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¿Será que es hora de cambiar el carro?

ElColombiano

El parque automotor colombiano es anticuado. La edad promedio de un carro en el país es de 16 años, según un estudio de la Asociación Colombiana de Vehículos Automotores (Andemos).

Esta longevidad deriva directamente en la afectación de la calidad del aire por tener motores viejos contaminando, y en los índices de accidentalidad vial por fallas mecánicas, debido a que muchos de los poco más de seis millones de automóviles que ruedan por Colombia, según cifras del Runt, no tienen el mantenimiento adecuado.

En un país como el nuestro, comprar un automóvil no es una decisión sencilla. Después de la vivienda es la decisión económica más compleja a la que se enfrentan las personas. Si a eso se le suma la implacable depreciación que sufre el carro con solo sacarlo del concesionario, muchas veces no es una inversión sino un oneroso gasto.

Un sondeo realizado por Audi en el país reveló que los colombianos cambian de carro cada dos años en promedio, esto hablando del segmento Premium.

Para Medellín, y según un estudio estadístico del Grupo Casa Británica, esa media para todo tipo de vehículos es de 3,5 años.

Los usuarios lo hacen motivados por la modificación en sus hábitos y hasta en sus gustos, o sea, muchos agrandan la familia, aumentan su poder adquisitivo y quieren otro carro o, simplemente, ya no les gusta el que tienen .

“Conducta típica de estas nuevas generaciones, que no están sujetas a las marcas sino a la moda”, indica el estudio de la marca alemana.

Claro que también está la otra cara de la moneda y muchas personas, por crisis económicas, tienen que vender su vehículo y sustituirlo por otro más económico, o quedarse sin carro.

Más allá de los estudios

Hay una sintomatología precisa que indica que ya es hora de sustituir el auto, pues lo que en un principio fueron satisfacciones y alegrías, pronto podrían convertirse en un dolor de cabeza y, sobre todo, de bolsillo.

Como dice la sabiduría popular “carro viejo es para ricos”. Mientras más tiempo tenga un auto con usted, mayores serán las posibilidades de sufrir averías e incurrir en costosas reparaciones.

Muchas personas tienen como premisa cambiar cuando se le venza la garantía, que en la mayoría de los casos es de dos años o 50.000 kilómetros para un automóvil particular, aunque hay marcas que ya ofrecen hasta siete años o 150.000 kilómetros.

“Hay gente que le tiene pánico a andar sin garantía, por eso corren a cambiar el vehículo en ese tiempo, aunque eso puede parecer exagerado porque hoy son más confiables. Pueden durar sin grandes fallos hasta 120.000 kilómetros”, dice el ingeniero Ricardo Vásquez, gerente de Autotest.

Otros, por su parte, lo hacen cuando el modelo que tienen sufre una actualización o “facelift” por parte del fabricante, porque les indica que su vehículo ya está “obsoleto”.

Esto suele ocurrir entre los dos y tres años de salido el modelo a la calle. También hay un porcentaje que prefiere esperar hasta el cambio completo de generación, es decir, cuando el que tienen ya es distinto totalmente. Estos ciclos suelen ocurrir entre cuatro y ocho años, que es la vida útil comercial de una carrocería en cuanto a su aspecto.

Otros momentos

Hablar de cuánto dura un vehículo no es fácil, ya que influyen factores que ayudan a reducir o alargar su durabilidad. Los principales son el mantenimiento preventivo y correctivo, el uso y forma de conducción y hasta el clima.

Sin duda, un auto durará más si se cumplen las revisiones que estipula el fabricante, si se conduce de forma suave, sin frenazos ni aceleraciones bruscas, más por carretera que por ciudad, e incluso si se lleva en una zona donde la meteorología no sea muy severa.

Así, un motor debe durar en condiciones operativas, unos 250.000 kilómetros, lo que equivale más o menos a unos 18-20 años de uso en condiciones normales, es decir, dos o tres ciclos de venta antes de darlo de baja definitivamente.

Hay que buscar entonces es un equilibrio, pues si se cambia muy rápido (menos de dos años), también está perdiendo plata porque aun no ha amortizado lo que costó, especialmente si fue financiado, como pasa con la mayoría de vehículos que se venden en Colombia (alrededor del 70%).

“Una tendencia que se está viendo ahora es que apenas se termine la financiación la gente cambia su carro. Así, siempre estrenarán pagando una cuota, pues entregan el anterior automóvil como parte de pago del nuevo sin poner grandes sumas”, comenta Ricardo Vásquez.

Ya lleva un tiempo con su automóvil, y aunque está contento con él, no sabe si es hora de reemplazarlo. Siga estos consejos para que tome la mejor decisión, sin perder dinero.

Contexto de la Noticia

Otro quebradero de cabeza para los compradores es saber cuál es el mejor momento del año para adquirir o cambiar de vehículo. Si bien hay quienes aconsejan esperar a las grandes ferias del último trimestre del año en el país, como el Salón del Automóvil en Bogotá y Expo Car en Medellín, que se turnan cada dos años, expertos como Ricardo Vásquez sugieren ciertos días del mes: “Si la compra no puede aplazarse mucho, espere a fin de mes, cuando los concesionarios están apurados por lograr las metas de ventas proyectadas. Si puede esperar a fin de año, hay ofertas para liquidar el inventario de las agencias”.

- Si quiere recuperar el mayor valor posible, tampoco espere mucho tiempo a venderlo. Esto es, entre dos y cinco años, porque el carro todavía no está viejo y no debe presentar grandes problemas mecánicos (dependiendo del kilometraje y las condiciones de uso que tenga), y generalmente el fabricante no ha sustituido el modelo por otro más reciente, algo que le hace perder valor en el mercado del usado (un carro con cinco o más años de uso puede costar casi la mitad que cuando lo compró nuevo).

- Después de determinado kilometraje, los fallos tienden a aparecer, no solo mecánicamente, sino en la electrónica, que es el dolor de cabeza en los carros modernos, según los sondeos de firmas tan prestigiosas como Consumer Reports y J.D. Power en Estados Unidos. Aquí es cuando hay que tomar la decisión de decirle adiós a la “nave”, antes de que un arreglo grande le descuadre las finanzas familiares.

-Tenga en cuenta la amabilidad con el medio ambiente. Los automóviles modernos han evolucionado a un nivel tal, que aun los de gasolina con motores grandes contaminan mucho menos que un carro de hace 10 años. Además gastan una cantidad ridícula de gasolina en comparación al mismo carro de hace una década o más.

-No compre más carro del que necesita. Si usted es soltero o vive solo, y no tiene mucho equipaje qué cargar, ¿para qué necesita una camioneta de siete puestos? Si su desplazamiento es urbano, jamás pisa una carretera destapada o no tiene finca, ¿cuál es la necesidad de tener un campero de enormes proporciones? Mientras más aparatoso, más caro el mantenimiento.

- También, si ya no es el mismo apetecido soltero en su deportivo de dos asientos, sino que ahora tiene que pensar en donde acomoda la silla del bebé y el menaje, es hora de pensar en un automóvil familiar más apropiado. Los tiempos cambian.

-El mejor síntoma para determinar cuándo debe sustituirse un automóvil es si los costos de mantenimiento se disparan y comienzan a aparecer averías no programadas, es decir, fallos súbitos y reiterativos que no se presentan normalmente y el carro ya pasa más tiempo con el mecánico que con usted. Tenga en cuenta que después de determinado kilometraje, los fallos tienden a aparecer, no solo mecánicamente, sino en la electrónica, que es el dolor de cabeza en los carros modernos, según los sondeos de firmas tan prestigiosas como Consumer Reports y J.D. Power en Estados Unidos. Aquí es cuando hay que tomar la decisión de decirle adiós a la “nave”, antes de que un arreglo grande le descuadre las finanzas familiares.


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