Turismo | Publicado el

Un crucero no por el agua, sí por el aire


Montañas saliendo de Antioquia hacia Santa Marta.

Once tripulantes nos disponemos a una exploración de la naturaleza por aire, mar y tierra. El punto de partida es Medellín, para recorrer Santa Marta, Barichara, Bucaramanga y Neiva.

La imagen es esta: sobrevolar los paisajes de Colombia desde una altura en la que las montañas parecen hechas a mano, no están tan lejos y se les ve cada detalle; el atardecer y el amanecer están de frente, casi para tocarlos, y los trazados de tierra y las plantas parecen sacados de una película, una titulada Colombia.

La ruta sigue con los cinco millones de estrellas (incluso para pedir deseos con las fugaces), que aparecen sobre el cielo del desierto de la Tatacoa, en el departamento de Huila, y recorrer reservas naturales en Santa Marta, compartiendo de cerca el conocimiento y la historia de las tribus indígenas de la cultura arhuaca.

Es el primer crucero aéreo de Colombia, donde el lujo es vivir la experiencia de conocer un país desde el aire. Sobrevolamos cordilleras, lagunas, desiertos, parques nacionales, ríos y cañones.

Por las ventanas de la avioneta que nos transporta, se observan en panorámica los colores mucho más intensos de lo que se ven en fotos y videos. Amarillos más iluminados que el oro y los verdes profundos de las cordilleras que simulan un amplio tapiz lleno de relieves, llanuras, picos y valles.

Ahora estamos en un sobrevuelo sobre la represa de Guatapé, de 15 minutos de duración, en los que alcanzamos a observar el embalse que llena amplios sectores del Oriente antioqueño (para la que fue necesario inundar 63,65 kilómetros cuadrados de territorio), donde resalta la imponente Piedra de El Peñol, uno de los paisajes más fotografiados de Colombia. Sin embargo, desde arriba parece tan cerca, como una pieza de arte en la vida real.

También descubrimos, desde lo más alto, desde las nubes, escenarios como el cañón del Chicamocha, en Santander, y el contraste entre el color ocre de los desiertos y la vida que brota desde las selvas y bosques, que atraviesan el país, a lo largo de la cordillera de Los Andes.

Cada detalle estuvo planeado para el viaje: trayectos, alimentación, equipaje y un guía que nos dio información sobre los lugares por donde pasamos.

Y aunque los cruceros suelen ser en un barco, viendo el mar, parando aquí y allá, este mantiene eso de ir de un lugar al otro, pero con el paisaje que aparece cuando se mira al revés: de arriba abajo.

*Por invitación de Gauteovan.

Contexto de la Noticia

Los cruceros aéreos de lujo de Gauteovan están diseñados para realizarse según la persona lo requiera.

Existen tres paquetes definidos para todo el año. La próxima fecha es en octubre de 2018 y su costo es variable según el recorrido que se planee. Información en www.gauteovan.com.

Día 1

Y EN LA MITAD, CARTAGENA

El recorrido comienza en el Aeropuerto Olaya Herrera, en Medellín, con un sobrevuelo por Guatapé, el Nudo del Paramillo, Montería, Isla Fuerte y las Islas del Rosario, hasta llegar a Cartagena. Después de hacer un recorrido por el centro histórico, el trayecto sigue en un sobrevuelo por La Boquilla, el volcán de lodo y la Ciénaga Grande. Aterriza en Santa Marta.

Día 2

RECORRER SANTA MARTA

La primera opción del día es un baño termales a las 6:00 de la mañana, seguido de un desayuno en el hotel.

Entonces inicia un recorrido marítimo desde el puerto de la Marina internacional. Se realizan varias pausas en Bahía Cinto, Gairaca, Chenge, Bahía Concha y Taganga.

De regreso se hace un tour terrestre por la ciudad y se finaliza el día en el hotel Mamancana.

Día 3

HACIA BUCARAMANGA

La salida de Santa Marta contempla un sobrevuelo por el Parque Nacional Tayrona, por la Sierra Nevada, Riohacha, el santuario de flora y fauna Los Flamencos, Punta Gallina y el Parque Nacional Sierra Múcura. Aterrizaje en Valledupar y luego un sobrevuelo por el Parque Nacional del Perijá, el río Magdalena y la Cordillera Oriental de los Andes para luego llegar a Bucaramanga.

Día 4

CONOCER BARICHARA

Este es un día de exploración aérea de Barichara, el pueblo colonial más emblemático de Colombia. Se hace un sobrevuelo en helicóptero por el pueblo y por lugares cercanos a él, como el Cañón del Chicamocha. El recorrido sigue con un paseo por el municipio. Por supuesto, espacio para almuerzo y cena y se pasa la noche en el hotel Terra.

Día 5

CAMINO A NEIVA

Salida de Barichara sobrevolando, ahora en avioneta, el cañón del Chicamocha, el río Magdalena y la cordillera central de los Andes, se hace un aterrizaje en Ibagué y un sobrevuelo por el desierto de la Tatacoa, hasta llegar a Neiva. Se viaja durante dos horas, por vía terrestre, para llegar al hotel Bethel, recibir una charla astronómica y pasar una noche mirando estrellas en el desierto.

Día 6

UN DÍA EN EL DESIERTO

Es un momento de esparcimiento y relajación en este paisaje deshabitado, que inicia con un vuelo en globo a las 6:00 a.m., para ser testigo de uno de los mejores amaneceres de los paisajes de Colombia, seguido de un desayuno y un recorrido en carros 4x4 por el hotel, que es una reserva natural. Al caer la tarde se comparte en una fiesta llamada La noche de luna azul.

Día 7

VOLVER A MEDELLÍN

Se comienza el día con un sobrevuelo por el parque natural Cordillera de los Pistachos y el río Leiva. El aterrizaje es en La Macarena para continuar el camino por el sendero ecológico de Caño Escondido. Luego sobrevuelo por Caño Cristales, el Parque Nacional Nevado del Huila, Pereira y el Nevado del Ruiz, hasta llegar al Aeropueto Olaya Herrera. De regreso a casa.


Powered by