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El jurado más cuchilla


Kike Santander lanzará su disquera a finales del año. FOTO Cortesía Caracol Televisión

Kike Santander es médico cirujano, aunque eso lo saben pocos. El compositor de canciones como Yo nací para amarte y No sé olvidar, de Alejandro Fernández, y Piel morena, de Thalía, nunca se metió a un hospital. La pasión por la música lo llevó lejos.

Este caleño ha sumado varios éxitos durante su carrera. En 1999 ganó un Billboard Latino como compositor del año y suma tres Grammy Latino, uno en 2000, otro en 2001 y uno más en 2002. Veinticinco canciones han estado en el número uno del listado latino de la revista Billboard y en tres ocasiones lo han elegido como autor del año por la agremiación americana de compositores.

“Azul, cuando el silencio por fin te bese./ Azul, sentí muy dentro nacer este amor./ Azul, hoy miro al cielo y en ti puedo ver/ la estrella que siempre soñé”, canta Cristian Castro. Y luego el pegajoso coro: “Azul, y es que este amor es azul como el mar azul”. Esa canción también es de Kike.

Azul de Cristian Castro, un éxito compuesto por Kike Santander.

El músico caleño explora por estos días otra faceta, la de empresario, aunque sin olvidar la guitarra y el teclado. Está dedicado al mundo de las aplicaciones que trabajan en el cuidado y bienestar del cuerpo, eso para no olvidar sus aprendizajes en la escuela de medicina. QiClub es un portal que se ocupa del ejercicio, la nutrición, la meditación y la música terapéutica. Ahí están las dos cosas que tanto le gustan.

EL COLOMBIANO habló con él sobre sus planes y lo que significa estar sentado todas las noches frente a los colombianos que ven A otro nivel. Lo caracteriza su estricta manera de calificar a los nuevos talentos. Como se describe, “soy muy cuchilla”.

¿Cómo va la música?
“Esa nunca la he dejado, ha sido mi vida. En las app incluyo mis composiciones y la noticia es que en diciembre lanzaré mi casa disquera Santander Music, en la que tendré nuevos talentos y trabajaré con diferentes géneros como el urbano, también el folclor”.

¿Qué le genera conexión con un artista?
“La música no es una ciencia exacta. A mí me llama primero la calidad de la voz, una voz dúctil, controlada, que sabe lo que está haciendo, ahí ya me engancha. Después de eso, si esa voz continúa cantando bien me abro a ver si toca fibras, el corazón, porque hay voces que son muy buenas, pero muy frías. Y lo tercero que ya remata, es que no se parezca a la de nadie, que sea original”.

Se le ha visto muy exigente en el reality...“Me parece que con tantos artistas tan buenos valía la pena poner la barra muy alta, entonces en el segmento de las flechas tuve muchas blancas porque yo me pedí ser súper cuchilla. En el buen sentido. No para rajar a la gente porque sí, sino para que ojalá pasen los mejores de los mejores. El público en Colombia tiene un nivel de discriminación artística muy alto”.

¿Qué quiere decir con ‘discriminación artística’?
“El público es educado musicalmente, sabe y escucha. Yo leí el año pasado los comentarios en redes sociales y la gente se da cuenta quién es bueno y tiene más méritos artísticos, y justamente por respeto a eso, al criterio de la personas, yo soy totalmente exigente, busco la excelencia, la calidad”.

La música cambia vidas...
“La música cuando se toma con compromiso y corazón puede cambiar la vida, no solo de la persona sino también de su familia y de las generaciones por venir. Yo tuve tantas personas que me apoyaron, y hay gente que no ha tenido nada y lo que logra con la música es increíble” .


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