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El agua del planeta se reacomoda


Alaska. Foto: Shuterstock

El ciclo del agua está cambiando: áreas húmedas más húmedas y secas tan secas que hasta los acuíferos se están agotando.

A esa conclusión llegaron científicos que combinaron 14 años de datos satelitales (2002-2016) con información de las actividades humanas.

El agua dulce disponible para consumo y actividades ha cambiado su disponibilidad. Es la que está en lagos, ríos, en el suelo, la nieve, los acuíferos y en el hielo de los glaciares.

“Estamos viendo un gran cambio hidrológico, un patrón distinguible de las áreas húmedas del planeta siendo más húmedas (aquellas en latitudes altas y el Trópico) y las secas siendo más secas”, explicó el hidrólogo Jay Famiglietti, del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la Nasa.

Los hallazgos fueron publicados en la revista Nature.

“Contenidas entre las zonas secas vemos múltiples puntos donde hay agotamiento de los acuíferos”.

Las modificaciones, se cree, se deben a varios factores: del cambio climático y los ciclos naturales al manejo que se le ha dado al vital líquido.

Se sabe que los acuíferos son difíciles de monitorear y manejar, son grandes y están tapados, y proveen 38 % del consumo para irrigación.

Cerca de 2/3 de los hábitats acuáticos terrestres están muy amenazados, a la vez que la lluvia y la descarga de los ríos que los soportan se están haciendo más variables.

Un estudio de C. Vorosmarty en 2010, también publicado en Nature estima que casi 5.000 millones de personas viven en áreas donde la disponibilidad de agua está amenazada, una situación que aumentará debido al cambio climático, el crecimiento de la población y las actividades humanas.

Por eso, escribieron los autores del nuevo estudio, un tema ambiental clave para este siglo es el manejo sostenible del agua.

Groenlandia. Foto: Shuterstock
Groenlandia. Foto: Shuterstock

Rastreo del recurso

Los científicos estudiaron 14 años de observaciones del satélite Grace para rastrear las tendencias del agua dulce en 34 regiones del planeta.

Un objetivo, dijo Matt Rodel, del Centro Goddard de la Nasa, era distinguir los cambios en el almacenamiento debido a variaciones naturales por los fenómenos de El Niño y La Niña, de aquellos relacionados del cambio climático y los impactos humanos como el bombeo de agua de los acuíferos a un ritmo mayor al de su recuperación.

Los mayores cambios, reveló la investigación, se producen en la Antártida con una pérdida de unas 139 gigatoneladas año, Groenlandia con unas 279, el golfo de la costa de Alaska y el archipiélago canadiense.

Se encontró que en el norte de Norteamérica, Eurasia y en las áreas tropicales parece haber mayor acumulación de agua dulce.

Otra de las características de los datos es que se aprecia una clara huella humana, con la rápida desaparición de varias de las regiones agrícolas irrigadas.

También se detectó que una parte se debe a la variabilidad natural del clima, por lo que es temporal.

Se encontraron algunas situaciones llamativas, como un cambio importante en el hidroclima del sur de África, con una tendencia a mayor agua, de hasta 29 gigatoneladas año luego de dos décadas de sequía, que parece responder a una variación natural.

En California, dijo Famiglietti, donde se experimentó severa sequía de 2005 a 2015, se han afectado los acuíferos por menos lluvia y nieve y mayor uso en irrigación.

Esa tendencia se ve en Arabia Saudita, donde se observan presiones agrícolas que inciden en la disponibilidad del recurso: perdió 6,1 gigatoneladas anuales de agua almacenada en sus acuíferos.

El estudio con base en el satélite Grace se convierte en una alerta sobre la redistribución del agua en el planeta, una herramienta para la toma de decisiones que reduzca las amenazas sobre el recurso.

Antartida. Foto: Shuterstock
Antartida. Foto: Shuterstock
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gigatoneladas de hielo está perdiendo la Patagonia, una situación irreversible

Por ciclos naturales, el cambio climático o las actividades humanas la disponibilidad de agua en diferentes regiones del planeta ha variado: en unas hay más, pero en otras ahora escasea.

Contexto de la Noticia

· En Colombia estamos lejos del estrés hídrico, recordó en una conferencia Óscar Mejía, de Urbam Eafit.

· Hay suficiente disponibilidad, aunque se reduce por el crecimiento poblacional: se dispone de 35.000 metros cúbicos por habitante.

· El rendimiento hídrico nacional es 6 veces el promedio mundial de acuerdo con el Ideam.

· En el Bajo Cauca, según estudio de Corantioquia, hay reservas de aguas subterráneas de 3.300 millones de m3.

· Aunque en Nature no se analizó Colombia, en el mapa se observa que no hay mayor variación en la disponibilidad.


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