internacional | Publicado el 6 de June de 2018

El rescate es la prioridad para los guatemaltecos

Guatemala atraviesa una de sus peores crisis. FOTO: EFE

Por Juliana Gil gutiérrez

Setenta y dos personas fallecidas y una nube de humo que parece absorber las montañas y poblados de Guatemala, son algunos de los hechos más impactantes que deja hasta ahora la erupción del volcán de fuego, ubicado al sur de ese país, que se presentó el pasado domingo y que mantiene en alerta a las autoridades.

Una de las últimas víctimas fue un niño de ocho años, quien falleció a causa de las quemaduras. Según registró el medio local El Periódico, el menor tenía comprometido el 85 % de su cuerpo por la gravedad de las heridas.

Al luto por las decenas de personas fallecidas, de las que aún no se han identificado algunos cuerpos, se suma la duda de si los organismos de socorro encontrarán vida en medio de las cenizas.

El rescate continúa

Cerca de 669 militares del Ejército guatemalteco participan en las labores de búsqueda para encontrar posibles sobrevivientes. El pasado martes, en horas de la tarde, el gobierno reportó que en algunos sectores la temperatura está entre los 90 y los 300 grados centígrados y explicó que “es muy peligroso que el personal de rescate ingrese a las áreas” en esas condiciones.

Tres sobrevivientes fueron trasladados a Estados Unidos por la gravedad de las quemaduras, mientras decenas de personas son atendidas en hospitales locales.

A la tragedia humana se suma el sufrimiento de los animales. Una granja con 36 mil cerdos quedó aislada, obligando a los rescatistas a buscar estrategias para mantenerlos con vida, alimentándolos por aire y brindándoles agua, hasta que se pueda acceder a la zona.

A pesar de que en redes sociales circularon mensajes que negaban la aceptación de ayudas humanitarias, el presidente Jimmy Morales aseguró que el país sí está recibiendo la colaboración de otras naciones para atender la emergencia. Carlos Soto Menegazzo, ministro de Salud Pública de este país centroamericano, afirmó que “viene una fase crítica de la posemergencia y la atención en los albergues”.

Por ahora las labores de las autoridades se enfocan en permitir el acceso de los organismos de socorro a la zona afectada.

Una erupción impredecible

Nelson Rangel Buitrago, geólogo y docente de la Universidad del Atlántico, explica que predecir con exactitud si un volcán entrará en erupción es uno de los retos de la ciencia en la actualidad. Sin embargo, resalta que la diferencia entre esta emergencia y otras similares, como la que vivió Hawaí en las últimas semanas, está en la capacidad de cada país para atender los desastres naturales y asegura que “Latinoamérica no está preparada para este tipo de fenómenos”.

El experto resalta casos en los que la preparación marca la diferencia como Hawaí, ya que la comunidad conoce los riesgos del territorio y está preparada para posibles erupciones con casas construidas sobre pilotes, o Chile, un país que cuenta con alertas eficientes ante posibles tsunamis.

72

víctimas mortales por la erupción del volcán al cierre de esta edición.

Después de la erupción del volcán, el gran reto para Guatemala está en atender la emergencia y reconstruir las vías y viviendas que se perdieron en medio de las cenizas.

Contexto de la Noticia

Después del estallido del cráter del volcán, el pasado domingo, una columna de gases, producto de la erupción, que alcanzó seis kilómetros de altura,

según informaron las autoridades, las mayores afectaciones se presentaron a causa del material piroclástico que recorrió el sureste del país a través del cauce del río Las Lajas. Se estima que hay 2,5 millones de metros cúbicos de residuos y que la explosión cubrió 180 mil metros cuadrados del territorio.

El pasado martes, en horas de la tarde, las autoridades evacuaron la zona de influencia del volcán por el descenso de material.

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