Cine | Publicado el 5 de septiembre de 2018

“Estoy comenzando a subir la escalera” de Hollywood: Raba

AFP

De galán de telenovelas a un violento narco en una gran película de Hollywood, el colombiano Juan Pablo Raba dijo que está dando “pequeños grandes pasos” para conquistar espacios en producciones norteamericanas.

Su personaje, Diego García, es el jefe de operaciones de un cartel mexicano en Los Ángeles en “Peppermint”, una película de acción protagonizada por Jennifer Garner, que se estrena el 7 de septiembre en Estados Unidos.

Es su primera participación en una gran producción en Hollywood, después de papeles en series como “Narcos” --donde encarnó también a un traficante, el hermano de Pablo Escobar--, “Agents of S.H.I.E.L.D.” y “Six”.

“Creo que estoy dando pequeños grandes pasos, algunos más grandes que otros, es una escalera que estoy comenzando a subir”, dijo Raba, de 41 años, a la AFP en una entrevista telefónica.

“Los castings son cada vez más competitivos, cada vez es más difícil acceder a ciertos personajes, pero es muy emocionante. Vivimos un momento en que podemos trabajar en pro de una empatía entre culturas, podemos trabajar en pro de lo que es Latinoamérica, ser latinoamericano”.

Raba contó que audicionó para papeles pensados para caucásicos y los terminó ganando, como en el caso de “S.H.I.E.L.D.”, donde interpretó al “inhumano” Joey Gutiérrez.

“Ese es el objetivo, que cada vez importe menos de dónde somos, el color de piel, cuáles son nuestras riquezas”, señaló. “No va a ser un cambio de la noche a la mañana”.

John Gallagher Jr. y John Ortiz también están en el elenco de esta cinta que no tiene fecha oficial de estreno aún para América Latina.

¿Combate al estereotipo?

“Pero su primer papel en una gran película de Hollywood es el de un violento pandillero hispano, cuya banda es también hispana, en contraposición a la heroína blanca”.

¿No alimenta este tipo de personajes el estereotipo en el que el presidente Donald Trump ha insistido para justificar su dura política migratoria?

“La película es una ficción”, comenzó Raba su argumento. “Para que un personaje tan poderoso femenino como el de Riley North [Garner] pueda vivir en este universo debe existir un malo, sin importar de dónde sea ese malo”.

“En un momento en que la gente quiere crear muros, tenemos que hacer puentes. ¿Qué ganancia hubiera tenido que me ofrezcan el papel y diga ‘no, me niego a representar este papel’?”, siguió.

“¿Qué tal si más bien trato de tener una relación fantástica con mis compañeros, demostrar a todo el mundo que un latino es más de lo que se piensa o se considera? Creo que eso es lo importante, que el actor que sea, vaya al set, haga el trabajo y deje en alto el nombre de Latinoamérica, de su país, a través del profesionalismo”.

Raba indicó que rompió de cualquier forma el estereotipo físico del narco, al que además le inyecta una humanidad esporádica.

Sin querer dañar la trama de la película, dijo que no era el “más villano”. Hay otro y no es latino.

“Mil y una vez se han contado historias en que Alemania es la gran villana de la historia, hay muchas historias en las que otros personajes son villanos”.

¿No más telenovelas?

Raba comenzó trabajando en novelas en Colombia y Venezuela, un país que, dice, lleva en el corazón, y por lo general interpretaba al galán, al bueno de la trama.

“A las novelas les tengo que estar eternamente agradecido, fue de lo que viví por muchos años y me dieron la oportunidad de viajar por el mundo y seguir estudiando, y estar donde estoy ahora. Me dieron muchas herramientas para trabajar”, indicó.

“Opté por audicionar para otro tipo de productos que para mí como televidente me gustan más, quería trabajar en cosas que me emocionaran un poco más, incluso en cosas en las que el ritmo de trabajo fuera diferente”.

Recordó que en las novelas se trabaja a un ritmo muy rápido que “impide profundizar” en el trabajo. “Eso me frustraba un poco”.

“Quería poder dejar la piel, hacer el papel con cuidado, con cariñito”.

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