Tendencias | Publicado el 29 de May de 2018

Seguros para perros y gatos aún están muy crudos

ilustración Elena ospina

John Saldarriaga Londoño

Paula adoptó un perro callejero. Muy amoroso, aunque de armar tropel cuando se encuentra con otros de su especie. Un día mordió a uno más pequeño y aunque ella pensó que lo había hecho trizas, no resultó tan grave. Solo le costó unas disculpas y una llorada. Tampoco afectó su economía, pero pudo ser así.

Todavía no es frecuente que alguien tenga un seguro para proteger a su mascota por un accidente o enfermedad o responder por los daños que cause a otros.

Los seguros para canes y gatos son un auxilio que para un bolsillo atacado de improviso cubren algunas cosas, pero no todas. En esto coinciden el médico veterinario Fredy Salazar y el veterinario forense Julio Aguirre.

Fredy sabe por los pocos dueños de animales que poseen seguro, que al realizarle un procedimiento a una mascota, ellos van con la factura a la aseguradora a pedir el reembolso y esta les reconoce una parte.

Cree que contar con un seguro “es una buena opción, porque muchas veces, en el momento en el que ocurren los percances, el propietario del animalito no tiene el dinero para responder”.

Julio respalda este comentario al mencionar que la cobertura en servicios de salud para estos seres de compañía es muy básica. Las vacunas, la desparacitación, la peluquería y algunos asuntos menores.

Pero si, por ejemplo, “tras un accidente, un perro requiere una laparoscopia por trauma cerrado a tórax, que costaría, digamos, tres, cuatro o cinco millones de pesos, eso no lo cubre.

Y los perros bravos

El otro tema de los seguros es la póliza que ampara cuando hay daños contra terceros. Especialmente, cuando se trata de los “potencialmente peligrosos”, como define el Código de Policía a ciertas razas de canes, cuando lastiman a una persona o a otros animales o cuando hacen daños en cosas ajenas.

“La póliza aparece como obligatoria para los propietarios de perros de esas razas, en el Código de Policía —dice Julio—, pero el gobierno no ha reglamentado esa norma. Por eso, no es de obligatorio cumplimiento”.

Íngrid Vergara, de la Federación de Aseguradores Colombianos, Fasecolda, confirma esta afirmación. Sin embargo, unas aseguradoras ofrecen la póliza, en la que cubren asuntos que ellas definen.

El veterinario forense concluye que a los seguros de las mascotas todavía les falta más cobertura y posibilidades.

31

de enero de 2017 es el día cuando entró en vigencia el Código de Policía.

Contexto de la Noticia

Para perro: Válido por 1 año.

Cubre: Gastos de responsabilidad Civil hasta $37.000.000.

Gastos veterinarios como emergencias o enfermedades (incluye cirugías, hospitalización, exámenes de laboratorio) hasta $1.000.000. Gastos exequiales hasta de $400.000. Costo por individuo: desde $329.400

Para gato: Válido por 1 año.

Cubre: Gastos de responsabilidad civil hasta $10.000.000

Gastos veterinarios como emergencias o enfermedades (incluye cirugías, hospitalización, exámenes de laboratorio) hasta $1.000.000. Gastos exequiales hasta $400.000.

Gastos veterinarios si la mascota se accidenta o enferma hasta por $1’000.000.

Gastos exequiales o de eutanasia. Por gato: desde $240.200 anuales.

“Rottweiler, Dóberman, Bullmastiff, Dogo Argentino, Dogo de Burdeos, Fila Brasileiro, American Staffordshire Terrier, Mastín Napolitano, Bull Terrier, Pit Bull Terrier, American Pit Bull Terrier, de presa canario, Staffordshire Terrier, Tosa Japonés y nuevas razas o mezclas de razas que el Gobierno Nacional determine son los perros potencialmente peligrosos.

El propietario o tenedor de un canino potencialmente peligroso asume la total responsabilidad por los daños y perjuicios que ocasione a las personas, a los bienes, a las vías y espacios públicos y al medio natural, en general”.

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