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Campaña de tierra arrasada del régimen sirio ajustó cuatro semanas


Perspetiva de una de las calles destruidas de Duma, en Guta Oriental. CRÉDITO: EFE

Cuatro semanas ajustó este domingo la devastadora ofensiva de las fuerzas del régimen sirio en Guta Oriental, con el enclave dividido en tres y decenas de cuerpos bajo escombros.

Las fuerzas del régimen, apoyadas por Rusia, lograron aislar el sábado Duma, la principal ciudad del último bastión rebelde a las puertas de Damasco (Siria), en una operación que dejó 1.139 civiles muertos, entre ellos, 240 niños y más de 4.400 heridos desde el 18 de febrero, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

El régimen está decidido a reconquistar este bastión rebelde, de unos 400.000 habitantes y sitiado desde 2013. Los rebeldes lanzan regularmente obuses contra la capital desde Guta, que este domingo mataron a cuatro civiles, según la televisión estatal.

En los tres sectores en los que quedó dividida Guta Oriental, se registraron combates este domingo en los que murieron al menos 23 personas, según el OSDH, principalmente en la localidad de Harasta, bombardeada por el régimen el domingo por la noche.

En Damasco, adonde disparan obuses regularmente, murieron cuatro civiles, según los medios oficiales.

Por su parte, medios oficiales rusos informaron este domingo que tropas de ese país lograron evacuar a 52 personas de Guta Oriental, la mitad de ellos niños.

Se trata del bastión opositor ubicado a las afueras de Damasco, donde los militares rusos negocian con los rebeldes para que permitan la salida de más civiles.

“Ahora se encuentran en la localidad de Arda. En las próximas 48 horas recibirán la ayuda necesaria, incluida médica”, dijo el general Vladimir Zolotujin, portavoz del Centro de Reconciliación Ruso, según EFE.

Escasos recursos

De otro lado, un corresponsal de la AFP en Duma pudo comprobar la cantidad de cuerpos que se acumulaban en la morgue ante la imposibilidad de enterrarlos, ya que el cementerio está en la mira de las fuerzas prorrégimen presentes a las puertas de la ciudad.

Todavía quedan numerosos cuerpos enterrados bajo los escombros en varios sectores, ya que “los equipos de rescate no logran retirarlos”, según el Observatorio.

El OSDH citó a personas que daban cuenta de la muerte en Misraba de 35 familiares cuyos cuerpos seguían bajo los escombros dos días después de los bombardeos.

“Todos los cuerpos que pudimos retirar [...] fue gracias a unos recursos muy limitados”, cuenta Hasan, de 30 años, miembro de la defensa civil en Hamuriya, en el centro del enclave.

Según él, siguen más de 20 familias bajo los escombros. “Tampoco tenemos los medios de socorrer a los supervivientes”, lamentó.

Los bombardeos bajaron de intensidad en Duma y Hamuriya mientras que los combates continuaban en las proximidades.

Negociaciones

La relativa calma en Hamuriya podría estar vinculada con negociaciones sobre posibles evacuaciones.

Un comité constituido por responsables locales discutió el sábado y domingo con representantes del régimen, indicó a la AFP bajo condición de anonimato un miembro de estas conversaciones.

“El comité discutió una propuesta de reconciliación que garantizaría la salida para quienes lo deseen, sean civiles o rebeldes, de Hamuriya hacia otras regiones de Siria bajo el control de los rebeldes”, precisó la fuente.

El OSDH indicó por su parte que tenían lugar negociaciones sobre posibles evacuaciones de varias localidades del enclave rebelde.

El director del Observatorio, Rami Abdel Rahman, informó sobre la evacuación por las fuerzas del régimen de entre 75 y 100 habitantes de la ciudad de Misraba, al sur de Duma.

Según la agencia Sana, el ejército evacuó decenas de civiles de dicha localidad.

La guerra en Siria comenzó en marzo de 2011 con la represión de las manifestaciones prodemocracia, y fue volviéndose más compleja con el paso del tiempo, a medida que entraron nuevos actores, dejando más de 340.000 muertos.

El régimen sirio también ha sido acusado de usar armas químicas contra los civiles de Guta Oriental en las últimas semanas.

El domingo, el secretario de Defensa estadounidense, Jim Mattis, advirtió que sería “muy insensato” que el presidente Bashar al Asad use armas químicas contra los civiles, pero no dijo si eso desencadenaría una respuesta militar por parte de Washington.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, cuyo ejército combate en Siria las milicias kurdas sirias, reprochó a la OTAN que no apoyen su operación militar iniciada el 20 de enero en la región de Afrin, para sacar a las Unidades de Protección del Pueblo (YPG) que considera como “terroristas”.

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