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Niña víctima de violación grabó a su agresor para tener pruebas


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El abuso durante varios meses de una niña de tan solo diez años, por parte de un hombre 52 años mayor que ella, encendió las alarmas en Uruguay, y en América Latina en general, sobre la importancia de creerle a los menores de edad cuando de violación se trata.

El caso que consternó a las propias autoridades charrúas ocurrió en la ciudad de Artigas y la víctima fue una niña que era abusaba por el papá de una compañerita:

“La víctima concurría a jugar y escuchar música asiduamente a la casa de una amiga de la misma edad, en esas circunstancias aprovechando momentos en que su esposa estaba trabajando el abusador mandaba a su hija al almacén para quedarse a solas con la pequeña y procedía a manosearla en sus genitales”, indicó la Fiscalía uruguaya.

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Además, en el relato de los acontecimientos, el ente investigador pudo determinar que los hechos ocurrieron en varias ocasiones en el transcurso de un año hasta que la propia hija del abusador lo descubrió y diseñó el plan para dejar en evidencia al victimario:

“Le dice a su amiguita que sabe lo que su papá le está haciendo, que tiene mucho miedo de su padre y que nadie les va a creer, por lo que ambas planean filmar tal situación, lo que logran luego de varios intentos”.

La víctima le cuenta a su tía que tiene varios videos que demuestran el abuso sufrido y posteriormente el padre la niña radica denuncia penal aportando dicha prueba.

Por tal motivo la víctima se sometió voluntariamente a nuevos abusos hasta obtener un video que sirviera como prueba irrefutable de lo que estaba sufriendo.

Una vez obtuvieron los videos, la víctima, junto a su amiguita, contaron a los familiares que inmediatamente radicaron las denuncia penal aportando las pruebas.

“Esta acción tan valiente de una niñita abusada debería servir no solo para que se haga justicia, sino para que toda la sociedad tome conciencia de que estas cosas pasan con más frecuencia de la que creemos y que los niños no mienten, no inventan, y que ante una situación de abuso, aunque crean que no existen pruebas, siempre deben denunciar, porque estos hechos abusivos marcan la vida de los niños para siempre y es nuestro deber hacer lo imposible para evitarlos, perseguirlos y condenarlos”, concluyó la fiscalía en la exposición del caso.


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