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Le desenredamos el nudo de la neutralidad

ElColombiano
ilustración Elena ospina

Sobre la idea de un Internet abierto y libre se han desarrollado innovaciones tecnológicas que en los últimos 20 años cambiaron el mundo. Sin esa libertad no existirían la World Wide Web, el correo electrónico, las redes sociales ni los servicios de streaming. Usted tampoco podría entrar a cualquier página web que se le ocurra.

Si internet fuera un país hoy, no tendría fronteras. No habrían clases sociales: todos se tratarían de la misma manera. Allí, empresas, estados y usuarios podrían crear y compartir contenidos sin ninguna restricción, control o preferencia por su tipo o formato. Además, sus autopistas estarían abiertas, sin peajes ni exigencias para que cierto vehículo o compañía de transporte las pueda transitar.

Ese espacio libre que viaja a velocidades increíbles por cables submarinos, redes y antenas, invisible, intocable, imperceptible, y que llega sin discriminar a los dispositivos que usamos para ver una serie, chatear o escuchar música, va a dejar de existir. Por lo menos en Estados Unidos.

Su libertad se empezó a coartar hace 12 años, cuando los proveedores de servicios de Internet (Verizon, AT&T, Comcast) comenzaron a hacer más lenta la transmisión de datos de servicios como Facebook y Netflix. Es decir, algunos usuarios disfrutaron de estos con pausas, con imágenes congeladas, sin cargar. Entonces, los proveedores argumentaron, aún hoy lo hacen, que el tránsito en la red de esos servicios era mucho más pesado que el de otros.

Que el funcionamiento de esas apps necesita autopistas mayores es real. Las usan millones de personas y requieren de una alta transmisión de datos, lo que significa un requerimiento mayor del ancho de banda.

Darle solución a la inequitativa medida de los proveedores provocó que, desde 2014, en Estados Unidos la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) propusiera tratar a los datos de una forma igualitaria, sin importar su procedencia, es decir, promulgar la neutralidad en la red.

Para entender de qué se trata se puede hablar de qué es lo contrario, o sea la no neutralidad. Es similar a lo que pasa cuando un usuario contrata un plan con un operador móvil mediante el cuál solo tiene acceso a ciertas aplicaciones, como a las de mensajería instantánea, por ejemplo WhatsApp, y redes sociales como Facebook.

En ese caso, por los límites del plan, la persona no puede abrir ninguna página web o usar un servicio de streaming tipo Deezer o Netflix. El uso de Internet es limitado. Sin embargo, puede tener acceso a ellos cuando se conecta a una red wifi pública o privada, porque en ellas sí hay neutralidad.

Si la neutralidad termina, las grandes compañías en Estados Unidos, que son proveedoras de Internet, segmentarían el acceso a la red para los usuarios. Unos serían más privilegiados porque tienen un Internet libre, mientras que el de otros puede ser limitado. Esto dependería de lo que cada uno pague.

No se trata únicamente de que para unos usuarios el Internet continúe siendo como hasta hoy y entren sin problema a cualquier página web. Con la no neutralidad también cambian las reglas para grandes compañías como Facebook, Google, Amazon y Netflix, y por su puesto para pequeños jugadores que tratan de abrirse campo en la industria tecnológica, ¿por qué? Acá le resolvemos, esas y otras dudas.

¿Cómo empezó todo este enredo?

En 1970 AT&T, una reconocida empresa de telecomunicaciones norteamericana ejercía un monopolio en esa industria en Estados Unidos. Ante el panorama, la FCC del gobierno de Richard Nixon solicitó aumentar las posibilidades de competencia de otras empresas del mismo negocio. Esa medida se conoció como el primer gran paso para llegar a los antecedentes de la neutralidad en la red.

Posteriormente surgieron compañías que se dedicaban al procesamiento de datos y esta organización reguladora creó reglas para protegerlas del monopolio. En 1976 se tomaron medidas para cuidar que nadie controlara la información que circulaba en la red.

Ese es el origen, ningún invento del gobierno de Barack Obama. Lo que se hizo durante el mandato del expresidente fue, en cabeza del presidente de la FCC, Tom Wheeler, fortalecer la norma para prohibir los intentos de proveedores de Internet de hacer de la red un servicio con ventajas solo para algunos y, al contrario, promoverlo como un servicio público. Esa norma está consignada en el Título II del acto de telecomunicaciones de ese país.

¿Quiénes tumbaron la norma actual?

Fue una propuesta de Ajit Pai, presidente republicano de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), quien cuenta con la aprobación del presidente Donald Trump. Y la decisión la tomaron los representantes del partido Republicano que votaron y obtuvieron la mayoría, 3 a 2, en la FCC. De esa forma se aprobó la supresión de la neutralidad en la red.

¿En qué países ya hay límites a la red?

Naciones como Portugal o Guatemala ofrecen a sus clientes paquetes para acceder a ciertos servicios de Internet o aplicaciones; sin embargo, eso no es considerado por muchos como no neutralidad, pues no desacelera los datos de otros servicios. En China, Marruecos, Irán o Corea del Norte no hay internet neutral, en tanto sí hay aplicaciones o sitios web bloqueados y a los que, por lo tanto, los usuarios no pueden acceder.

¿Cómo afectará al ciudadano de a pie?

Según Gabriel Levy, profesor e investigador de la universidad Externado de Colombia, los usuarios tendrán que adaptarse a los cambios que haga su proveedor de Internet que, seguramente, segmentará la cantidad de servicios que la persona tiene; por ejemplo, creando paquetes de acceso solo a redes sociales o únicamente a apps de streaming. También podría presentarse que una compañía priorice sus productos, bloqueando o dando acceso limitado a otros. Es decir, si Verizon tuviera su propia plataforma de televisión por internet, podría bloquear o limitar a su competencia.

¿Qué dijo el presidente Donald Trump?

Según el mandatario, la neutralidad de la red es una regla torpe que desalienta la inversión y la innovación.

¿Qué dijeron las grandes corporaciones?

Netflix publicó un tuit en el que señala que está decepcionado por esta normativa, que bloquea justo lo que ha impulsado la innovación. Asimismo, mencionó que este es el comienzo de una batalla larga en la que ellos estarán del bando que defiende la libertad de la red.

Por otro lado, un gigante de las telecomunicaciones en Estados Unidos, Comcast, declaró en su blog que está comprometido con el carácter público de Internet.

¿Qué va a pasar en los próximos meses?

Según el profesor del Externado, hay demandas que, en caso de prosperar en la Corte, pueden llevar a la derrogación de la actual medida. Además, diversas organizaciones que promueven el internet libre, como la Asociación de Internet, con sede en Washington, han mostrado su desacuerdo con lo que parece una jugada del gobierno Trump para favorecer a grandes corporaciones de Telecomunicaciones. De esa manera, son más los que esperan que la nueva medida retroceda.

¿Y en Colombia qué va a pasar?

El Ministro de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, David Luna, informó que la decisión adoptada por la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FFC) de poner fin a la neutralidad de la red, limita el internet libre e igualitario.

“La neutralidad de la red está consagrada en la Ley colombiana desde 2011, es por eso que no compartimos dicha decisión”, explicó el funcionario público.

Adicionalmente, señaló que el principio de la neutralidad en la red asegura que los contenidos y los usuarios sean tratados igualitariamente. Explicó que eliminar la neutralidad pretende beneficiar a quienes tengan mayor capacidad de pago, para que los contenidos puedan llegarles más rápido o de mejor calidad.

“En Colombia continuaremos trabajando por conservar este principio, que permite proteger tanto a los consumidores como a la libre competencia. Solo el Congreso de la República podría modificar dicha Ley”, concluyó el Jefe de la Cartera TIC.

Esto podría hacer una gran empresa

“A corporaciones como Netflix o Amazon no les va a convenir asociarse con un solo operador de servicios de Internet para brindar acceso a sus servicios. Lo que pasará será lo contrario. Por ejemplo, si sucediera en Colombia, en un caso hipotético, una compañía como Claro podría bloquear el acceso a Netflix, o cobrarles más a sus usuarios para privilegiar su servicio Claro video. En ese caso el usuario no podría quejarse porque la neutralidad de la red ya no existiría y por lo tanto estaría obligado a asumir las nuevas reglas de juego, o en otro caso cambiar su proveedor de Internet”.

El pasado jueves la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos aprobó la eliminación de la neutralidad de la red, medida que acabaría con Internet como servicio público.

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