Antioquia | Publicado el 28 de August de 2018

En Medellín, ejemplo en atención a niños maltratados y abusados

Un grupo de bailarinas danza en las afueras de la Plaza de la Libertad, en el acto de conmemoración de los 10 años de los Hogares de Paso para la niñez y la adolescencia. FOTO julio c. herrera

Gustavo Ospina Zapata

Ante el oscuro panorama que viven 2.516 niños y adolescentes en Medellín, expuestos a violencia y maltrato, una tabla de salvación aparece: los Hogares de Paso y las Casa Hogar, donde son acogidos temporalmente mientras se les resuelve su situación y se les restablecen sus derechos.

Actualmente, en la ciudad funcionan 6 Casa Hogar, cada una de las cuales atiende a 36 niños y adolescentes en situación de vulneración, con atención y acompañamiento las 24 horas los 7 días de la semana.

Los Hogares de Paso son 22 y atienden a máximo tres niños al tiempo. Son familias comunes que acogen niños y adolescentes que son referidos por entidades como el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, comisarios y defensores de familia, para que sean atendidos temporalmente mientras son regresados a sus casas o se les consigue un hogar sustituto.

Ambas modalidades las coordina la Unidad de la Niñez y de Adolescencia de la Secretaría de Inclusión Social y Familia de la Alcaldía, que invierte al año $3.000 millones en este programa, que es ejemplo a nivel nacional, según reconoce la directora regional del Icbf Selma Patricia Roldán.

“Hay que destacar que la Alcaldía asumió esta responsabilidad en una ciudad que es receptora de personas del país, los municipios y del mismo Venezuela, de donde también llegan niños a los que se debe atender”, dice la funcionaria.

Advierte, por ello, que la demanda de personas que requieren este servicio es alta, pero que generalmente el programa logra acoger a cada víctima remitida.

Ruta de reintegración

Entre enero de 2016 y el 31 de julio de este año se han atendido 2.584 niños y adolescentes entre los 0 y los 17 años, en su mayoría víctimas de explotación sexual, trabajo infantil, maltrato, mendicidad y consumo de drogas.

Isabel Cristina Londoño, directora Técnica de la Unidad de la Niñez, lamenta que en la ciudad sigan naciendo niños en hogares donde no son protegidos ni cuidados y, por esto, deban ser remitidos a otros hogares donde les brinden esos derechos negados en su núcleo primario: “A los hogares llegan hasta bebés acabados de nacer, y por eso le apostamos a la prevención, buscando que los niños nazcan en ambientes de confianza, cuidado y protección”, dice.

Si bien en las Casa Hogar hay trabajadores sociales, sicólogos, educadores, pedagogos y nutricionistas todo el tiempo, en los Hogares de Paso son familias comunes, que les otorgan alimentación, atención en salud, cuidados y especialmente amor y respeto.

“La ruptura con la familia genera un impacto grande y considero que los Hogares de Paso son la alternativa más viable para que el niño supla esas falencias, porque allí encuentra cosas que se asemejan más a su casa”, opina el sicólogo de la Universidad de Antioquia, Uriel Villegas.

Dice que en estos hogares los niños son visibilizados, escuchados, les dan alimentación a tiempo y por eso es una atención que, aunque no reemplaza a la familia completamente, les permite tener una condición de vida más sana”.

Un ejemplo del papel que cumplen estos hogares es Mara Mosquera Brand, una joven de Medellín que hoy tiene 20 años y señala que este programa cambió su vida.

“Yo quedé sin familia y el Icbf me remitió a una Casa Hogar, donde encontré amor, apoyo y pude salir de mi situación”, afirma. Hoy estudia ingeniería informática con una beca otorgada por el programa Líderes ConSentido, de la Fundación Bancolombia y el Club Rotario Nuevo Medellín.

“De la Casa Hogar salí y seguí la ruta para gozar de beneficios como la educación”, precisa esta joven, que se siente reintegrada a la sociedad.

La concejal Nataly Vélez, que le ha hecho seguimiento a este programa, admite su importancia y valora el esfuerzo de la Alcaldía por mantenerlo.

“Por la situación de Medellín, nunca va a ser suficiente; pero es un programa que lleva diez años, que va creciendo creo que en forma exitosa, y lo ideal es fortalecerlo para que cada día cubra más población”, señala Vélez .

20

días es el promedio de tiempo que permanece un niño en estos sitios.

Los niños y adolescentes de Medellín que son víctimas de abusos y maltrato en sus casas o en las calles tienen una oportunidad de recuperar sus derechos en hogares de paso.

Contexto de la Noticia

Ana Sofía Gómez es una madre que en año y medio ha acogido en su casa a 19 niños y adolescentes remitidos por la Alcaldía. Dice que para su hijo Felipe, de 7 años, ha sido una experiencia positiva compartir con tantos niños, ya que no tiene hermanos. “Nosotras debemos tener sabiduría, paciencia, amor y entendimiento, porque llegan niños con vocabulario muy fuerte que en mi hogar no se ve. Pero cuando se van, salen hablando con respeto e inteligencia”. Dice que a ella, como a las demás madres y padres de los Hogares de Paso, se les da capacitación sobre cómo tratar a los niños y adolescentes acogidos.

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