cultura | Publicado el 12 de September de 2018

El canto de Rubén Blades ahora en un documental

El documental Yo no me llamo Rubén Blades hace un recorrido íntimo por su vida. Lo hizo un colombiano. FOTO colprensa

Por colprensa

Este es un recorrido por la vida del ganador de 17 premios Grammy, a través, por supuesto, de la música: el jueves se estrena Yo no me llamo Rubén Blades, una producción colombiana bajo la dirección de Abner Benaim.

La intención del documental es dar a conocer más de la vida de uno de los artistas más importantes de la música en español, junto a sus ambiciones políticas, siendo panameño de nacimiento y neoyorquino por adopción.

“Lo conocí justo al hacer Chance, mi primer largometraje. Él era el Ministro de Turismo de Panamá y actor. La cultura cinematográfica en ese país era escasa y para alegría mía, fue el primer filme distribuido en los teatros. Rubén comenzó a contarme episodios de su pasado y yo solo sentía que la angustia se apoderaba de mí pues quería grabarlo, hasta que le dije que no era posible que siguiera solo escuchándolo hablar y cantar a capela”, comentó el director.

El documental cuenta con la participación de Sting, Paul Simon, Gilberto Santa Rosa, Tito Puente, Andy Montañez, Residente, Ismael Miranda y Eddie Montalvo.

Y esto canta

Es la presentación del lado más íntimo de Blades, al cual no había permitido el ingreso. “Yo tengo mi testamento hecho. Esto es una parte de ese testamento, es decir, cosas que es importante decir, porque si no las digo y no las aclaro ahora, otros van a tratar de interpretar y no va a ser lo mismo”, dijo Rubén Blades en el documental.

Así describe el artista panameño este proyecto que durante hora y media muestra su vida artística y personal, un escenario que ha blindado siempre a toda costa, lo que hace aún más valioso que haya dejado traspasar la puerta de su hogar al director Abner Benaim, con quien habló hasta de su hijo Joseph, a quien conoció cuando ya tenía 37 años.

“Recuerdo que dijo: ‘nunca dejo entrar a nadie, primera y última’. Para mí resultó una producción distinta. Era mi primer musical y conté con la suerte de que me dejara entrar en su hogar en Nueva York, donde nunca nadie le había hecho una foto. De hecho, nos confesó que no le gustan. Busqué averiguar quién es el hombre detrás del artista. En las ruedas de prensa dice que no ha visto la película, pero que confía en lo que filmé”, afirmó el director.

Y es que cuando una persona hace un testamento, realiza un inventario de lo que posee y le busca destino a esos bienes. En este documental Blades hace uno de su ser, de quien ha sido y de quien es. “Cuando uno tiene más pasado que futuro debe organizar su tiempo”, dijo.

Contexto de la Noticia

Rubén Blades, en conversación con el director Abner Benaim, narra que la película transcurre esencialmente entre Nueva York, hogar de buena parte de su desarrollo profesional, y su natal Ciudad de Panamá. Recorriendo las calles y los lugares que han sido testigos de su camino, se ve a un Rubén Blades reflexivo, espiritual, con sus pasiones y sus temores y que se sorprende de los roles que ha desempeñado. El título Yo no me llamo Rubén Blades explica un poco ese conflicto de reconocerse como figura pública.

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