Medio Ambiente | Publicado el

¿Por qué creció agujero en la capa de ozono?


Medición de ozono en la Antártida. De amarillo, las zonas con más ozono, de azul-púrpura, las que menos tienen. El agujero en la capa aumentó un poco este año. FOTO Nasa Ozone Watch

Si los gases que la destruyen están bajo control, ¿por qué aumentó este año el agujero en la capa de ozono?

Un reporte de la Nasa y la National Oceanic and Atmospheric Administration de Estados Unidos reportó que ese hueco en la capa fue casi 3 millones de kilómetros cuadrados más grande que en los dos años precedentes.

El agujero cubrió un área de 22,9 millones de kilómetros cuadrados, el 13 más grande en 40 años de medición por la Nasa.

La máxima extensión del agujero se presenta durante el invierno en el Hemisferio Sur.

La protección de la capa de ozono es tal vez el acuerdo global más exitoso que se ha concebido. Regula el uso de gases como los clorofluorocarbonos (CFC) que se comen ese químico. El ozono atmosférico es una molécula con tres átomos de oxígeno, vital para proteger la vida de la nociva acción de rayos ultravioletas del Sol que producen cáncer.

¿Qué es lo que pasa entonces que aumentó? Para los científicos de NOAA se debió a las temperaturas ultrafrías en la Antártida, que fomentan la aparición de cristales de hielo altos en la atmósfera, que se unen a los químicos que contienen cloro y los descomponen, produciendo átomos de cloro que se engullen, por decirlo así, la capa de ozono.

“Los niveles de cloro en la estratosfera en la Antártida se han reducido cerca de 11 % desde el pico de 2000”, explicó Paul A. Newman, científico del Centro Goddard de la Nasa. “Este año las temperaturas más frías nos habrían producido un agujero mucho más grande si el cloro tuviera los niveles de ese año”.

Hay algo detrás

Ya en 2017 los científicos se preguntaban por qué el aumento en el agujero.

A comienzos de este, investigadores reportaron un incremento de los CFC y otros químicos agotadores de la capa de ozono, aunque se desconocía el origen.

Varios estudios mostraron que los gases que afectan el ozono estaban desapareciendo a un ritmo menor al esperado, incluyendo el CFC-11 y su molécula cercana, tetracloruro de carbono. Los análisis revelaron que se trataba de fuentes emisoras nuevas.

Dos investigaciones por separado, de The New York Times y la organización Environmental Investigation Agency, identificaron al menos 18 factorías chinas que todavía producían o usaban el CFC-11.

Newman explicó que a las sustancias que agotan el ozono les toma años llegar a lo alto de la atmósfera y afectar la capa, por lo que el mayor uso de aquellas seguramente se notará luego.

Varios científicos siguen haciendo mediciones en distintos lugares de Asia para establecer con precisión de dónde provienen las nuevas emisiones.

¿Qué pasará en 2019?.

19,7

millones de kilómetros cuadrados tenía el agujero en 2017, menos que en el actual

Contexto de la Noticia

Con el Protocolo de Montreal (1987) los países prohibieron los gases destructores de la capa de ozono, usados en refrigeración y la industria de solventes.

La evaluación del Protocolo, presentada el lunes en Quito, mostró que la capa se ha recuperado a una tasa de 1-3 % por década desde 2000. Se espera que el agujero se elimine en los años 2030 en el Hemisferio Norte, en los 2050 en el Sur y en los años 2060 en las zonas polares.

En enero 1 de 2019 entra en rigor la Enmienda de Kigali, que pretende reducir los hidroclorofluorocarbonos en más del 80 %. Hoy 58 países la han ratificado.


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