antioquia | Publicado el 17 de May de 2018

El Estadio, un barrio de todos los antioqueños

El sector fue habitado por empleados públicos, comerciantes y profesionales independientes. La dinámica cambió con la construcción del Atanasio Girardot en 1953. FOTOS SANTIAGO MESA Y ARCHIVO

Mariana Benincore Agudelo

Deportistas, artistas, comerciantes, turistas, hinchas y residentes convergen en 36,4 hectáreas de Medellín, alrededor del estadio Atanasio Girardot, o barrio Estadio, uno de los 18 barrios de la comuna 11.

Calles amplias, parques, espacios verdes, actividades y encuentros deportivos, zonas comunes, con una amplia oferta de frutas, jugos naturales y puestos de fritanga llevan, en promedio, 120 mil visitantes a la zona al mes, según el Inder, mientras que 20.000 personas cruzan diariamente la zona por la estación metro.

El barrio se extiende desde la calle 48 (Pichincha) hasta la calle 50 (Colombia) y desde la avenida Centenario (carrera 74) hasta la carrera 80. “Antes de los años 50 era una zona poco urbanizada y un sector cenagoso y pantanoso”, comenta el historiador Reinaldo Spitaletta.

El surgimiento del barrio

Alrededor de 1950 comenzaron a surgir los barrios de la banda occidental, como Laureles, Bolivariana y Estadio, cuando fue llegando gente de los pueblos y los campos a la ciudad. “La construcción del puente sobre el río, el fugaz paso del tranvía hacia Robledo, que reforzó el comercio entre ese lugar y el centro de la ciudad, la Estación Agronómica, que más tarde se convertiría en la Universidad Nacional; la construcción del estadio de Los Libertadores, más allá de San Juan, y la canalización de las quebradas La Hueso y La Iguaná, aportaron a la transformación de la denominada Obanda en el barrio residencial Estadio”, narran Jhon Harold Dávila y Víctor Bustamante, autores del libro Barrio Estadio 50 años (2001).

Desde sus 11 años, la octogenaria Rosa Molina de Hincapié, o doña Rosita, vive en este sector. Recuerda que cuando llegó a la zona, en 1947, solo habían mangas, pantano, barro amarillo y unas pocas casas, “unas cinco”. Donde ahora está el estadio pastaba el ganado y no se vislumbraba desarrollo alguno. Rosita iba con su familia a la iglesia de San Joaquín, pues un tío de ella que era sacerdote y llegaba los fines de semana de las afueras de la ciudad a dar la eucaristía.

La construcción del estadio transformó todo y la “vida se ha vuelto muy horrible”, dice Rosita.

La construcción del estadio

El Atanasio Girardot se comenzó a construir el 20 de enero de 1952 y fue inaugurado el 19 de marzo del 53 con el juego entre el club América y la Selección Antioquia. El encuentro concluyó con triunfo local 3-2. El primer gol lo anotó el paisa Rodrigo Ospina, a los cinco minutos del primer tiempo.

La capacidad inicial del escenario fue de 32.500 espectadores en sus tribunas de general, preferencia y alta de sombra. La primera ampliación se realizó en 1978 con motivo de los XII Juegos Centroamericanos y del Caribe, cuando se construyó el segundo piso de la tribuna oriental y la capacidad se amplió a 38.000 espectadores. En 1990 el alcalde Juan Gómez Martínez terminó de cerrar el segundo piso de las tribunas norte y sur para aumentar la capacidad a 52.152 espectadores. Después, por la construcción de un edificio administrativo el aforo se redujo a 50.000 aficionados.

En 1954 se inauguró el Diamante de béisbol con capacidad para 7.000 espectadores y rápidamente se comenzaron a construir los demás escenarios deportivos. En 1955 surgió el coliseo cubierto para baloncesto, en el 56 el velódromo, en el 58 el club de tenis, en el 67 el coliseo menor de tenis de mesa y levantamiento de pesas. La década del 70 inició con la creación de la piscina olímpica y 4 años después el coliseo cubierto Yesid Santos.

“La unidad deportiva es el sitio más visitado del sector, y posiblemente de la ciudad.

Sector comercial

El barrio Estadio, que en sus inicios fue residencial y silencioso, se empezó a consolidar como zona comercial. Además de la oferta gastronómica rica en frutas tropicales y fritangas de la unidad deportiva, fueron apareciendo restaurantes, discotecas y hoteles.

Leo, conocido en el sector como El Gordo, y Juan Suárez, nacido en venezuela, hacen parte de los comerciantes del sector. Cada cuatro años, en vísperas del Mundial de Fútbol, El Gordo, vende laminas del álbum oficial en una esquina del barrio. El resto del tiempo se dedica a ayudar a los conductores a estacionar sus vehículos cuando hay eventos deportiva. Juan, por su parte, con un socio, tienen un local en el que venden café.

“Nos instalamos aquí porque es un lugar al que llegan personas de todas las edades, estratos y nacionalidades”, comentó Juan, quien señaló que frente a su negocio se parquea diario un Turibús, del cual descienden numerosos ciudadanos extranjeros que llegan a conocer la ciudad y sus atractivos.

Antes de 1952 el barrio Estadio, perteneciente a la comuna 11, se caracterizaba por sus zonas verdes y pantanos. La construcción de la unidad deportiva fomentó el comercio y turismo del sector.

Contexto de la Noticia

Mary Agudelo, edil de la Junta de Acción Local de la comuna 11, considera que el barrio Estadio no es únicamente la unidad deportiva. “El estadio es bonito y representativo, pero los partidos de fútbol nos afectan”.Según Agudelo, las multitudes que llegan, el mal parqueo, las peleas de los hinchas y el consumo de drogas afectan a los residentes. Para el desarrollo de los Juegos Suramericanos, en 2010, que tuvo como sede el Atanasio Girardot, se remodeló la unidad deportiva, pero la edil considera que ha faltado inversión para los residentes.

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