internacional | Publicado el

“En Mosul niños pagan el precio más alto”


FOTO EFE

El rescate de la ciudad iraquí de Mosul de miembros del Estado Islámico parece inminente. Mientras Bará al Mawseli, uno de los líderes de la organización terrorista en ese país, reconoció durante un sermón que fueron derrotados de su gran bastión y que se desplazarán a la ciudad de Tal Afar (a 62 kilómetros al oeste), las fuerzas iraquíes informaron que continúan recuperando las zonas del casco antiguo ocupadas por el grupo para anunciar, “en pocos días”, la liberación de toda la urbe (ver informe).

La aparente victoria militar no significa, sin embargo, el fin de la crisis humanitaria que generó, tanto la ocupación como la operación de rescate. De acuerdo con el Ministerio de Migraciones de Irak, unas 700.000 personas se han tenido que desplazar de Mosul desde febrero pasado, cuando se intensificaron los enfrentamientos, y según le dijo a EL COLOMBIANO Peter Hawkings, representante de Unicef en el país, “la crisis que deja la lucha en Mosul es sobre todo infantil”, con niños y jóvenes a los que se apremia “incansable y repetidamente”.

A medida que continúan los combates en Irak, ese organismo hace un llamado a todas las partes en el conflicto —y las que tienen influencia sobre ellas— para proteger a los niños y mantenerlos fuera de peligro en todo momento.

“Los niños continúan pagando el precio más alto por una guerra que no es su causa. Han sido asesinados, mutilados, secuestrados, obligados a participar en los combates y, en algunos casos, utilizados como terroristas suicidas”, afirma el representante, y añade que además de los conflictos y los desplazamientos, la pobreza infantil en Irak es extremadamente alta: los menores representan a la mayoría de pobres en Irak, y se calcula que uno de cada cuatro, 3,7 millones de niños, viven en esas condiciones.

A lo anterior se suma que miles de niños siguen atrapados “en la violencia incesante en los barrios de la Ciudad Vieja del oeste de Mosul”, donde el suministro de comida, agua y medicina son bajos, y donde Unicef está “extremadamente preocupado” por los menores que resultan heridos y muertos.

También, continúa Hawkings, los menores de edad de todo el Iraq siguen siendo utilizados por las partes en el conflicto en combate y otras funciones de apoyo. “En comparación con el comienzo del conflicto, más niños están siendo reclutados a una edad más temprana y a menudo sin el consentimiento de los padres”, detalla el representante, para quien “ellos deben ser protegidos y estar en las escuelas, no en las líneas de frente del conflicto”.

De hecho, un total de 1.496 niños han sido secuestrados durante los últimos dos años y medio, lo que se traduce en 50 niños secuestrados cada mes, muchos de ellos obligados a ir a los bandos o abusados sexualmente, mientras una de cada cinco escuelas en el país está fuera de uso debido al conflicto y casi 3.5 millones están perdiendo clases.

Por lo pronto, concluye Hawkings, muchos niños están llegando a campamentos de refugiados psicológicamente angustiados y requieren apoyo de salud mental. Hasta la fecha, más de 119.000 menores desplazados han recibido apoyo psicosocial y otros 93.000, primeros auxilios psicológicos. Así las cosas, las secuelas mentales del conflicto serán entonces el próximo reto de la atención humanitaria en Irak.

Tras la inminente victoria de las fuerzas iraquíes apoyadas por la coalición internacional, lo que resta es mitigar las secuelas que el conflicto dejó en la población para prevenir futuras crisis.

Contexto de la Noticia

Mosul solía ser la segunda ciudad en importancia de Irak, hogar de dos millones de personas y, desde 2014, capital del Estado Islámico, que convirtió a aquella urbe petrolera en su bastión. Pero esta urbe del “califato” no demoró en ser arrebatada. Desde octubre de 2016, las fuerzas iraquíes, apoyadas por la Coalición Internacional combaten por retomarla.


Powered by