ha avizorado esto?

“Para que realmente exista paz en el país tiene que existir paz en las ciudades. Todos queremos la paz, yo como colombiano, como ciudadano, quiero la paz, y es importante que nos definan muy bien qué es lo que se está terminado de discutir en La Habana. Pero mientras todo esto concluye allá es muy importante que se tenga en cuenta que hay otras amenazas y la única no son las Farc, ni el Eln. Mire como se han fortalecido las bacrim, su poder armado y financiero, tocando ciudades como Medellín. Para que todo esto funcione , yo lo considero un posacuerdo más que posconflicto, no podemos creer que con firmar con uno u otro ya todo esto pasó. Aquí quedan otros procesos que será necesario afrontar. Como alcalde asumo esa responsabilidad, pero tenemos claro que lo peor que puede pasar es que muchos de estos jóvenes que dejan estas estructuras guerrilleras terminen engrosando otras filas de otros actores ilegales. Por eso aquí el tema de la reintegración es tan importante, por eso nuestro gran compromiso con ese tema y tiene que ser un modelo social que funcione. Y la región, Antioquia y Medellín, tenemos que definir cómo vamos a trabajar juntos, cómo vamos a apoyar temas de retorno y otros aspectos clave”.

El éxito del proceso de paz también depende de recursos. ¿Ha hablado con el Gobierno sobre los mismos?

“Esta semana (pasada) tuve una reunión con el director de la Agencia Colombiana para la Reintegración. Le dije que así como la ciudad asumió su responsabilidad cuando tuvimos el proceso, en noviembre de 2003, con la desmovilización del bloque Cacique Nutibara de las autodefensas, así mismo vamos asumir la responsabilidad de tener un modelo claro de intervención, pero que este debe ser compartido y necesitamos el apoyo de todo el orden nacional, que no es firmar y chao. Esto es firmar y acompañar el proceso”.

El alcalde Federico Gutiérrez habla de frente y señala a quien tiene que señalar. Sacudió el árbol de la violencia y no lo dejará de hacer hasta no recuperar la seguridad ciudadana.

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