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Planes para hacer inolvidables las tardes madrileñas


FOTOS SSTOCK Y CORTESÍA

La capital de España no es solo la preferida de Pedro Almodóvar. Su espíritu cosmopolita seduce en cualquier época. Su encanto es atemporal y no hay día que no sea entretenido en ella. Haga sol o lluvia se deja descubrir con placer. Madrid es eso, una ciudad activa que no se agota, que si te deja ir te hace volver.

Durante 2017, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística de España (INE), la Comunidad de Madrid batió récord, superando los 11 millones de visitantes, una cifra mayor a la población de Bogotá y su área metropolitana.

Por su diversidad natural, cultural y su infraestructura, España es el segundo país que recibe el mayor número de turistas en Europa, solo superado por Francia, el líder mundial de esta industria.

Ahora bien, Madrid es más que comprar entre la multitud de la Gran Vía, más que deleitar un chocolate con churros en el San Ginés, más que la visita por el estadio Santiago Bernabéu o una caminata por la Plaza del Sol.

Estos son algunos planes.

No solo los tradicionales lugares turísticos, sus museos, parques y platos típicos, Madrid ofrece mucho más al visitante. Una ciudad para disfrutar y perderse en sus atardeceres.

Contexto de la Noticia

No es secreto que hay destinos que ofrecen su mejor postal al caer la tarde y Madrid no es la excepción. La magia del ocaso es ideal para inmortalizar postales como el Templo Debod. Sí, es preferible mantenerse alejado de los spots turísticos, pero es casi un sacrilegio no presenciar la puesta del sol en este monumento. El templo del año 200 d.C. fue traído desde Asuán, Egipto, como donación a España y desde la década del 70 reposa en el Parque Oeste.

El Debod es de entrada libre, los horarios de visita varían según la época del año.

La terraza del Círculo de Bellas Artes también es obligatorio.

Aunque se diga que entre las ciudades reales en Europa es de las menos despampanantes o que carece de un estilo particular, es la mixtura de distintas influencias.

Sobra mencionar la Plaza Cibeles o el Palacio Real, más bien incluir lugares como la Biblioteca Nacional, el Museo Arqueológico o el singular Matadero: un completo espacio cultural con exposiciones de diseño, cine, teatro y música.

Para los amantes de la arquitectura moderna hay sitios de interés como la Corona de Espinas, sede del Instituto de Patrimonio Cultural de España, o las dos torres conocidas como la Puerta de Europa, cerca a la Plaza de Castilla.

El pulmón oficial de Madrid se adapta a los que buscan relajarse o a los más activos, pues se pueden hacer diferentes deportes y planes de recreo. A El Retiro muchos visitantes llegan en busca de una foto del Estanque Grande, un lago artificial donde es posible dar un paseo en bote. Además cuenta con otros atractivos como el Palacio de Cristal, la Rosaleda, estatuas y jardines muy fotogénicos. El Parque el Retiro tiene 118 hectáreas y hasta 1868 era de uso exclusivo de la familia real.

Para quienes piensan que el plato por excelencia es la paella acompañada de sangría, se equivocan. El pan con calamares es tan emblemático que cuenta con su Día Mundial el 14 de abril. En la misión de probar los mejores, dos lugares recomendables son el restaurante Los Galayos o el bar La Campana, ambos ubicados en la Plaza Mayor. De paso puede darse una vuelta en el Mercado de San Miguel, que está a pocos metros.

Los más renombrados están en el Triángulo de Arte. Si va en busca del Guernica de Picasso o de las principales pinturas de Dalí, el lugar correcto es el Museo Reina Sofía. En El Prado se exponen más de 27.000 objetos de artistas como Goya, con La maja desnuda, o Velásquez con su obra maestra Las Meninas. El Thyssen Bornemisza cuenta con más de 1.000 obras, desde el arte renacentista al moderno.

No es secreto que hay destinos que ofrecen su mejor postal al caer la tarde y Madrid no es la excepción. La magia del ocaso es ideal para inmortalizar postales como el Templo Debod. Sí, es preferible mantenerse alejado de los spots turísticos, pero es casi un sacrilegio no presenciar la puesta del sol en este monumento. El templo del año 200 d.C. fue traído desde Asuán, Egipto, como donación a España y desde la década del 70 reposa en el Parque Oeste.

El Debod es de entrada libre, los horarios de visita varían según la época del año.

La terraza del Círculo de Bellas Artes también es obligatorio.


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