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¿Carro nuevo? No se crea todos los mitos

ElColombiano
ilustración Morphart

Muchas son las historias que se escuchan a diario entre mecánicos, asesores y conductores de vehículos sobre el mantenimiento, conducción y cuidado general que debe dársele a un automóvil hoy en día.

Algunas de estas sentencias tienen asidero y hasta sustento científico, mientras otras son simple y llanamente leyendas urbanas y falsas creencias sobre cómo debe operarse un carro moderno.

EL COLOMBIANO consultó a un especialista y a varios conductores de servicio público sobre el tema para aclarar los mitos que rodean algunas prácticas en el uso y manejo de un automóvil.

1. No hay que “despegar” ni calentar los motores

Cierto. Hace unos años era de uso común el consejo de no forzar mucho la máquina durante sus primeros dos o tres mil kilómetros, de conducirla a regímenes moderados y de no superar velocidades de más de 80 km/h. También, había que “calentar” el motor en el garaje durante dos o tres minutos hasta que alcanzara una temperatura de trabajo. Eso, con los propulsores de ahora, es un concepto que ha cambiado.

Los motores modernos ya vienen con las piezas acopladas, tienen unos procesos de asentamiento más rigurosos y las tolerancias son más precisas, así que no necesitan de lo que la gente llama un despegue. Están listos para usarse en su rangos desde el primer día.

Eso sí, jamás hay que abusar de ellos con el motor en frío. Debe esperarse a que este alcance una temperatura en la que se pueda dilatar para lograr un régimen alto de revoluciones sin poner en riesgo su vida útil.

Si el carro está nuevo no lo lleve a condiciones extremas de aceleración y carga, pero tampoco lo maneje por debajo de su régimen normal”, indica el ingeniero mecánico Ricardo Vásquez.

El especialista indica que si un motor no se trata con la suficiente rudeza desde el primer día y en su proceso de asentamiento puede crear vicios que después se pueden manifestar en no empujar con potencia, y ser aletargados y sosos de por vida. Esta premisa aplica para motores reparados.

2. Un motor no se debe llevar a un nivel alto de revoluciones: se daña

Falso. Hay gente a la que le da temor subir de vueltas un motor porque cree que lo va a estropear. Nada más lejano a la realidad.

Si bien tampoco hay que andar todo el tiempo a 6.000 revoluciones, existen ocasiones en las que hay que exigir la máquina para que entregue todo su desarrollo, pues para eso está diseñado.

Un motor moderno se “autoprotege”, cortando la inyección cuando llega a la línea roja del tacómetro, evitando posibles daños.

Eso sí, cuando esté bajando, no lo deje subir mucho de vueltas en un solo cambio, pues ahí no hay corte de inyección y el motor se puede fundir.

3. No aplicar aditivos a la gasolina

Cierto. La gasolina que sale de Ecopetrol a las diferentes estaciones de servicio ya tiene suficientes aditivos “de fábrica”, es decir, no necesita que el usuario le eleve las prestaciones con productos que en muchos casos son inocuos. “Hay algunos de estos productos que son cancerígenos y en nuestro país eso no está regulado ni controlado. Tampoco sirven las pastillas de naftalina ni el thinner ni mezclar con Acpm. La gasolina tiene su octanaje desde la planta y no se puede modificar por estos medios”, indica el ingeniero Vásquez.

4. No gaste más plata “requintando” el carro

Cierto. En una estación de servicio en la glorieta de Exposiciones, el taxista Esneider Tabares monta su carro a un triángulo metálico que le sirve para ladear el vehículo con el fin, según él, de que le quepa más gasolina.

“Es que la aguja se le demora para bajar un buen rato. Uno recorre mucho más así”, indica sonriente. Esta práctica no es del todo buena pues se está ocupando un espacio que se requiere para que el combustible pueda moverse libremente. Si se llena todo el tanque se desgasta la bomba sin necesidad y los gases no tienen por donde salir. En un golpe, por ejemplo, el combustible saldría a presión como cuando se revienta un recipiente lleno de gaseosa. Es decir, es una práctica peligrosa.

5. No vaya a la bomba cuando haga calor porque le ven a vender menos gasolina

Es falso que existan mejores horas para echarle gasolina al tanque, pues las temperaturas exteriores no suelen afectar el combustible almacenado en las bombas. Entre 12 y 50 grados centígrados la variación es mínima, inapreciable.

“Eso sí, en las mañanas, con el clima más frío, las emisiones de vapores a la atmósferas son menores. Es una razón más ambiental que otra cosa preferir las mañanas”, comenta Ricardo Vásquez.

6. No cambie especificaciones del lubricante de motor

Cierto. Un carro debe llevar el aceite que recomienda el fabricante desde el nacimiento del vehículo y durante toda su vida útil, cambiarlo no tiene sentido. Si se pone un aceite de menor viscosidad la película que forma no es suficiente, y si es mayor aumenta la presión, pero eso no significa que lubrique mejor y puede formar lodos que terminen con la vida del motor. El manual del carro le indicará cual es el lubricante adecuado para cada carro, la marca es lo de menos.

7. Todavía no han inventado las cajas automáticas

Sí y no. Es innegable la comodidad que proporciona la conducción regulada por una caja de cambios automática, pero hay que escoger el tipo de selector que lleve el modelo.

“Las de cuatro velocidades están mandadas a recoger, no son estables y el consumo de combustible aumenta sensiblemente. Mientras más cambios tenga una caja, mejor se comportará en todo tipo de terreno pues siempre irá en la relación adecuada”, afirma el ingeniero Vásquez.

Mire, eso sí, cuáles son los costos de reparación y la fiabilidad de cada caja y las prestaciones del motor, pues no se recomiendan para propulsores con poca potencia.

8. La caja automática se debe manejar como una manual en los semáforos

Cierto. Esta es una afirmación bien polémica, porque hay conductores que nunca la ponen en neutro cuando paran pues dicen que para eso es automática. Las opiniones están divididas. Consultado sobre el particular, Ricardo Vásquez dice: “Debe ponerse en neutro en semáforos y esperas largas. La caja está haciendo fuerza y al frenarla, se desgasta. Lo mejor es ponerla a descansar”.

8. El aire acondicionado gasta mucha potencia

Es cierto parcialmente. Hay carros que utilizan parte de la potencia en mover el motor del compresor del aire acondicionado y en la maniobra, si por ejemplo el carro tiene 100 caballos, se puede gastar 15, afectando sus prestaciones y aumentando el consumo de combustible. Esto se nota más en motores menos potentes. Si el suyo tiene buenas prestaciones la diferencia será imperceptible.

9. Los motores no se pueden lavar

Falso. Sí se debe y con agua normal y a menudo. Eso sí, debe evitarse la presión para no afectar componentes. Lo que no debe hacerse es dejarle coger ventaja a la mugre porque después será más difícil despegarla y mucha suciedad acumulada puede incidir en al eficiencia de algunos sistemas en el carro y causar daños y fallos que puedan afectar el funcionamiento. Los principales sistemas de los carros modernos vienen sellados y aislados para que, precisamente se puedan mojar cuando se lava el motor.

10. Hay aceites que no se cambian

Sí y no. Cada fabricante especifica si, por ejemplo, debe sustituirse el lubricante de la caja o de la dirección hidráulica. Esa información la encuentra en el manual del carro. Hay algunos de estos aceites que nunca se remplazan, pero eso depende del carro. No es una verdad general.

Rumores sobre cómo hacer que la gasolina dure más, los riesgos de lavar el motor y las fallas de los carros automáticos rondan por los pasillos. No los crea, pueden hacerle daño a su auto.

Contexto de la Noticia

· Prefiera el líquido refrigerante al agua pues este hierve a más alta temperatura y no se oxida ni se corroe.

· Es mejor el aire para las llantas que el nitrógeno, pues la diferencia entre los dos es mínima y la presión se comporta igual.

· No modifique las medidas de las llantas, pues afecta las prestaciones y lecturas del motor y modifica su desempeño, cambiando su comportamiento.

· La mejor manera para evitar malos manejos de su vehículo es consultar siempre el manual que viene con cada automóvil. Por algo existe y es la guía para entender el funcionamiento del carro. Ahí se especifican los intervalos para sustituir los líquidos (agua, aceite, líquido de frenos, dirección hidráulica), los filtros y las medidas y tolerancias de cada uno.

· También encontrará consejos y advertencias para la conducción diaria de cada modelo. Revíselo cuando tenga dudas y haga caso omiso a las conversaciones de bar o a la filosofía de anden, que sobre los carros y su manejo, la mitología es interminable.


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