Colombia | Publicado el 3 de January de 2018

La insólita excusa de un funcionario de Tránsito al positivo en alcoholemia

Foto de archivo. JAIME PÉREZ MUNÉVAR

Son múltiples las dudas que deberán esclarecer los entes de control sobre el caso de Elkin Dario Raguá Rueda, subdirector financiero de la Dirección de Tránsito de Bucaramanga, quien el pasado 31 de diciembre fue sorprendido conduciendo en estado de embriaguez, en un vehículo oficial de la entidad.

De acuerdo con los datos oficiales consignados en el comparendo, Raguá Rueda fue detenido en horas del mediodía por un puesto de control que las autoridades tenían ese domingo en la carrera 35, en Cabecera. Luego de que se le realizara la prueba de beodez rutinaria, el funcionario registró un grado de alcohol en su sangre de 0,22.

Aunque este es un nivel bajo, se considera una medida inicial de embriaguez. Según la Ley 1548 del 5 de julio de 2012, esta medida de alcoholemia acarrea una suspensión de la licencia de conducción entre seis y doce meses, la inmovilización del vehículo y una multa de 45 salarios mínimos diarios legales vigentes.

Pero, además de esta polémica violación de las normas, este directivo de Tránsito también deberá responder por un posible peculado, una falta incluso más grave.

“Ya hay un positivo de alcoholemia, así sea dos o tres copas de vino, la ley no permite conducir con grados de alcohol en el cuerpo. El otro hecho grave es que estuviera conduciendo un vehículo de la entidad para su uso privado, esto es un peculado por uso, porque él no podía estar usándola para beneficio propio dado que es un automotor oficial”, indicó Sergio Toledo, abogado de la Veeduría Ciudadana La Lupa, organización que dio a conocer este caso ante los medios.

Le hicieron cuatro pruebas

Uno de los hechos que ha causado más desconfianza en este caso es que al funcionario se le realizaron tres pruebas de alcoholemia previas, antes de consignar el grado de alcohol en el comparendo que se levantó.

“A él se le realizaron cuatro pruebas y en la cuarta le marcó un grado de alcohol de 0.22. Lo que pasó fue que las primeras tres pruebas salieron en 0.0, pero se le hicieron ahí mismo en el momento”, aseguró Germán Torres Prieto, director de Tránsito.

Inconformismo ciudadano

Otro factor que ha suscitado gran inconformismo y desconfianza en la ciudadanía es que se está pretendiendo desmentir el estado de alcoholemia del subdirector financiero, pues hasta el momento, la entidad ha argumentado que los grados de alcohol registrados en la sangre de Raguá Rueda fueron producto del consumo de mentas y al uso de un enjuague bucal medicado.

“Él me dice que constantemente come pastillas de menta y que frecuentemente se hace enjuagues bucales, incluso me mostró una fórmula médica pues tiene problemas de cálculos. Me dijo que cuando lo pararon en el retén recién salía de comer y que justamente se había hecho su enjuague y estaba comiendo menta en el momento”, dijo Torres Prieto.

Hasta la fecha, Raguá Rueda continúa laborando en Tránsito Bucaramanga sin ningún tipo de sanción. “Nosotros no podemos suspenderlo. Yo le solicité la renuncia, pues esto afecta la imagen de la institución, pero él se defiende y me dice que por ley de garantías no lo puedo destituir, por lo cual ordené que se iniciara el respectivo proceso de investigación ante la Procuraduría y la Personería”, afirmó el director de Tránsito.

Édgar Fandiño, procurador regional de Santander, informó al respecto: “aun no se ha radicado ninguna solicitud por parte de Tránsito en la Procuraduría Regional, ni en la Provincial. Pueda ser que el caso todavía lo tengan en la oficina de asuntos internos y dada esta época no se nos ha hecho llegar. Tan pronto tengamos la información necesaria iniciaremos las investigaciones. Esta sería una grave falta disciplinaria; de llegar a confirmarse, el funcionario sería destituido”.

Vanguardia Liberal intentó obtener una declaración por parte del funcionario de Tránsito implicado en estos hechos, pero la única respuesta que se logró fue que “su abogado responderá una vez haya terminado la respectiva investigación”.

“No se le había visto nada malo”

Raguá Rueda llegó al cargo de subdirector financiero de la Dirección de Tránsito en enero de 2016. Desde entonces, según la misma organización sindical de la entidad, no se le habían conocido escándalos o problemas disciplinarios.

“Lo único que podemos decir de él es que es un señor muy correcto y tranquilo. Hasta ahora no se le había visto ningún mal comportamiento o problemas de trago”, señalaron miembros del Sindicato de Tránsito.

Según las fuentes consultadas, “un grado de 0.22 es muy mínimo. Es posible que este nivel pueda llegar a registrarse solo con el uso de enjuague bucal, si la persona lo hizo unos cinco o diez minutos antes de la prueba.

Cabe mencionar que, según el Sistema Integrado de Información sobre Multas y Sanciones por Infracciones de Tránsito (Simit), Raguá Rueda tiene en su estado de cuenta una multa pendiente por estacionar en sitio prohibido, de noviembre de 2016.

Respuestas no muy claras de la policía

A pesar de que en el comparendo se registró que el agente que inmovilizó el vehículo hace parte de la Ponal, con placa 441, fuentes oficiales del Policía Metropolitana de Bucaramanga (Mebuc) negaron que dicha institución hubiera impuesto tal sanción.

Vanguardia Liberal quiso conocer más detalles sobre cómo se desarrolló el procedimiento para hacerle la prueba de alcoholemia a Raguá Rueda, pero la Mebuc respondió que “el Comandante de Tránsito se encuentra en una capacitación y regresa el próximo viernes. Desconocemos que la policía haya hecho ese retén, estuvimos averiguando internamente y nos dijeron que el control lo hizo fue Tránsito Bucaramanga”.

Sergio Toledo, de la Veeduría La Lupa, hizo la siguiente afirmación al respecto: “lo que pasa es que a la policía se le está armando un problema, pues existe una grabación del procedimiento que no quieren presentarla para evitar implicaciones. Parece que se quería ocultar esta mala acción del funcionario de Tránsito”.


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