Internacional | Publicado el 11 de August de 2018

Líderes en la mira de la justicia de sus naciones

Cristina Fernández - Lula da Silva - Rafael Correa - Elías Antonio Saca - Ricardo Martinelli - Pedro Pablo Kuczynski

Juliana Gil Gutiérrez

Con el escándalo de Odebrecht en los diferentes países de Latinoamérica como Brasil, Chile y Perú, se conocieron brotes de corrupción que alcanzaron a los mandos más altos del gobierno: sus presidentes.

A esto se le suman investigaciones por presuntas irregularidades en las administraciones o, incluso, secuestros, como el caso que involucra al expresidente de Ecuador, Rafael Correa. Estos asuntos hacen que exlíderes de más de seis países del continente estén en líos con la justicia.

El más reciente fue el del exmandatario de El Salvador, Elías Antonio Saca, quien el pasado jueves confesó el desvío y lavado de más de 300 millones de dólares del presupuesto estatal. De ese dinero, 50 millones habrían quedado en manos suyas o de sus familiares. Países como Panamá y Perú, también están entre ojos de las entidades vigilantes.

En Panamá, por ejemplo, Ricardo Martinelli, Juan Carlos Varela y Martín Torrijos están salpicados por escándalos de corrupción; en Perú, Pedro Pablo Kuczynski, Alejandro Toledo, Ollanta Humala y su exprimera dama Nadine Heredi, Alan García y Alberto Fujimori han tenido que responder a investigaciones y han pagado condenas por este delito.

Al respecto, Cárlos Arévalo, profesor de derecho internacional de la Universidad de la Sabana explica que estos casos “demuestran la fragilidad en la capacidad de gobernanza en nuestros países, una gobernanza torneada por la corrupción”, sin embargo, resalta que en medio de estos escándalos hay un punto positivo, y es que se están judicializando estos hechos y la ley está llegando a altas esferas.

Estos casos permean tanto a la izquierda como la derecha del continente. En Perú, Kuczynski representante de la derecha, al igual que Martinelli en Panamá, fueron comprometidos con actuaciones dudosas relacionadas con corrupción, pero también están involucrados exmandatarios de izquierda como Rafael Correa, Lula da Silva o Cristina Fernández de Kirchner.

Mayor control político
El politólogo internacionalista de la Universidad del Rosario, Enrique Serrano, argumenta que esté fenómeno también puede tener una explicación en el actual cambio tecnológico, debido a que el incremento de la vigilancia en la contratación pública y el desarrollo de instrumentos para este fin inciden en el monitoreo de los gobierno. “Se puede decir que esto tiene relación con la sofisticación de los elementos que permiten hacer control político”, comenta.

Como este tipo de escándalos están ligados a la modernización de la vigilancia a los funcionarios públicos, agrega que pueden aparecer más casos similares: “Esto será una especie de carrera implacable por vigilar a los gobernantes, sobre todo en la contratación de infraestructura”. Y es que el común denominador de América Latina es la constructora brasileña Odebrecht.

Colombia no se queda atrás

Además del llamado a indagatoria de la Corte Suprema de Justicia al expresidente Álvaro Uribe Vélez por los delitos de soborno y fraude procesal, ayer el Consejo Nacional Electoral (CNE) compulsó copias a la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes para que investigue al exmandatario Juan Manuel Santos por la presunta financiación que recibió de Odebrecht para su campaña en 2010.

En estos casos, será la justicia de cada país la que determine si este grupo de expresidentes son o no culpables de estas presuntas irregularidades durante sus administraciones.

Los escándalos de corrupción se convirtieron en un común denominador en el continente. varios expresidentes son investigados, están presos o, incluso, se encuentran exiliados.

Contexto de la Noticia

El primero de agosto de este año la expresidenta (2007 - 2015), exprimera dama y actual senadora de ese país fue citada a indagatoria por supuestos sobornos millonarios y corrupción. Este caso está relacionado con una serie de cuadernos que entregó un hombre que trabajó como conductor del Ministerio de Planificación, en los que anotaba los recorridos que hacía para recaudar sobornos a funcionarios públicos. Este escándalo también podría salpicar al actual presidente Mauricio Macri. Además, en marzo de este año fue citada a declarar junto a sus hijos por otro caso de presunto lavado de dinero y pago de sobornos.

En abril de este año fue condenado a doce años de prisión por corrupción y lavado de dinero, luego de que se comprobara que recibió un lujoso apartamento de la empresa petrolera Petrobras, a cambio de contratos con el estado. Aunque la justicia brasileña comprobó su culpabilidad, Lula sigue activo en la vida política, asegura ser inocente y es opcionado, por ahora, a las elecciones presidenciales de octubre por el Partido de los Trabajadores. Sin embargo, su futuro se definiría esta semana ya que vence el plazo para hacer oficial su inscripción como candidato a la presidencia y para lograrlo tiene que estar en libertad.

El ex presidente de Ecuador tiene una orden de prisión preventiva en su país por ser el supuesto autor intelectual del secuestro del opositor Fernando Balda, que habría ocurrido en Bogotá. Correa no ha comparecido ante la justicia de su país ya que se encuentra en Bélgica, por lo que la Fiscalía de Ecuador pidió a la Interpol emitir circular roja para su captura, solicitud que aún no es definida. Cuenta con pocas apariciones recientes en público, pero ha articulado su defensa a través de redes sociales, plataformas en las que asegurado ser inocente y víctima de un complot en su contra. Su caso también fue investigado en Colombia.

Saca, quien estuvo al frente del gobierno de ese país entre 2004 y 2009, confesó el pasado jueves ante una corte penal la forma en la que organizó y ejecutó el desvío y lavado de más de 300 millones de dólares del presupuesto estatal. De estos, 50 millones quedaron en su patrimonio o en el de sus familiares. Fue judicializado por corrupción. La Fiscalía de El Salvador realizó ayer extinción de dominio a los bienes del expresidente, entre ellos 35 inmuebles, 46 vehículos, 36 productos financieros, 86 frecuencias radiales y 16 marcas comerciales. Podría pagar hasta 30 años de prisión, según lo determine la Fiscalía.

El pasado 11 de junio Martinelli fue extraditado de Estados Unidos a Panamá, donde estuvo preso en una cárcel federal. En su país es señalado de interceptar las comunicaciones de más de cien personas durante su administración. Actualmente se encuentra recluido en Panamá a la espera de ser procesado. Durante su reclusión ha presentado problemas de salud y aseguró no haber tenido los servicios médicos pertinentes durante su estadía en EE. UU. Otros expresidentes de Panamá (Juan Carlos Varela y Martín Torrijos Espino) también tuvieron líos judiciales por presuntos sobornos de Odebrecht.

Renunció a su cargo en marzo de este año, cuando tenía menos de dos años en el poder. El motivo: estaría implicado en un escándalo de corrupción de la constructora brasileña Odebrecht en un caso conocido como Lava Jato. Kuczynski ha presentado problemas de salud por lo que solicitó a la justicia de ese país un permiso para viajar a Estados Unidos a recibir tratamiento médico, solicitud que fue negada. Como él, otros expresidentes de Perú son investigados por el caso de Odebrecht, Alejandro Toledo y Alan García, mientras que Ollanta Humala fue condenado a 18 meses de prisión por corrupción.

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