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Tenga el carro listo para pasear en las minivacaciones


ilustración Elena ospina

Se acerca la semana de receso escolar y muchas familias se preparan para salir a disfrutar de estas cortas vacaciones viajando en el carro de la casa hacia numerosos destinos: la costa, la montaña o salidas por los alrededores de la ciudad.

Para que el viaje no se amargue o se vuelva un dolor de cabeza por un fallo mecánico que lo pueda dejar “tirado” en la carretera, o en el peor de los casos causar un accidente, hay maneras de prevenir.

También es importante tener presentes los documentos del vehículo, tanto los de identificación como los que demuestren que las revisiones están al día.

EL COLOMBIANO le presenta una serie de consejos y claves para tener en cuenta antes del viaje y que la alegría de la salida no se vea empañada por ningún motivo. Busque ayuda de expertos si no es muy avezado.

Revisión mecánica

Llantas: lo primero es comprobar el nivel de desgaste que tengan, es decir, el porcentaje de vida que les quede. La banda de rodadura, es decir, donde la rueda se apoya o tiene contacto con el suelo, tiene unos indicadores que si están a ras con el suelo, muestran que la llanta debe cambiarse. Para verificar este estado puede utilizarse una moneda de 500 pesos, si se ve completa la zona cobriza, debe sustituirse el neumático.

Es bueno mirar también que el caucho no tenga golpes, ranuras, cortes, “chichones”, huecos o desgastes irregulares. En marcha esto se nota por los ruidos, golpeteos e inestabilidad en la dirección.

Al comprobar la presión de inflado, verifique que las llantas tengan la cantidad de libras sugerida en el manual del vehículo o en un adhesivo generalmente colocado en la parte inferior del paral que recibe la puerta del conductor. Ni mucho más, ni mucho menos.

Estado de carga de la batería: comprobar que tenga el voltaje adecuado, que no haya fugas de líquidos ni esté sulfatada. Que los bornes permanezcan limpios, sin oxido ni elementos extraños en sus alrededores. Ya puestos, también es bueno mirar el funcionamiento del alternador de corriente.

Líquido de frenos: para su revisión hay que mirar el recipiente que lo contiene, que también es transparente. Al pisar el freno debe observarse si el nivel baja para comprobar que la presión es óptima. También es bueno asegurarse de que no existan fugas en todo el recorrido del sistema, desde la bomba hasta las mordazas.

Nivel de aceite: el lubricante es la “sangre” del motor. Es muy importante entonces comprobar la cantidad y calidad del aceite, sobre todo si el último cambio ya lleva un tiempo de verificado. Además, si el carro pasa la mayor parte del tiempo en la ciudad y sus congestiones, el líquido pierde sus propiedades con mayor rapidez. Para verificar si el nivel está correcto, en la varilla de medición hay dos rayas con los puntos de nivel máximo y mínimo. Haga la medición siempre con el motor en frío, cuando el aceite está asentado en el cárter, para saber cuál es la cantidad real de lubricante que tiene el vehículo.

Bujías, cables de alta, filtros: apoyados en el manual del propietario, hay que mirar las fechas y/o el kilometraje para la sustitución de estos elementos. Una bujía sucia pierde el contacto eléctrico y puede ocasionar dificultades al arrancar y/o un alto consumo de combustible. Los filtros de aire, aceite y gasolina taponados entorpecen o hasta pueden impedir la marcha del carro.

Suspensión: es un sistema que se compone de varios elementos: amortiguadores, tijeras, rótulas, bujes y brazos de dirección, entre otros. Si escucha ruidos en su operación, algo no está bien. Si el carro rebota demasiado en los desniveles, si se balancea mucho en curvas, si hay golpes secos, en fin, cualquier síntoma de alteración en la comodidad de marcha, es indicador para sustituir alguna pieza.

Nivel de refrigerante: es el que mantiene a temperatura de trabajo el motor. Para observar cómo está basta con mirar el tarro de expansión, pues este es traslúcido. La recomendación es utilizar, en vez de agua pura, un líquido refrigerante con mayor capacidad de ebullición, además, este tiene un color específico, que ayuda a detectar fugas por las mangueras o los empates y corregirlas de manera más precisa.

Se recomienda agregar líquido con el motor frío o con muy poco tiempo de utilización, pues si el propulsor está muy caliente es posible que por acción del calor, el refrigerante salga expulsado y pueda quemarnos o las “trampas de vapor” bloqueen el sistema y se produzcan recalentamientos posteriores.

Para garantizar una perfecta refrigeración, debe inspeccionarse el estado de las mangueras, que no tengan porosidades o roturas, y sobre todo que los empates que llevan abrazaderas tengan el ajuste correcto

Líquido lavaparabrisas: Casi nadie lo tiene en cuenta en las revisiones periódicas pero este detergente es muy importante en la marcha cuando hay mal tiempo, pues la lluvia, el barro, la arena y diversos elementos pueden ensuciar el vidrio panorámico y entorpecer la visión normal hacia la carretera. Lo mejor es tener una buena reserva de líquido limpiador con ingredientes adecuados. En ese orden de ideas, las plumillas o limpiaparabrisas también deben conservar sus propiedades y reemplazarlas si es del caso.

Luces: aquí se mira que todos los bombillos enciendan adecuadamente, las luces frontales, laterales (direccionales) y de reverso. Las principales deben encender en altas y bajas y debe ponerse especial atención a la altura que tengan pues si están mal reguladas las bajas parecerán altas y deslumbrarán a los conductores que vienen en sentido contrario, y las altas no iluminarán la porción de carretera que deben cubrir, ocasionando puntos ciegos y poniendo en riesgo nuestra seguridad y la de los demás

Salir de viaje tiene sus maravillas, pero para que se mantenga así, si va a ir en carro tome precauciones. Piense en cosas tan sencillas como los papeles o en otras como las revisiones.

Contexto de la Noticia

Antes de iniciar la marcha verifique que al interior del vehículo lleve los siguientes documentos.

-Matrícula del carro

-Soat vigente

-Licencia de conducción vigente

-Póliza del seguro contra robo o accidente

-Certificado o recibo del pago del impuesto de rodamiento

-Revisión tecnicomecánica y de gases vigente (este documento aplica solo para vehículos con seis o más años de antigüedad a partir de la fecha de matrícula).

La ley 769 del Código Nacional de Tránsito en su artículo 30 establece que el equipo reglamentario de carretera debe estar compuesto por los siguientes elementos:

-Un gato hidráulico con capacidad para levantar el vehículo.

-Un extintor con fecha de utilización vigente y de acuerdo al tamaño del carro, que sirva para apagar fuegos de la clase A, B y C, de colores rojo y amarillo. Automóviles y camionetas pueden hacer uso de un extintor de 5 libras con una descarga de alcance de al menos un metro. Para busetas, buses y otros vehículos se necesita uno de mayor presión.

-Una cruceta para operar el gato y/o aflojar los pernos.

-Dos señales de carretera reflectivas en forma de triángulo y provistas de soportes para ser colocadas en forma vertical o lámparas de señal de luz amarilla intermitentes o de destello. Estas señales deben ser colocadas a una distancia mínima de 30 metros adelante y atrás del vehículo.

-Una rueda de repuesto (normal o tipo “galleta”) , aunque algunos carros con rudas tipo “Run Flat” (que pueden rodar aun pinchadas) están exentos de llevar repuesto.

-Linterna.

-Un par de tacos para bloquear el vehículo

-Un botiquín provisto de antisépticos, analgésicos, tijeras, algodón, gasa estéril, jabón y vendas elásticas y adhesivas.

-Caja de herramientas con lo siguiente: alicate, destornilladores de pala y estrella, llave de expansión y juego de llaves fijas.

Este es el equipo obligatorio, aunque no sobra llevar también una bolsa con aserrín, que puede servir para cubrir derrames de aceite en la vía. Un compresor de aire para inflar una llanta temporalmente y alambre dulce para apretar mangueras sueltas. Si se varó por gasolina (ojo que eso puede acarrear una multa), tener una bolsa específica para el transporte de combustibles.

También tener los cables de inicio, popularmente llamados “Caimanes”, para pasarle energía a la batería en caso de descarga. Por último, llevar siempre en viajes largos el duplicado de las llaves y un juego extra de fusibles por si hay algún inconveniente eléctrico.


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