Literatura | Publicado el

El caos de la ciudad latina, en las letras de Melba Escobar


Melba Escobar es producto de una mezcla de culturas. Es autora de tres libros diversos: uno de aventuras junto al mar; otro de dolor por la muerte del padre y un tercero sobre la vanidad con asesinato a bordo.

La casa de la belleza ha sido traducido a 12 idiomas y, actualmente, negocian para convertirlo en una serie de televisión o una película.

30 años viviendo en Bogotá. ¿Se siente bogotana?

“Me siento muy bogotana, diría que a mi pesar, porque quisiera ser más caleña. Llegué a los siete años. Al comienzo, hubo mucha resistencia a los colegios, a la ciudad. Esa dificultad de adaptarme, de ser residente y no local, es una visión que aún tengo y se imprime en mi escritura”.

Caleña, bogotana o caleña bogotanizada... ¿Cómo habla de la identidad?

“Algo que valoro mucho es la identidad. Tengo amigos paisas y no se puede decir nada malo de Medellín. Hacerlo es casi un crimen de Estado. Los bogotanos estamos en el otro extremo: solo hablamos mal de Bogotá. Creo que nos falta un poquito de ese amor que tienen los paisas por su ciudad. Pero algo tiene Bogotá: he vivido en otras partes del mundo y siempre vuelvo. No debe ser tan horrible. Es diversa y vibrante. En mi casa ha habido mezcla también. Mi mamá, Mirian de Nogales, es una psicóloga española y su familia vive en Suiza y Suecia. Mi papá, Rodrigo Escobar Navia, es de La Cumbre, Valle. Un maestro que se fue superando y llegó a estudiar una maestría en la Sorbona, donde conoció a mi mamá. También ha habido conflicto por el roce cultural. Pronto entendí que lo que era tradicional no era así en todas partes”.

Se formó en Literatura y su tesis fue de periodismo literario. ¿Dusfruta igual de la ficción que de la no ficción?

“En la tesis se nota mi interés por un camino intermedio entre la literatura de ficción y el periodismo. Novelas como A sangre fría, de Truman Capote, en las que un caso real se convierte en literatura, parten de un experimento que me interesa. Más en Colombia, donde la realidad supera la ficción. La casa de la belleza tiene ese juego: ficción y no ficción. La boda de la hija del procurador, el asesinato de un agente de la DEA en un ‘paseo millonario’, una presentadora de televisión...”.

¿Cómo construyó La casa de la belleza?

“Volví de Barcelona y encontré esa Bogotá hostil. Camionetas blindadas, letreros de desplazados... Me parecían literarios ese caos, ese desorden y ese ruido. Muy latinoamericanos y no tan narrados. En un salón de belleza de estrato 6 hallé las cosas que me chocan: distintos tratos según la clase social; el roce de una bogotana tradicional, con saco de cuello tortuga, sentada en el sofá con la mujer con implante de senos y uñas pintadas de fucsia. Me parecía divertido: la Bogotá de apellidos y rituales que vienen de la Colonia y perviven en la clase burguesa contra la nueva Colombia, la de la idea de alcanzar las cosas por medios mágicos”.

Johnny y el mar habla de un chico que va a una isla y halla a un personaje singular. ¿Cómo fue su escritura?

“Tuve un amigo, John Taylor, en Providencia. Me fascinaba por su elección personal de vivir en una cabaña con menos de lo básico. No tenía ni servicios sanitarios. Vivía como un pescador y conseguía lo del diario. Fue marinero por muchos años. La primera vez que llegué me costó todo. Ir al monte a hacer las necesidades... Esa casa parecía un chiquero. Uno creía que saldría una rata o una culebra. Había otras prioridades: el mar, la Naturaleza. Un día pensé: ¿qué pasaría si un niño llegara de vacaciones, se perdiera, llegara a la casa de Johnny y pasara allí varios días mientras lo encuentran?”.

Estudió una maestría de Guión para cine y televisión. ¿Ha escrito guiones?

“Nunca tuve la intención de escribirlos, pero creo que el impacto internacional de La Casa de la belleza se debe a que tiene un lenguaje que hace la trama muy vivencial y que el lector se meta de verdad. En parte, adquirí ese lenguaje del cine”.

La casa de la belleza, de Melba Escobar, ha sido traducida a 12 idiomas. La escritora está a la espera de que conviertan esta obra en una serie de televisión o una película.

Contexto de la Noticia

“Odio las uñas postizas de colores extravagantes, las cabelleras falsamente rubias, las blusas de seda

fría y aretes de brillantes a las cuatro de la tarde. Nunca tantas mujeres parecieron travestis o prostitutas disfrazadas de buenas esposas. Odio el perfume excesivo de estas mujeres maquilladas hasta el punto de parecer cucarachas de panadería; además, me hace estornudar. Y ni hablar de sus accesorios, esos teléfonos inteligentes con forros infantiles, en colores como el fucsia con lentejuelas, imitaciones de piedras preciosas y figuritas ridículas. Odio todo lo que representan estas mujeres no biodegradables de cejas depiladas”.

Melba Escobar
Escritora

“Por ganarme unos pesos, hice adaptaciones de clásicos como Los tres mosqueteros y Sandokán... También compilaciones de cuentos árabes e indios”.

Nacida en Cali, en 1976, Melba Escobar estudió Literatura en la Universidad de Los Andes. Ha sido profesora de periodismo cultural y periodismo literario en la Universidad Jorge Tadeo Lozano.

Libros: Duemevela, Johnny y el mar, y La casa de la belleza.


Powered by